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domingo, 29 de julio de 2012

A mal tiempo...pues a reir un rato

En esta ocasión no vengo hablaros de la basura y porquerías del país, nos merecemos un minuto de respiro de ahí que este domingo haya querido compartir este video para que al menos os echéis una risa, ya que el monologo aunque no lo creáis es literatura sobre lo cotidiano pero con humor, es teatro del pueblo, es...mejor que lo veáis:


viernes, 27 de julio de 2012

FONS IUVENIS capitulo 2

A la mañana siguiente Ariadna tenía un enfado de dimensiones considerable. Javier se había marchado despidiéndose con una simple nota, y para colmo ni la noche anterior ni el día posterior se había dignado a cogerle el móvil. Ya le ajustaría las cuentas cuando volviese, pensó para si Ariadna. Podría haberse dignado a despertarle antes de marcharse…

No quiso calentarse más, ya se encargaría de intentar hablar con él después de trabajar, pero de momento se  iba a relajar si quería ejercer de manera adecuada su trabajo. Resultó ser una mañana monótona, donde más que nada se encargó de gestionar temas burocráticos atrasados, que era justamente lo que más odiaba. A ella le gustaba estar con la gente, tratarla, no tratar su vida como si de simple información se tratase.

No fue hasta casi a punto de terminar su jornada cuando tuvo que atender el caso de una chica que venía vestida de manera extravagante. En un principio pensó que se trataría de la gestión de una interrupción de embarazo, solía ser lo habitual en las chicas de esa edad por mucho que esta se saliese del cliché habitual por su aspecto siniestro, por lo que tendría que derivarla al Instituto de la Mujer, contiguo a su oficina.

Vestía con ropas oscuras. Decenas de cadenas se unían entre si a lo largo de su falda y sudadera, además de poseer varios piercings que sobresalía por su cuerpo. A simple vista se lo podía contar al menos cincos. Dos en el labio, uno en la nariz, otro en la ceja, y otro más en la parte superior de la oreja.

-¿En qué puedo ayudarle?-le invitó Ariadna de manera agradable a sentarse.-Mi nombre es Ariadna Cuevas y estoy aquí para poder atenderte de la mejor manera.-le estrechó la mano.

-No sé como empezar…esto es tan…complicado.-balbuceó nerviosa la chica.

-Pues podemos empezar por saber tu nombre.-le animó mostrándole una sonrisa tranquilizadora.

-Mi nombre es Tania.-respondió con timidez.

-Encantada Tania.-correspondió a la presentación.-Puedes hablar con total confianza.

-Seguro que no me cree.-comentó sin atreverse a mirarle a la cara.

-No creas que es tan inusual lo que vienes a contar.-quiso ayudarla a proseguir ante la mirada atónita de la chica.

-¿Ah no?-le preguntó casi estupefacta.

-No es la primera vez que me viene alguien diciendo que en una noche de pasión se le ha roto el preservativo.-dedujo en un tono casi amigable.

-¡¿Pero de qué demonios me estás hablando?!-se levantó ofuscada la joven.

-Creo que entonces me he estoy confundiendo.-se excusó dándose cuenta de su metedura de pata. Había cometido el mayor error que podía tener en su trabajo que no era otro que dar las cosas por hecho.-Discúlpame te lo ruego.-pidió avergonzada. –Y bien cuéntame…

-Llevo varios días sin ver a mi amiga, y me temó que su padre le haya hecho algo…-se atrevió a decir.

-¿Por qué dices eso?-tomó un tono serio preocupado.

-Su padre es un alcohólico que odia como es Irina.-mostró la rabia en cada una de sus palabras.-Últimamente mi amiga cada vez que la veía tenía moratones en los brazos, y en las piernas…Me estoy temiendo que haya hecho algo más…-le tembló la voz.

-Nos pondremos a trabajar lo antes posible.-quiso relajarla.

-Haga todo lo posible…no me gustaría verla muerta.-lloró sin poder reprimirse.

-Te prometo que nada de eso pasará. De inmediato me pondré con el tema.-apoyó de manera amistosa su mano en el hombro de Tatiana.-Dime el nombre completo de tu amiga y déjame tu número para en cuánto sepa algo llamarte.

