Páginas vistas en total

lunes, 10 de diciembre de 2018

A seguir esperando (LITERATURA TODAY)

OTROS SIETE AÑOS
GEORGE RR MARTIN DICE QUE CON SANGRE Y FUEGO
SUS FANS TIENEN DE QUE HABLAR MIENTRAS ESCRIBE VIENTOS DE INVIERNO

En la actualidad el concepto de atemporal ha quedado obsoleto teniendo en cuenta las redes sociales, algo que fue noticia a la una de la tarde a las una y un minuto está obsoleta. Pero si algo ha logrado este apellido de atemporal es la noticia de la escritura de Vientos de Invierno de George RR Martin, pues según fuentes fidedignas de esta redacción el autor ha comentado dentro de su circulo más íntimo que tras publicar el primer volumen de "Sangre y Fuego", la historia de la casa Targaryen, tendrá otros sietes años para seguir perfeccionando el supuesto penúltimo libro de la saga que nunca llega. "Con Sangre y Fuego me dejarán tranquilo porque ya tienen material los fans para hacer teorías y otras mierdas de las que le gusta a ellos", ha comentado mientras borraba medio manuscrito de "Viento de Invierno".
Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o nos obliguen a usar el hastag #BeNiceToGeorge....

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Puente Literario (LITERATURA TODAY)

SE VAN DE PUENTE
MILES DE PERSONAJES DEJAN SIN LECTURA
PORQUE DECIDEN DISFRUTAR DEL PUENTE DE LA CONSTITUCIÓN

Miles de lectoras y lectores se han visto esta misma tarde sorprendidos cuando los personajes de las novelas que tenían entre manos han decidido abandonar los libros. La decisión la ha tomado el sindicato Confederación Nacional de Personajes (CNP) que se queja de sus condiciones precarias de trabajo. Mientras que el resto de la sociedad descansa durante los puentes nosotros nos vemos expuestos a trabajar incluso en horario nocturno para diversión de otros. "Es más, es injusto que no nos cojamos el puente, cuando lo hacen incluso las propias escritoras y autores" comenta la líder del sindicato.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o alguien deje de leernos porque se fue de puente...

martes, 4 de diciembre de 2018

Los Santos Ignorantes (LITERATURA TODAY)

LA CULPA ES DE CATALUÑA
LOS PERSONAJES DE LOS SANTOS INOCENTES
ACHACAN SU SITUACIÓN Al PROCESO SOBERANISTA

Sin duda los personajes de Miguel Delibes han decidido ir a votar en contra de su propio autor. Según tenemos entendido han votado a la derecha porque echan la culpa de su situación es de los independentistas catalanes. "Los productos del cortijo no se vende por culpa del  boicot catalán a los productos andaluces. Es normal que el señorito se vea obligado a tenernos en malas condiciones. Si no fuese por los catalanes nosotros viviríamos en la abundancia", comenta Paco, el padre de la familia campesina protagonista. Quizás haya que recodarle que la culpa de la opresión sea del señorito.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o alguien no entienda la ironía de este artículo.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Una compleja regata (HISTORIA DESDE LA BARRA DE UN BAR)

Estábamos un poco apalancado con las lluvias y el frío en nuestras cosas, pero después de mucho tiempo hoy todos los cuñados hemos decidido vernos en el bar, y es que como los turrones siempre volvemos por Navidad. Y como no podía ser de otra manera también regresaron nuestras charlas sobre Historia. En este caso de lo que decidimos fue hablar de la Batalla de Trafalgar. ¿Pero realmente fue una batalla? Los cuñados lo dudamos. Es más, pensamos que fue una regata que se inventaron las armadas francesas, españolas e inglesas para irse a la zona de Tarifa a tomarse unas tapitas, tomar un poco el sol, y echar unas carreritas con sus barcos. El problema vino que después de varias copas en un chiringuito del Palmar, bastó un simple échate para allá que por ahí pasó yo, para que se liasen a mamporrazos. Personalmente pensamos que lo que sucedió fue una compleja regata.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Zombis digitales (LITERATURA TODAY)

MÓVILZOMBIS
CREADORES DEL GÉNERO ZOMBIE ADVIERTE
QUE LA EPIDEMIA YA HA COMENZADO A TRAVÉS DEL MÓVIL.

