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miércoles, 30 de julio de 2014

Mi última ficha

A nadie le es desconocido que durante esta vida se hacen millares de apuestas, y no me refiero a las de dinero tan en boga en los últimos tiempos por internet sobre deportes, sino más bien al referirme a apuestas, me refiero a elecciones. Debes elegir si serás de ciencia o de letras, si te gustan los rubios o los morenos, si del Madrid o del Barça, o incluso de ninguno...Pero siempre se debe asumir un riesgo, porque esa elección lleva implícito una apuesta, la apuesta asumes tanto el riesgo de ganar, o lo más posible de perder...
Mi apuesta queda claro que la sabéis todos es por la literatura, o mejor dicho por escribir historias que intenten atraer a la gente, y en esto muchos sabrán de lo que hablo. Todo aquel que apuesta por las artes debe ser consciente que en el noventa por ciento de las ocasiones le tocará perder. Y no solo eso, en su lucha por mostrar al mundo su obra perderá su corazón. Su creación absolverá su espíritu sin dejarle pulso para si mismo. En el caso de los novelistas, su camino no lo elegirá él, sino sus propios personajes. Un escritor no es más que una alma vaciada por su propia obra disfrazado de eterno perdedor.
La esperanza nunca se pierde pero prefiero que apuesten primero por mi derrota antes que por mi triunfo. Si fracaso trabajaré más duro para crear algo mejor, forma parte del espíritu de lucha de quienes crean por amor al mismo arte. Muchas veces sabes que nadie te leerá, que no recibirás ni un comentario, pero aún así uno sigue apostando por la literatura, fuerte, tan fuerte que hasta te duele el alma, o lo que te resta de ella.
Por eso no penséis que no aparezca por este blog tan a menudo como venía haciéndolo hasta ahora, significa que me he rendido, ni muchos menos, simplemente creo he decidido mejor apostar por escribir una buena obra que dedicar tanto tiempo al marketing por las redes sociales. Volveré a perder, pero cuando uno ama aquello que hace le da igual morir en el intento.
Seguimos en la yesca...

viernes, 18 de julio de 2014

Distópias que te hacen pensar (reseña de Futu.re)

Debo de decir que en los últimos tiempos con el auge de la trilogía "Los Juegos del Hambre", han surgidoFutu.re. 
otras series de novelas, de las cuales me evitaré dar nombres, aunque no hay que comerse mucho el coco para darse cuenta de que son, que no han hecho más que un copia y pega de la primera anunciada. Da la impresión de que no existe ninguna forma ya de escribir una novela sobre mundos distópicos  sino es como lo hace Suzanne Collins, algo realmente triste, o al menos eso lo creía hasta darme de bruces con
Leer el argumento de Futu.re  fue quizás lo que me cautivó de esta novela, aunque he de reconocer que antes de entregarme a su lectura tuve cierta reticencias, ya que Dmitry Glukhovsky, también autor de la reconocida Metro 2033, me dejo ciertamente indiferente con esta novela, que he de reconocer que no logré finalizar. No se si a causa de tanto nombre de estación de metro en ruso que me sonaban casi igual, o achacarlo a una mala traducción, ya que la lectura se me hacía atropellada y con parones, pero es de los pocos libros que he abandonado en mi vida, porque siendo sincero, me es difícil dejar un libro una vez comenzado pese a que sea de lo más aburrido, siempre tengo la esperanza de que en algún momento mejore.
Reflexiones personales a parte, decir que la trama de este libro es de las que te hacen pensar. No es una novela juvenil con un telón de fondo distópico, sino una reflexión en toda regla sobre la superpoblación humana y el uso de los recursos naturales por parte del ser humano. El argumento de una historia, narrada en primera persona, de un miembro conocido como "Los Inmortales" encargados de suministrar la inyección de la vejez a aquellas personas que hayan decidido tener hijos, ya que en el siglo XV, donde se situa la acción, Europa ha logrado la inmortalidad en los seres humanos, pero la escasez de recurso prohibe tener hijos, y quien desea tenerlo debe dejarle su lugar de ahí que deben morir.
Una historia trepidante, vertiginosa aveces, otras quizás demasiado lenta, que no dejará indiferente al lector que se acerque a ella. Con un olor orwelliano y a "Un Mundo Feliz", es una obra que disfrutarán quien aparte de querer divertirse quiera pensar con la literatura.