En un trozo de papel copió el número antes de acompañarla hasta la puerta. Muy posiblemente se tratase de alguna exageración de la gente de su edad, y que muy probablemente su amiga se hubiese escapado de casa durante unos días en rebeldía por algo sucedido en su hogar, aunque no había tenido la confianza de contárselo a su mejor amiga como normalmente solía suceder en estos casos. Sin embargo si algo había aprendido de la conversación anterior, es que las cosas no podían darse por hecho, por lo que decidió tras almorzar echarle un vistazo a través de su clave de acceso a informes sociales, por ver si por casualidad la familia de la chica aparecía en algún registro del departamento.

Al llegar a casa no le extrañó no ver a Javier, aunque lo que le incrementó el enfadado fue volver a probar a llamarlo con idéntico resultado que en la noche anterior, el mismo mensaje: “En estos momentos el teléfono móvil disponible”. Tendría una charla bastante seria en cuánto volviese a echárselo a la cara. Lo que se planteó fue es ponerse a informarse sobre la tal Irina, quizás dedicar tiempo al trabajo le ayudaría a no calentarse más en su malestar.

El hecho de padecer una pesadilla durante la hora de la siesta en la que soñó con una chica descuartizada en un basurero remoto le hizo despertarse de su descanso vespertino mucho antes de lo habitual. Miró al reloj desconcertada, tenía la impresión de haber estado durmiendo durante toda la tarde, pero para su desazón comprobó que apenas había pasado ni quince minutos desde que se echase en el sofá.

Aún medio somnolienta decidió coger el ordenador mientras reclinada en su sofá tecleaba la clave de la intranet de su departamento para consultar los expedientes. No tardó mucho en mostrarle que al menos en un par de ocasiones, la tal Irina aparecía en informes sociales relacionados con absentismo escolar, lo que había llevado a los servicios sociales a investigar sobre la causa de su ausencia al instituto.

 Existían menciones a una historia familiar bastante turbia: un padre de origen ruso, alcohólico, denunciado en varias ocasiones por vecinos de la zona por sospecha de narcotráfico, además de por intento de agresiones cuando estaba bajos los efectos de las bebidas espirituosa. Una madre fallecida hacía un par de años en circunstancias nada clara aunque en ningún momento existiese investigación judicial de por medio. Además los informes decían que el hogar familiar carecía de unas condiciones adecuadas de habitabilidad y salubridad para vivir. Sin duda un escenario adecuado para una adolescente deseosa de llamar la atención se fugase, mucho más dándose el caso de ser hija única, aunque cabía la posibilidad de que la hubiesen matado…

Un frío recorrió la espina dorsal de Ariadna que se imaginó como el padre en un arrebato de una borrachera estrellaba la cabeza de la muchacha contra la pared ante una contestación no deseada. No quiso tomar en cuenta esa posibilidad, pero en su mente se forjaba con más fuerza, fuera aparte que la pesadilla que había tenido reforzaba tal pensamiento. Sabía que no tenía ningún sentido basarse en premociones, no así, cogió su coche para conocer el entorno de la casa de Irina.