¿Quién no ha visto caminar a alguien por la calle sin tener conciencia de dónde estaba ni hacia donde iba? ¿Quién no ha intentado hablar con alguien y esa persona no le prestaba la más mínima atención? En todo esos casos había un factor común: un teléfono móvil. 
Tras reunirse en una convención autores del género zombi han decidido lanzar una advertencia: la nueva plaga zombi la provocan los teléfonos. Ya no es necesaria la manipulación de un virus en un laboratorio ex soviético para que la gente camine por la calle sin saber realmente donde va. Estos nuevos zombis no se alimentan de carne humana, sino peor aún, de su vida social publicada a través de las redes sociales. Los nuevos zombis son insaciables, siempre necesitan más fotos, más comentarios, y más de todo lo que ofrecen las redes sociales. Sin duda una plaga en auge.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o resultéis infectados por leer esta noticia.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Cantautor = libro (LITERATURA TODAY)

ANTILOPEZ SE ATRINCHERA
PARA NO VERSE EN LA OBLIGACIÓN DE PUBLICAR LIBRO.

Ya lo venimos denunciando desde hace algún tiempo en este blog: si eres cantautora, cantautor, o alguno de sus derivados estás en la obligación de sacar un libro, fundamentalmente de poesía, pero si no vale cualquier temática. Tras sucumbir Rozalen a las propuestas editoriales, (aún así nos encanta esta artista), nos ha llegado la noticia de que el grupo Antílopez ha decidido atrincherarse en su casa con la firme decisión de no publicar nada. Amenazan con dar conciertos desde el salón de su casa si las editoriales no le dejan tranquilo. No sabemos si cumplirán las amenazas, pero si podemos decir que son los últimos sin libro.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o nos envíen un disco-libro firmado para desmentirnos.

sábado, 24 de noviembre de 2018

El chalet de chocolate (CAPÍTULO 3 DE ERASE UNA VEZ. EL PUERTO CONECTION)