jueves, 10 de julio de 2014

Escritura terapéutica

A estas alturas de la película nadie puede negar del gran poder de la Literatura. Leer nos ayuda a evadirnos,
a crear conciencias, a tener cultura, a empatizar con el pensamiento de los demás, y otras tantas cosas que no son necesarias enuncien en estos momentos, pero ¿os habéis planteado alguna vez que la literatura puede ser terapéutica?
Muchos responderán inmediatamente que si, que para ello existen libros de autoayuda, o para reflexionar. Pero en este caso, yo preferiría poner este argumento en cuarentena, ya que sinceramente, de manera personal, libros como los de Jorge Bucay, pueden estar bien para una reflexión, pero luego no hay cojones quien lleve sus moralejas a cabo...seamos sinceros...por no hablar de Cohelo...eso es capítulo aparte...
Centrándome os diré que la literatura terapéutica en este caso no es la lectura, sino la escritura. Ahora podrán reírse todo lo que quiera, pero en cuanto oigan mis argumentos me darán la razón: 
En los tiempos tan infecundos que estamos viviendo (paro, corrupción, caristía, engaños, falta de valores...), llegamos a un punto de tensión dañino para nuestra salud mental. El ser humano necesita vías de escapas para hacer fluir toda esa tensión que día a día la realidad nos hace acumular de manera peligrosa. Muchas personas acuden al fútbol para desahogar su rabia, otros acuden a la religión, para reconfortar sus penas, y otros tantos medios. ¿Pero qué hacer cuando ninguna de estas vale? ¿Optas por tragártelo? mi respuesta es sencillamente no. No siempre tenemos a alguien, o no queremos machacar a alguien con nuestros
pensamientos, así que lo mejor que podemos hacer es contar en un papel todo lo que nos suceda por la cabeza. No estamos hablando de tener que crear una obra de arte, simplemente de descargar la mente de preocupaciones, o simplemente para sentirse feliz. Os pondré un ejemplo, quizás tu sueño siempre fue conocer Roma, pero jamás tuviste posibilidades monetarias de visitarla. No es problema, con tu imaginación, puedes escribir una historia por donde paseas por la ciudad eterna sin coste alguno. No es lo mismo pero al menos obtendrás un rato de felicidad.
Dicen que los mayores locos son los artistas, entre ellos los escritores, pero como podéis ver son los únicos que se ponen el tratamiento a si mismos y se sienten felices. ¿Por qué no hacerlo tu? No necesitas ser un Perez Reverte escribiendo, solo debes ser tu mismo ante un papel para obtener la terapia más barata: Escribir es igual a vivir.

lunes, 7 de julio de 2014

Detectives en el siglo de Oro (reseña literaria)