sábado, 21 de julio de 2012

FONS IUVENIS capitulo 1


Si la vida de Ariadna se pudiese definir en una sola palabra era tranquilidad. Tranquilidad tanto en su forma de vida, era una mujer atada a una rutina de la cual solo le gustaba salir para quizás una escapada por vacaciones, pero siempre con un guión muy previsto de lo que iba a acontecer en la misma, nada de dejar hechos al azar, como tranquilidad en su personalidad.
Su voz suave y cálida era un símbolo inconfundible en ella, que además le servía de mucho en su trabajo como integradora social que ejercía en el departamento de Bienestar Social del ayuntamiento de Jerez. Cuando alguien acudía a ella siempre salía satisfecho de la entrevista, porque aunque no hubiese podido resolver el problema que le comentaban, al menos sentían que había hecho todo lo posible por resolverlo.
Aquella dulzura empleada le había hecho ganar tanto admiradores como detractores en su trabajo, pues algunos de sus compañeros sentían que tras aquella fachada de sensibilidad se ocultaba una mujer calculadora que usaba sus habilidades para fastidiar al resto dando una imagen despiadada del resto del personal. Pero no era así, Ariadna era un trabajadora empática que en muchas ocasiones absorbía los males de los usuarios de su recurso.
Aquel día como tantos otros se volvió a casa una vez finalizada su jornada laboral. Se sentía especialmente cansada, había tenido que acompañar a la policía a recoger a un menor en riesgo de exclusión social por un tema turbio de sus padres. Quería descansar una vez almorzara, pues no se sentía con fuerza para hacer nada en varias horas hasta no haber repuesto fuerzas.
En cuánto llego a casa encontró a su esposo sentado en la mesa de la cocina hojeando varios periódicos, mientras en el fuego una pequeña olla donde se cocía pasta estaba a punto de quemarse.
-¿No ves qué como no estés atento a esa olla no vamos a tener que comer?-le regañó con ternura antes de besarlo.
-Se me ha ido el santo al cielo.-se escudó removiendo la olla mientras seguía mirando de reojos a los diarios.
-¿Y qué es eso que te trae tan distraído?-se interesó por el tema que tanto absorbía a su pareja.
-Ya es el segundo secuestro que se sucede en menos de quince días aquí en la provincia.-le señaló la noticia recogida en diferentes rotativos.-Además siempre con la misma nota “Porta Coeli” cerca de dónde desaparecen…
-Lo hemos hablado en más de una ocasión que no debemos de traernos el trabajo a casa.-le reiteró Ariadna.
-Pero es que este suceso…-quiso hablar Javier que es como se llamaba.
-Si que muy posiblemente sería un tema perfecto para escribir una buena novela.-replicó contestando una frase aprendida durante mucho tiempo.-Pero no se me apetece discutir ahora acerca de tu intención de escribir un libro desde hace dos años y del que aún no has escrito la primera línea.
-Podrías haber evitado ser tan cruel.-se molestó Javier.-Será mejor que comamos cuanto antes.-zanjó la conversación claramente molesto.
-No era mi intención atacarte, solo es que vengo cansada y desearía echarme un rato.-quiso suavizar el ambiente aunque su habilidad no siempre le resultaba efectiva con Javier.
Javier era todo lo opuesto a ella, era nervioso, inquieto, demasiado alterable como para tratar de calmar a nadie, quizás por eso su profesión fuese la de periodista, necesitaba del movimiento para sentirse vivo. Siempre le hubiese gustado haber dedicado su labor periodística a la investigación, pero su mundo laboral se había visto reducido a trabajar en la redacción de un pequeño periódico local desde donde se dedicaba a realizar crónicas deportivas, que no es que le disgustase, pero que tampoco lo amaba, pese a que en sus escritos hacía demostrar a sus fieles lectores, que su forma de escribir era apasionada.
Una pasión por las letras que jamás había logrado plasmar en un libro, ya que pese a su habilidad con el manejo del lenguaje, no había logrado articular una trama lo bastante atractiva para dedicarse con más ahínco del que lo había intentado hasta entonces. Esta incapacidad para crear ficción le hacía frustrarse a menudo. Al principio Ariadna hacía por comprenderlo, pero conforme venía siendo habitual le comenzaba a resultar molesto, pese a que trataba de restarle importancia dentro de sus posibilidades.
Se mantuvieron en silencio durante el almuerzo, pese a que ella trataba de restablecer la conversación a través de temas banales como el tiempo, o la maestría de su esposo a la hora de realizar la pasta a la carbonara. Tan solo respondía con monosílabos absorbidos por sus propios pensamientos.
-Si no te importa me voy a echar un rato.-comentó la integradora una vez habían recogido los enseres del almuerzo.
-Yo intentaré escribir un rato.-respondió él con doble intencionalidad.
Se echó en la cama procurando no darle importancia al sarcasmo lanzado por su marido. No tardó mucho en quedarse dormida en un sueño inquieto. Dormitó mucho más de lo previsto para una siesta, pues cuando despertó comprobó en el reloj de la mesilla de noche que habían pasado tres horas.
Con los ojos aún hinchados por el largo descanso se dio cuenta de que no había nadie en la casa. Junto al ordenador de Javier una nota en la que ponía: “He tenido que salir por un trabajo imprevisto, estaré un par de días fuera”.
Al principio le extrañó porque aún quedaba varios días hasta el siguiente partido del Xerez que debería de cubrir en Elche para el diario en el que trabajaba, sin embargo recordó que Javier le había contado que el compañero que se dedicaba a cubrir las noticias de la sección del cultura andaba medio enfermo, lo que le abría la posibilidad de poder entrevistar en Madrid a José Carlos Somoza, casualmente su autor favorito, que presentaba una novela marcada por los críticos como “una innovación abocada a convertirse en un clásico”.
Al pensar en eso, no se preocupó por más, se repantigó en el sofá a ver la televisión un rato. Ya tendría tiempo luego de llamar a su esposo para saber más concretamente los detalles.


