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miércoles, 18 de enero de 2012

Filatelia poética

Ediciones Oblicuas tiene el placer de presentarles el poemario Filatelia poética, del autor chileno, Pablo Umanzor. Una obra en la que se asciende, a través de una escalinata de metáforas anudadas, hacia cotas vedadas al lenguaje usual, y donde se coquetea con los conceptos absolutos y se exprimen los silogismos hasta su última expresión.

lunes, 16 de enero de 2012

Voy a matar y no pienso echarme atrás en ello...

Así de claro y conciso como es el título es aquello que me propongo. Pienso asesinar, pero no pienso ocultarlo como harían otros, lo hago a las claras, sin mascaras, sin tapujos, sin coartadas que me amparen, y es que podré pecar de muchas cosas, pero en este caso no pienso ser un cobarde. Voy a matar de cara, a plena luz, como hacen los valientes, y es que muchos murmuran lo que yo voy hacer y no ejecutan. Yo sin embargo lo clamó a través de la red.
Voy a matar porque estoy cansado, porque me hastía aquello que odio, y no es otra cosa que ese mito de que para triunfar en la literatura tienes que crear un cliché, un personaje, que en muchas ocasiones tan siquiera tiene nada que ver con la personalidad real del autor, sino es un papel que las editoriales les cuelgan para lograr más venta. Me explicaré mejor:
Hoy día para comenzar para dedicarse a la literatura, es casi condición indispensable ser periodista, ya que se les supone cultivado en el uso del lenguaje debido a su profesión pero permitanme decirles, que en muchas ocasiones los textos de muchos de ellos, son dignos de analisis por parte de un profesor de prescolar, ya que muchos no solo les cuesta escribir sino hablar. Como consecuencia de esto, el periodista ahora reconvertido en escritor, debe opinar, y ser polémico, no vale con observar la actualidad con cierto analisis crítico, sino que en muchos casos, casi sin pasión se posicionan de manera desmesurada en un extremo u otro. O bien eres un carca conservador, o eres un rojillo concienciado, cuando en muchos casos tan siquiera tienen contactos con el pueblo llano, y se dedican a hablar de política y libertades apoltronados en sus chalet, mientras la gente sufre, que sabrán ello. Lo mismo que les ocurre a aquellos escritores que van de filosofos de la vida, de carpe diem, buen rollista, que te proponen que disfrute de las pequeñas cosas, mientras pasea por la ciudad en su coche de alta gama disfrutando de su fortuna, que no precisamente de la sonrisa de un niño, o de acariciar un perro, y es que manda cojones, así como lo oyen, manda cojones.
Una vez resulta la genesis de todo autor casi indispensable toca logra captarlo dentro de un género, es decir, o bien ser el escritor bohemio, despistado, que durante las presentaciones hace como que se va a Babia, dándole así un aire de romántico del siglo XIX, mientras viste de forma retro, mucho de ellos, apuntado de mala forma al rollo gafapastero, mientras que otros tantos, son los intelectuales, que cada vez que habla afirman sus palabras intentado crear dogmas de fe, y que no solo conformes con eso se muestran inaccesibles al público, ya que él esta en un altar que no se puede tocar, ya que de hacerlo el pobre desgraciado que lo haga, logrará verse maldito por esto autoproclamados dioses.
Son tantas las tonterías que se mueven, que hay veces que en lugar de matar cliches como estos, me entran ganas de asesinar mis propias obras, que por culpa de majaderos e iluminados caen en el obstracismo, aunque no sin reconocer mi falta de talento, aunque si se de otros tantas personas, que luchan, que escriben, que se rompen literamente los cuernos por sus obras, el mejor ejemplo está en muchas de mis entrevistadas que solo quieren el reconocimiento del público no a través del aplauso, sino de la lectura de sus libros, que al fin al cabo es lo que alimenta sus egos, pues en el fondo, todo escritor tiene su punto de egolatra.
Pensaba asesinar a Diario de una Inquietud y el blog, pero no me da la gana de que me ganen la partida, que muchas gentes que merecen darse a conocer no puedan hacerlo, como nos evitan las editoriales. No lo haré, porque como dije a final de año, este es el año de la lucha, el año de enfrentarse, porque mejor escritora puede ser una limpiadora, al menos que seguro que le pone más pasión, que cualquier periodista creído que piensa que por ser él tiene a los lectores ganados. Se equivoca si piensa que es tan fácil, nosotros somos la llama donde arderá...
...Seguimos en la gresca... 

domingo, 15 de enero de 2012

diario de una inquietud (VIGESIMO QUINTA ENTRADA)

