Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta babas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta babas. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de agosto de 2013

Derivados literarios


En muchas ocasiones terminamos cogiéndole cariño, o simplemente nos termina dando curiosidad, saber cómo sería  la vida de un personaje secundario alejado de la trama principal, así como nos gustaría saber qué estaría sucediendo en otro punto diferente del que se narra en la historia principal. Con tal de satisfacer esta necesidad, utilizando un término anglosajón, nacieron los spin-off (aunque muchas veces nacieron sin que nadie los pidiera).

 Quizás para muchos los spin-off, más conocido son los de películas y series de televisión. Para quien aún no lo entienda, les pondré un ejemplo, en España, hubo una serie que se llamaba “Siete Vidas”, donde salía un personaje secundario que solía hablar mucho de su vida fuera de la trama que se desarrollaba en un bar, así que los productores crearon una serie alternativa donde se contaba la vida de este personaje fuera de aquel entorno, a mucho os sonará Aída. Ni que decir tiene que en muchas ocasiones el spin-off supera al original de donde nace.

Ni que decir tiene que los spin-off no se reducen a la producción audiovisual, sino que también existen en el mundo literario. Cuanto menos resulta curioso el atrevimiento del escritor Trapiello al crear una novela sobre como sería la vida de Sancho una vez murió el Quijote. Pero puestos a imaginar spin-off a clásicos de la literatura, yo me atrevería a pensar en cómo se sintió Helena durante la Guerra de Troya, ver como Alonso cabalgaba por el Monte de las Ánimas, o como era la vida del “salvaje” de un “Mundo Feliz”.

Puede haber tanto spin-off como personas hay. Yo imagine uno sobre mi propio libro “Las Puertas de las Rimas” que hace un tiempo os dejé por aquí  (puedes leerlo cliqueando esto) que habla sobre cómo serían los comienzos del virus de la tercera puerta.

Ahora os propongo un juego, podéis escribir un spin-off, no necesariamente de más de un folio, o bien sobre el libro que deseéis, o sobre cualquier parte de las “Puertas de las Rimas”, y si no os apetece escribir sugerirme sobre qué libro o historia de mi novela lo hago, y lo iremos publicando en el blog.

¿Te atreves a imaginar un spin-off?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

diario de una inquietud (decimoseptima entrada-primera parte)

DIECISIETEAVA ENTRADA

Seguro que andáis riendo todavía de la entrada anterior, siendo del todo sincero yo también lo hubiese hecho en vuestro caso, pero os doy mi palabra de honor, aunque en los tiempos que corren apenas se tenga en cuenta, que cuánto os contaré a continuación es cierto:
En un principio no tenía pensado alargar mucho la baja, pero cobrar, aunque sea un poco menos, sin dar ni un palo al agua, es estupendo, así que no dude en echarle cuento a mis dolores para ganar más tiempo para investigar sobre el tal Iñigo de Guzmán, además no hacéis ni una idea de lo rutinario y aburrido que puede resultar trabajar en una entidad bancaria aunque la mayoría de la gente piense que nos tocamos las narices como los funcionarios...en fin que me voy por las ramas. Antes que buscar tesoros ocultos quise descubrir sobre la identidad del firmante del manuscrito.
Lo más lógico hubiese resultado irse al archivo municipal y ponerme a manosear antiguos libros por mi cuenta y riesgo, pero eso sinceramente resulta extremadamente literario, yo tan solo resultó ser un empleado de banca, que no niega su gusto por leer de manera habitual alguna que otra novela histórica, pero de ahí a ponerme a investigar como que dista mucho, así que la opción más lógica resultaba pedir ayuda, aunque esta vez descarte a Babas Sucias. Si había tardado en traducir un texto no me quería imaginar en buscar a un personaje.
No fue hasta que vi un cartel por la calle sobre una conferencia sobre Historia de Jerez en la sede del Ateneo Jerezano cuando me di cai en la cuenta que tal vez allí podrían ayudarme, pues hasta entonces no había pensado a quien recurrir. En una asociación de carácter cultural seguro que habría más de un socio dispuesto a colaborar en desentrañar los entresijos de aquella historia.
Con un poco de timidez me planté en el local para escuchar la charla que resultaba darla un señor de unos setentas años, jardinero de profesión que durante su vida se había ocupado en el estudio del pasado, pero que en definitiva no era un profesional. En un principio dude en pedirle ayuda, no me acababa de fiarme de su formación como autodidacta, pero era la única persona más cercana que no fuese Babas Sucias a quien podía recurrir.
-Interesante charla.-me acerqué a felicitarle en cuanto terminó la conferencia. Debo reconocer que mentí como un bellaco, la verdad que no me había interesado nada, pero debía de reconocer sus grandes dotes para hilvanar todos los datos que había acumulado en su cabeza, ya que en ningún momento utilizó los papeles que llevaba.
-Gracias, solo he intentado acercar un poco de nuestras historia. Solo así podremos comprender mejor el presente.-dijo con total humanidad utilizando aquella frase tan manida por quienes se dedican a estudiar el pasado.
-Claro todo influye.-aporté sin saber muy bien cómo proseguir la conversación.
-Si eso esta claro, fijese usted en la actual crisis, no es más que la repitición del pasado, vivimos en un continuo bucle...-comenzó a politizar el tema provocando que me supiese un esfuerzo seguirle, pues relacionado a partidos políticos actuales con estadista de la antigüedad durante al menos veinte minutos.-Pero seame sincero si se dirige a mi no solo por felicitarme.-soltó de golpe.
-¿Porqué dice usted eso?-me dejó un tanto perplejo.
-Pues porque no paraba de bostezar durante todo el coloquio fuera aparte de mirar constantemente el reloj.-comentó pero sin tono de reproche.
Me ruboricé como un tomate, jamás hubiese pensado que se había estado fijando en mi, sin embargo, parecía haber estado vigilando cada uno de mis gesto. Me vi en una encrucijada, así que decidí ser sincero:
-Realmente estaba interesado en una información concreta.
-Pero hombre, para eso puede pasarse cualquier día por aquí, yo estoy casi todas las tardes aquí a partir de las seis. Es raro la tarde que no este, es más, mi mujer cansada de mi me dice: “no te vas a ir hoy a la asociación”-explicó con una sonrisa.-Si quiere pasase mañana y podré atenderle de mejor manera.
-De acuerdo.-le estreché la mano retirándome aún ruborizado. Desee con anhelo que llegase el día siguiente