viernes, 20 de julio de 2012

Entrevista a Consuelo García del Cid Guerra

En los tiempos que corren ahora más que nunca es necesario tener a personas valientes lo más cerca de lo que posible. No es fácil encontrar a personas que hablen con tanta claridad como Consuelo García del Cid, pues con determinación se ha encargado mediante el libro "Las Desterradas Hijas de Eva" (ya reseñado en este blog http://elvendedordehumos.blogspot.com.es/2012/07/las-desterradas-hijas-de-eva.html ) de denunciar las injusticias cometidas no hace tantos años con muchas mujeres en un tiempo aún no muy lejano. Es por ello que me ha alegrado su rapidez a la hora de responder a la entrevista que deseaba hacerle.
Para quien no la conozca Consuelo García del Cid Guerra es una investigadora (Barcelona, 1958) que además es directora del periódico digital www.tenemoslapalabra.com. Autora del libro de relatos “Por lo que hemos sido” Ediciones del Mar, formó parte como poeta en la Antología “Nueva Poesía Castellana” y en la Antología “Peliart”. Premio de poesía Literaducto y finalista del premio de Novela “Elyssée” por su obra “Una enjundia de nada”. En 2008 publica “Al ladrón” en El Taller del Poeta y escribe “No me olvides”, “Te la quitaré aunque esté muerto”, “Las razones del recuerdo”, “Memorias de la Traición”, “Librada Pérez Sánchez.
No me entretendré con más pues quiero que disfrutéis de esta mágnificas respuesta que nos han dado:

-¿Cómo nace el libro las Desterradas Hijas de Eva?



Por pura necesidad. Los hechos fueron atroces, y casi nadie en España los conocía. Creo que sólo alguien implicado en ello -como es el caso- podía meterse en esto sin más, a tumba abierta, con nada detrás y menos por delante. Empecé con el Patronato de Protección a la Mujer, pero un mensaje determinado que recibí, fue definitivo para entrar en Peña Grande. Me lo mandó una persona que siempre ha querido permanecer en la sombra, y juntas empezamos a buscar información. Nos costó muchísimo encontrarla, y más todavía recibir testimonios.

-¿Cuánto tiempo te llevo recopilar toda la información?



Con el Patronato llevaba ya más de tres años. Peña Grande supuso un año entero. El resto de centros fui buscándolos lentamente hasta construír el puzzle. El último con el que di fue el Preventorio de Guadarrama, gracias al testimonio de una víctima de Peña Grande. Confieso que los Preventorios eran completamente desconocidos para mí. No tenía la menor idea de que semejantes lugares para niñas de 5 años hubieran existido.

-¿A nivel personal se debe implicar en estas clases de historias o ser un mero transmisor?



No lo sé. Sólo puedo decir que yo sí me he implicado hasta el tuétano porque es mi forma de trabajar y hacer las cosas. Nunca podría haber actuado como simple transmisora. La verdad es que este libro ha dirigido el último año de mi vida, en él está toda mi energía, me ha vampirizado, he estado más de doce horas al día con ello, he roto el ciclo del sueño y de la alimentación. No es lo correcto y lo sé, pero yo -insisto- soy incapaz de hacerlo de otra forma.

-¿Cúál es la historia que más te impactó?



Las que no se pueden contar en su totalidad porque hay personas muy relevantes implicadas que siguen vivas y me habrían denunciado a la primera de cambio. Y si no las he contado ha sido por falta de pruebas. Me refiero a políticos, figuras del mundo del deporte, algún famoso que todavía lo es ... en esta caja de Pandora hay de todo.

-¿Piensas que hay otros centros en la actualidad donde se produzcan esta clase de trato?



Tan salvaje, no. Ya no. Sin embargo, el centro de madres solteras Santa Isabel, de Vigo, ha tenido denuncias por falta de alimentación a las gestantes y por ser consideradas ciudadanas de segunda. Las monjas se comen los garbanzos del cocido y a las internas les sirven sólo la verdura, exactamente igual que en los años 80, según un testimonio.



-¿Qué resulta más complicado escribir ficción o ensayo?



Ensayo. Y en este caso, muchísimo más. La ficción es ficción. manda el autor. Cuando todo es real, tan sumamente flagrante, es mucho más complicado.

-¿Podrías adelantarnos algo sobre tu próximo proyecto?



Es un libro titulado "No me olvides" en el que cuento mi experiencia personal tras pasar por uno de esos centros. En realidad es una obra anterior a "Las desterradas hijas de Eva".