Como he comentado en una entrada anterior, ir a buscar un libro cada día me frustra más porque  da la impresión de que se escribe sobre cuatro cosas, como si no existiese más temas acerca de los que hablar, así que  nada más leer el título de "Ladrones de Tinta" quede prendado por este libro. Un nombre muy sugerente para un libro cuya sinopsis me hice acabar de decantarme por el en su compra.
Ladrones de Tinta no es una novela al uso. Su trama versa sobre como el editor del Quijote manda a un empleado suyo, Isidoro Montemayor a investigar quien se esconde tras Avellanada, el autor de la versión apócrifa de la segunda parte del Quijote. Desde ese momento comienza un juego de pista de estilo detectivesco que nos llevará a movernos por el Madrid de los Austrias con todo lujo de detalles, puesto que Mateo-Sagasta ha sabido reflejar el ambiente de la época, aunque en ciertos momentos, para mi gusto, halla pasajes de corte costumbrista que bajan el ritmo de la lectura, pese a que son de agradecer ya que aclaran el sentir de la época.
Otra de los atractivos de esta novela se halla en que con los personajes con los que se va relacionando nuestro protagonista, no nos resultarán nada desconocido. Desde el mismo Cervantes, al quien encontramos postrado en una cama, amén de conocer detalles menos conocido de su vida, a Lope de Vega, con su altivez y chulería clásica, pasando a otros como Góngora, o al quizás menos conocido Tirso de Molina. 
Una novela apta para todo aquel que ame la literatura, el misterio, y el buen hacer que deja entrever este autor en su obra. Aparte para quienes nos hemos quedado con ganas de más, existe sino llamarla una segunda parte, si otro libro, donde Isidoro de Montemayor, debe de usar sus dotes de investigador en "El Gabinete de las Maravillas". 
Así que si también estás cansado siempre lo mismo, este libro sin duda es el que necesitabas.

jueves, 3 de julio de 2014

La moda que se nos avecina...

Quizás sea por el simple hecho de que el zombi que narra en voz alta sus reflexiones no sea más que mi alter ego, no dejo de reconocerle ciertas dotes de decir verdades como templo, y entre ellas sin duda se halla la de referirse a que los seres humanos muchas veces nos comportamos de manera borrega sin pensar tan siquiera si algo nos gusta. En muchos aspectos de nuestras vidas asimilamos las modas como algo inevitable, y que estamos obligados aceptar sino queremos convertirlos en bicho raros: oír al hijo del Fucker aunque cante como los grillos, votar al Coleta aunque su discurso ni se lo crea el mismo, o repetir las frases de moda de determinada series como si fuesen un mantra...
Como podéis comprobar ejemplos no me faltan pero en esta ocasión quería hablaros de las modas, en este caso literarias, posiblemente ya haya hablado de esto antes, pero como cada día tengo la mente más atrofiada, pues lo cuento de nuevo y santa pascuas. Quien quiera leerme que me lea de nuevo o se retire. 
A lo que iba, que siempre acabo por los cerros de Úbeda, últimamente siempre que quieres ojear algunos libros a ver si encuentro algo interesante para compararme, siempre me encuentro con lo mismo, sobre todo en la sección de libros de los centros comerciales, aunque también en muchas librerías: la mayor parte de los libros se corresponde a temáticas que están de moda. 
Personalmente me cansa mucho ver como parece que solo se escribe un par de géneros literarios en la actualidad, como si no existiesen otros. Desde la salida a la calle de "Cincuentas sombras de Grey", las estanterías se han abarrotado de ese subgénero que se ha venido a llamar "Porno para Mamás, o Maduras de vida sexual insípida", ¿acaso no existe novela romántica de calidad qué no tenga que aludir al porno necesariamente? Si, pero no están de moda.
Esto de las modas literarias no es un hecho nuevo, ya pudimos ver como hace unos años a raíz del "Código Da Vinci", pasabas por las librerías y apestaban a secretos templarios y conspiraciones a nivel mundial, por no hablar de la reciente moda de las historias distópica, que dan la impresión de estar escrita exactamente igual.
Por eso aunque no esté de moda, os invito por variar un poco a leer "Las Puertas de las Rimas

", porque aunque hace más de un año que salió, sigue siendo distraida, o si no quieres gastar un céntimo, descárgate gratis "Ulremag". Al menos podrás decir que no eres mainstream.

miércoles, 2 de julio de 2014

Soy un Zombie (o aprendiendo a seguir a la masa)