CAPITULO 3
Tengo serias dudas sobre si me sorprendió más conocer la escena del crimen, un lujoso chalet situado en una urbanización de clase alta, o a Manteca. La agente Manteca, porque aunque suene más a mote típico de la gente de sur este era su apellido, era una mujer impresionante. Con su metro ochenta y siete de puro músculo me hizo sentir minúscula. No había ni un ápice de grasa en todo su cuerpo. Además, su aspecto andrógino acompañado de un corte de pelo corto invitaba a la confusión. En un primer momento no supe si era un hombre o una mujer, hecho que me hizo meter la pata hasta el fondo cuando Leonor me la presentó:
—Águeda, tengo el gusto de presentarle a Inma, te ayudará en todo cuanto desees.
Quizás porque aún estaba medio adormila, en lugar de enterarme Inma, oí Isma.
—Encantada—le estreché la mano. —¿Isma, de Ismael?
—No, inspectora—habló con un tono de voz tan dulce que en nada se correspondía con su apariencia. —Inma de Inmaculada.
—Lo siento, yo…no sabía…pensé…—balbuceé sin acertar a excusarme con acierto.
—No se preocupe, no me molesta lo más mínimo—sonrió para restarle importancia.
No me atreví a hablar mientras Inmaculada me llevaba en el coche patrulla hasta el chalet donde habían encontrado el cadáver por miedo a volver a cagarla. No quería dar la impresión de tener prejuicios cuando siempre he sido una persona abierta de mente. Fue ella quien tomó la palabra para darme detalles del informe que tan siquiera había sido capaz de comenzar a leer. Comenzó dándome detalles de la ubicación del domicilio de la víctima: Vistahermosa, la urbanización más cara de la ciudad. Haciendo un símil se podría decir que era La Moraleja del Puerto de Santa María, e incluso me atrevería a decir que incluso más cara por estar cerca de la playa. Una casa allí costaba de media: riñón y medio. Un vulgar proletario no podía tan siquiera ni soñarla. Sin duda la zona era para gente VIP. La mayoría del vecindario eran o bien aristócratas, empresarios de éxitos, o algún que otro artista deseoso de poder pasar un par de meses alejados de las grandes urbes.
Dos agentes custodiaban el chalet situado en la calle Altair, una casa enorme a poca distancia de la playa. Aunque si algo realmente me impresionó fue ver el interior. Me quedé alucinada al ver como absolutamente todas las paredes estaban recubiertas con placas de hachís.
—Y como en el cuento, esta es la “particular” Casita de Chocolate” del Puerto de Santa María—dijo riendo la agente Manteca y hasta con cierto orgullo al verme boquiabierta.
—¿Sabemos si esto estaba así de antes? —me interesé mientras sacaba del bolso mi cuaderno de anotaciones.
—Lo dudo.
—¿Y cómo es que no lo han retirado ya?
—La comisaria pidió que se dejase tal cual para que usted lo viese tal como estaba todo, y como el juez no puso impedimento. ¿Me va a decir usted que no es original? —quiso tener mi aprobación.
—Sin duda es original, pero no estamos precisamente aquí para valorar eso—corté todo atisbo de broma alrededor del lugar del crimen. —¿A quién pertenece el chalet?
—Si mal no recuerdo este casoplón era de Manolín.
—Agente Manteca…
—Llámeme Inma, por favor—me interrumpió.
—Está bien, Inma, para usted ese tal Manolín debe de ser muy conocido, pero con esos datos yo no puedo trabajar—le advertí.
—¡¿Cómo no puede usted conocer a Manolín? Manolín es el mejor jugador de todos los tiempos que ha jugado en el Betis. Si hasta marcó un golazo, que nos anularon en aquel mundial que perdimos por culpa del árbitro aquel…—se llevó las manos a la cabeza simulando sorpresa.
—Desconozco los pormenores del balompié—le corté. —¿Fue ese tal Manolín la víctima?
—No, su padre. Era él quien vivía aquí desde que se divorció de su mujer—respondió molesta.
—¿Tenía alguna clase de relación con el mundo de las drogas? —señalé hacia las placas de hachís que decoraba las paredes.
—¡Pregunta usted mucho!
—En eso consiste mi trabajo. Sin esas preguntas no tengo datos sobre los que investigar—repliqué siendo yo quien se empezaba a molestarse con aquella actitud displicente de Manteca.
—A riesgo de caerle aún peor—dijo con sarcasmo. —Tal vez si se hubiese leído el informe, no sería necesario que fuese yo quien le contestase a esa pregunta.
¿Sabéis como uno se siente cuando te han dado un golpe sin necesidad de mover las manos? Si lo habéis padecido alguna vez sabréis como me sentí. Sentí rabia. No todos los días alguien a quien acabas de conocer te reprende de tal forma. No repliqué porque la agente Manteca llevaba toda la razón del mundo. La culpa era mía primero por no haber leído el informe, el sueño no es excusa para una profesional como yo, y segundo por aceptar la invitación de ir a la escena de un crimen sin tener ni puñetera idea de que iba el tema.
Pese a no haber replicado, mi cara debía de decirlo todo, porque rápidamente Inma se excusó:
—Siento haber sido tan brusca. Tal vez no han sido las formas más adecuada de dirigirme a una superior, inspectora. Si le he dicho lo del informe no ha sido con ánimo de ofenderla, sino más bien porque hay muchos datos que desconozco y no quisiera meter la pata—se excusó con la mirada baja.
—No tiene por qué excusarse, lleva toda la razón del mundo. La culpa es mía—acepté sin tapujos mordiéndome el labio, pues el cambio hormonal del embarazo me pedía llorar a moco tendido. —Antes de macharnos indíqueme la habitación donde se halló el cadáver.
Me indicó un cuarto de baño situado en el piso superior del chalet. Cuando entré me topé con la escena del crimen intacta, (era como si tan siquiera hubiesen pasado los de la policía científica). A excepción del cadáver, que habría sido llevado al Instituto de Medicina Legal de Cádiz, todo continuaba como si el asesino se hubiese ido hacía menos de cinco minutos. Un enorme gancho, similar al usado por los carniceros para colgar las piezas de carne, colgaba justamente encima de la bañera. No me costó deducir que de aquel gancho había sido colgada la víctima mientras se desangraba como si fuese un cochino. Según pude comprobar más tarde por foto, la sangre de la víctima apenas llenó la bañera, (lo suficiente para lavarse los pies), pues lejos de lo que muchos creen apenas contamos con más de siete litros en el cuerpo.
Aunque traté de evitarlo, una fuerte arcada me hizo girarme sobre el lavabo para expulsar todos los churros y el chocolate que me había metido entre pecho y espalda. No me había vuelto más susceptible a las imágenes de sangre, simplemente el embarazo me había revolucionado todo el cuerpo. Finalmente resultó que hasta me vino bien vomitar, no por el hecho de vaciar el estómago, que también, sino porque justo al lado del grifo del lavabo hallé algo que posiblemente los de científica habían pasado por alto: un hueso que a simple vista parecía la falange de un dedo.