-¿Ha influido su profesión de escritora e investigadora a la hora de escribir?



Por supuesto, eso es inevitable. No podría haberla escrito, creo, de no dedicarme a ello.

-¿Por último podría dedicar unas palabras de aliento a este blog?



Me encanta vuestro blog. Es osado, descarado y real. Lo sigo desde que lo descubrí y lo creo necesario. Muchas gracias por incluírme en él, de verdad.


 

jueves, 19 de julio de 2012

También joden la cultura

Por si no fuese suficiente todo lo que nos está haciendo, vienen a fastidiarnos no solo con una subida del IVA, sino que esa subida la realiza a lo que mal han llamado productos comerciales. Nadie niega que si alguien te ofrece un producto haya que pagarlo, lo que no puede ser que articulos como los libros vengan a pagarse casi como si tratasen como caviar del mar negro, e ir al cine se convierta casi como una letra de un coche, porque así lo que estáis haciendo es echarnos mierda encima.
Pensáis que con tenernos entretenidos con la mierda de los programas de cotilleo, y con el fútbol lo tenéis todo hecho, pero yo siento deciros, que aunque no lo parezca somos muchos los aún preferimos sentarnos a leer un buen libro que situarnos frente a esa caja tonta para ver basura. Luego os quejáis que no ingresáis dinero para el Estado, se os llena la boca con estas palabras, peros sois ustedes mismo quien impedís con iniciativas como estas, que la gente se distraiga, reflexioné y sobre todo piense, por eso os interesa subir los libros. Menos libros menos lectura. Cada vez esto se parece más a Fahreinheit 456.
Y por otra parte que nadie se queje del pirateo, porque si ir al cine supone un desembolso imposible, y ya sin la subida casi que lo era, que no protestéis si los ciudadanos tiran de MEGAUPLOAD y otra clase de servidores. Y no hablemos de los teatros, musicales y demás obras, abocados al cierre por un gobierno pensado para rellenar los bolsillos de especuladores y banqueros sin escrupulos.
De momento y mientras escribir en este blog no conlleve una subida del IVA (de todos modos sino protestamos por aquí lo haremos en la calle), seguire dando caña online para deciros:
¡DEJARNOS DE JODER LA CULTURA!

martes, 17 de julio de 2012

¡Jodete tu!

¡Estoy hasta los cojones! Ya ando cansado de andarme con sutilezas y cortesías cuando ni nuestros políticos nos respetan. Ya no cabe consideraciones con esta clase de buitres y alimañas que nos gobiernan que no contentos con usarnos como si fueramos esclavos, se burlan de nosotros en nuestras caras, aplaudiendo las gilipolleces que un señor venido desde Galicia como cierto dictadorcillo del que todos conocemos, y del que no tienen culpas sus compatriotas de su subnormalidad, cuando lo que están proyectando no destruir el concepto de país, sino miles de vidas humanas, porque a la larga lo que pretende es matarnos de hambre, y todo para que, para que su partido donde la gaviota bien podría ser el aguila de otros tiempos, beneficie a sus padres, amigos, que no son más que los capitalistas, terratenientes, y usureros que durante el siglo anterior venían oprimiendo al currela. Y para colmo esa tipa de apellido Fabra, y de antecedentes familiares de juzgado de guardia, nos dice que nos jodamos.
Pues sabe lo que les digo, que se joda ella, porque con su actitud y sus recortes, están alimentado la llama del odio, luego nos llamaréis radicales, terrorista y demás bazofia que se os ocurra, pero os lo habréis buscado, porque los españolitos, podemos sacar nuestras raices, en la que por "un quitame esto un poco más para allá" nos ensarzabamos a cuchilladas en los tiempos de Quevedo.
Para que vean que soy un tipo razonable, les daré un consejo, emigren, antes de que las consecuencias para ustedes sean demasiado graves, porque no sois más que vendedores de humos, pero no el humo del escritor, sino el humo del farsante, nos vendéis un humo vano, inútil, que estáis provocando con la madera de nuestros derechos, esperanzas, sueños, y sobre todo dignidad, pero lo que no sabéis que ese fuego que alimentáis os acabará quemando.
De momento y sin precedente os puedo decir el primer destino de vuestro exilio:
"IROS A LA MIERDA Y SI SE TIENE QUE JODER ALGUIEN QUE SEAS TU!
Ahora más que nunca seguiremos en la yesca...