Hay quienes me dabais por muerto, y no se equivocan, pues desde mi que me presenté en este blog mi corazón hacía tiempo había dejado de latir, pero si a lo que os referís con "muerto" es a estar desaparecido por estos lares, lleváis absolutamente toda la razón. No soy persona, o mejor dicho criatura de ultratumba, que se suela justificar, pero en este caso deciros que el hambre me ha hecho buscar comida en los lugares más recónditos y olvidados de la Piel de Toro, que este enfermo país llamado España, y como lograréis comprender, (si sois de los que aún le quedan cerebro, cosa que me alegraría en exceso, pues serías un plato apetecible, amén de nutritivo), que lo que menos he tenido ganas de es de sentarme a escribir. Cuando el hambre aprieta no hay fama que te alimenté...
Tras hablaros sobre mis últimos acontecimientos pensaréis que menuda tristeza ser un zombie, todo el día vagando de aquí para allá, en la mayoría de los casos caminando hacia donde va el resto de la masa, pero, ¿acaso tu no funcionas igual? Seguro que ahora mismo te estarás descojonando a costa de servidor, pero eso no hará más que corroborar tu estúpidez, y afirmar mi teoría. Os pondré unos ejemplos clarificadores: 
  • Si desgraciadamente estáis en el paro no os queda más cojones que poneros en la cola del INEM a esperar que os den los despojos de aquello que realmente es vuestro. En este caso se puede decir que no soy vosotros quienes decidís libremente, pues como yo cuando sigo a mis congéneres en busca de comida. Si fuera por vosotros hace tiempo habríais enviado a tomar por culo al funcionario...
  • Pero existen otros casos que no están igual de justificados:
  1. El fútbol: Sin pensarlo ni dudarlo, por el supuesto amor a unos colores os congregáis a millares, e incluso a millones para ver a unos señores que les importa una mierda tus problemas...y lo peor de todos que incluso os llegáis a pegar...
  2. Las Modas: si a mi vecino, a mi portera, a mi compañera de trabajo, o al amante de tu mujer le gusta un grupo de música, tu no vas hacer menos, tu serás el fan más acérrimo. Y esa obsesión con todo: gimnasio, curso de idiomas, programas, series...hasta ahí quien sigue la moda de leer sobre nosotros los zombies...
Cómo ves siendo un zombie soy más libre que todo en mis decisiones,  incluso llegamos a ser famosos gracias a que seguís la masa ¿no va resultar que no es tan malo no ser un no muerto?


lunes, 16 de junio de 2014

Nieves Concostrina divierte y educa (reseña de Menudas Historias de la Historia y Se armó la de san Quintín)

Quienes me conocen sabrán la devoción que siento por la Historia, en ella debemos de mirarnos para aplaudir los aciertos del pasado y aprender de los errores para no repetirlo, pero a raíz de leer el libro de Nieves Concostrina, también uno se plantea otra premisa: ¿por qué no leer Historia para divertirse? 
Tal como hace referencia la autora en ambos libros, de ahí de hacer una reseña conjunta al tratarse de la misma temática, la Historia no es un cúmulo de datos, fechas, y rígidez. La Historia está creada por personas que como todo hijo de vecinos ha dados hechos curiosos. Gracias a pequeños referencias a hechos curiosos, famosos, o incluso desconocido podemos descubrir partes de la Historia que teníamos olvidadas de nuestro tiempo de instituto...
Quizás para alguien interesado en más datos estos libros se le queden cortos, pero es ideal para quienes se acercan por primera vez, o tenía un poco oxidado la asignatura.Aparte hay hechos históricos que hacen referencias a expresiones que solemos usar, pero que nunca nos hemos parado a pensar su sentido, tal como "a buenas horas mangas verdes", o "salvado por los pelos".  La única pega a estos libros, es que en cierto momentos, hay historias que se repiten, y pueden llegar a resultar un poco cansino, pero por lo demás es un libro interesante de leer para quien quiera desentumecerse
a nivel histórico.