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lunes, 20 de febrero de 2012

A la hora de crear...

No hay nada más incierto en el mundo del escritor que enfrentarse a nueva historia, el lograr articular una trama que no solo logré el enganchar al lector, sino también al propio autor, o al menos ese es mi caso. A continuación os hablaré de como es mi proceso creativo, ya que la mejor manera de conocer muchas veces una historia, es sabiendo quien la escribe, aunque evidentemente no es indispensable, aunque ayuda mucho sin lugar a duda. Aparte quiero quizás quitarme ese cariz impuesto de autor hermético que nada tiene que ver conmigo de ahí mis ansías de compartir esta entrada. Todo lo que contaré siempre es referido a mi persona sin ganas de generalizar el contexto.
Como ya venía diciendo hace apenas unas lineas lo primero que uno debe encontrar es una trama que goce de interés. Para mi es fundamental porque si no es imposible mantener la motivación de seguir escribiéndola, porque tal vez a uno se le puede ocurrir la mejor novela de todos los tiempos que inmediatamente se convierta en un best-seller, pero que queréis que os diga, y posiblemente por ello no tengo éxito, si la trama  no me convence no la puedo seguir.
 De la mano de lo anterior necesito que la trama posea mucha vida. Habrá quien consideré este hecho como obvio, pero al referirme a ello no me refiero a que goce de "intringulis" como decimos por el sur, sino que sea capaz de fluir por si  misma sin necesidad de forzarla. No se si me explico, pero con esto quiero decir que por ejemplo cuando un personaje se enfrenta a una situación no solo se me venga una acción, sino varias donde elegir.
Y mucho preguntarán que de dónde se sacan estas tramas, pues yo os puedo decir que la imaginación de la que tanto se habla, no es más que hacer un batiburrillo de todos los pensamientos del autor, es decir, una nueva historia es una mezcla de lo que se lee, lo que se vive, lo que se siente, se oye. Realmente los autores (si se me puede denominar así) no inventamos nada nuevo solo movemos las piezas del puzzle de la realidad para encajarlo de manera diferente sin que por ello se estropee la imagen final. En mi caso todas esas figuras las recopilo en un cuadernillo para llegado el momento esculpirlo y darle forma como si de un trozo de piedra se tratase dispuesto a llegar a ser una escultura.
Y por supuesto las novelas tienen mucho de uno mismo. Como muestra un botón, Diario de una Inquietud, tiene muchas cosas fantasiosas, irreales, que por normal general no deberían de pasar en la realidad, pero lo que es el personaje de Victor contiene gran parte de mis anhelos, mis miedos, mis sentimientos, etc. Aunque no soy yo, que quede claro, es un alter-ego. También están mis gentes, mis amigos, mi amor, incluso mi ciudad a la que honró, que de una manera u otra también contienen su alter-ego.
Son tantas las cuestiones de la creación que no me quiero alargar de momento. Ya habrá tiempo para contaros pequeños "secretillos" de creador, pues como decía en las andaduras de este blog, seguimos en la yesca...

jueves, 26 de enero de 2012

Los rincones oscuros de la literatura

Hacerse oír en el mundo de las letras no es una tarea ni sencilla, ni fácil, ni tan siquiera comoda, porque hoy día los autores no solo deben limitarse a crear una obra lo más perfecta posible, sino que además deben promocionarla para darse a conocer, a excepción de las "vacas sagradas" que pueblan el mundo de los libros, pero el resto debe luchar por dar a conocer su creación, muchísimo más cuando se trata de autores noveles.
No contentos con abandonar el trabajo promocional en manos del autor, aparece una vuelta de tuerca por parte de muchas editoriales que para asegurarse el negocio, usan la ilusión de muchas personas, cuyo afán tan solo es llegar a más gente con su escritura, en la mayoría de las ocasiones sin interés de lucro, a ofrecerle falsas coediciones que en la mayoría de los casos maltratan al autor. Me explicó:
Desde tiempo casi inmemoriales ha existido la coedición según la cual, autor y editorial compartían gastos, aunque el peso de distribución recaía sobre la empresa, quien se encargaba de hacer llegar a las librerias las obras para ser vendidas. Pero en la actualidad, usando la tan manoseada "crisis", en muchos casos estas coediciones consiste en que al autor debe costear una tirada de unos ejemplares que deberán venderse durante la presentación del libro, que si pensáis por un momento, también deberéis organizar vosotros mismos. En la mayoría de los casos son 100 ejemplares, que evidentemente debes encargarte de colocar entre tus familiares y amistades, porque seamos sinceros, un autor que se inicia no tiene seguidores por norma habitual, y de tenerlo no superarán los 20. Esto quiere decir que si no logras colocar tu magna obra, te comes el resto de ejemplares no vendidos, quedando la editorial protegida de cualquier riesgo de perdida económica, ya que solo se comprometen a hacer una nueva edición, de igual cantidad, de venderse ese número mínimo que te han impuesto. En fin que te han tomado por tonto, fuera aparte de que esos libros que no has logrado vender te puede suponer la gracia de unos 1000 euros cuanto menos.
La otra opción que vas teniendo es la autoedición, pero esta se acrecenta aún más en cuestión de gastos, a no ser que lo realices por internet y lo vendas de forma gratis en formato ebook, porque si piensas llevarte alguna comisión vete olvidando, ya que al ser libros bajo demanda, puede salir por 20 euros, que evidentemente alguien que no te conoce no comprará.
Personalmente pienso que la democratización de la literatura viene de permitir las descargas gratuitas, y la autopromoción, porque nadie como tu conoce la obra como para luchar por ella. Una vez seas conocido y tu obra sea haya expandido, si es aceptada, logrará que las editoriales tradicionales se fijen en ella, ya que ven tu tirón, y quiera que no, la gente sigue gustando de leer en papel. Ejemplos son obras como "Apocalipsis Z", a la que más de una vez he hecho referencia, de como un blog pasó a ser libro.
Con esto no pretendo desanimar a nadie, sino hacer ver, que sino es a base de esfuerzo no llegas a nada, y que no nos dejemos embaucar por falsos cantos de sirenas que se nos vende.
Seguimos en la gresca