VIGESIMO QUINTA ENTRADA

Quizás mi ingenio había subestimado a mi antiguo compañero de clase, lo había recordado mucho menos despierto para cuestiones ocultas, pero nada más acercarme al banco donde estaba sentado me preguntó de manera directa, qué quería de él. No dejaré de reconocer que quise aparentar que mi visita era simple cortesía como le había indicado, pero evidentemente no me creyó.
-Seamos sincero Victor.-me clavó la mirada amedrentándome.-Jamás fuimos amigos en la escuela, es más sabía que todos los niños me odiabáis, y con razón.-argumentó.-Por mucho que el tiempo todo lo cambie no creo que un hombre como tu pretendiese recordar su niñez con el matón de la clase.
-Llevas toda la razón del mundo.-no tuve más remedio que admitir.-Quizás debí de ser franco desde un primer momento diciéndote el motivo por el cual quería hablar contigo, aunque debes entender que quizás ciertos “temillas”, no esta bien hablarlo ante la pareja.-me excuse.
-Teniendo las cosas claras, dime exactamente que pretendes.-apoyo su brazo en mi hombro.-Eso si, te recuerdo que soy muy macho.-bromeó.
-Tranquilo a mi tampoco me gustan los hombres, mucho menos tu, nunca fuiste mi tipo.-continué la broma.-Pero es muy diferente lo que busco.-mi tono paso a ser más formal.
-Soy todo oídos.
-Necesito a alguien que me ayude a secuestrar a una persona.-fui claro.
-No cuentes conmigo.-contestó de manera rápida.-Quizás me recuerdes como el malote de la clase, pero soy incapaza de hacer nada ilegal al menos de momento. Menos secuestrar a nadie.-fue tajante.
-No es como puedes llegar a creer...-quise justificarme.
-Me importa una mierda, no quiero creer absolutamente nada.-su voz sonó aspera como una lima.-Estar en la calle no significa tener que venderse...
-No lo entiendes.-lo tomé por los hombros al verlo levantarse. Quizás llegué a mostrarme un tanto violento pues Martin se quedó plantado mirándome sorprendido.
-Si lo que buscas es a alguien que te ayude a secuestrar a alguien te puedo presentar a alguien.-reculó.-Eso si, no quiero saber nada más acerca de esta movida.-hizo el gesto de desentenderse del tema.
-Cuenta con ello.-acepté incomodo. No quería dar la imagen de un mafioso sin escrupulos, pero no me quedaba otra opción.-Permitime al menos que te invite a tomar algo.-oferté.
-No.-negó echándose su mochila al hombre.-Mañana nos veremos a las 12,30 aquí para ir al Comedor social del Salvador. Allí te presentaré al hombre que buscas.-se marchó sin decir nada más.
A la mañana siguiente como un clavo estuve en la misma plaza, de cara a la empresa había tenido que justificarme con una gastroenteritis repentina, porque creo que no os lo dicho, para entonces ya había obtenido el alta médica, ya luego debería de preocuparme por encontrar una justificación médica como coartada a mi ausencia del trabajo, menos mal que un amigo del instituto trabaja en la Seguridad Social y podrá ayudarme.
Caminamos en silencio durante todo el trayecto. Martín daba muestra de no sentirse incomodo a mi lado, pero supongo que ayudarme era la forma más conveniente que veía de retirarme de su lado, pues en definitiva mi persona era sinónimos de problemas, aún así sin que este antiguo compañero supiese nada de mis hechos recientes.
-Ves a ese hombre vestido con la cazadora marrón.-señaló mientras aguardabamos en la cola logrando una leve afirmación por mi parte.-Es a quien necesita.
Pensé que dicho eso dejaría que yo mismo me pusiese en contacto con él, pero me sorprendió ver como él mismo se acercaba al hombre de la cazadora para susurrarle un par de cosas señalándome. Para ser alguien que pretendía cometer un secuestro no dejo de reconocer que me faltaba valor, pues nada más con las miradas de aquel croata, de nombre Bedri, al menos así fue como me lo presentaron, me sentí intimidado.
Respiré hondo al verlos acercarse, aquel hombre que pese a su delgado cuerpo se mostraba peligroso, me imponía un respeto tremendo.
-Ya hablarme Martin sobre su negocio.-farfulló el croata en un mal español.
-¿Y bien?-le interrogué con más atrevimiento que valor.
-Solo ponga precio.-aceptó ofertas.
-Tres mil euros.-hice una valoración a la baja. La verdad que al nunca haberme dedicado a estos negocios debo reconocer que no sabía a cuanto estaba el precio de mercado.
-Digamos diez mil mejor.-contravaloró.-Por precio ese yo matar...
-No, no es necesario.-comenté rápidamente.-Solo secuestrar.
-¿Acepta oferta?-levantó una ceja.
-Si.-de todos modos no tenía más curriculum de gente dispuesta a infrigir las leyes.
Lo que yo no sabía que aquel precio que le pagaría era demasido caro para la calidad de su trabajo...

viernes, 13 de enero de 2012

Ensayo Z

Berenice edita Ensayo Z, una antropología de la carne perecedera
Sevilla, Viernes 13 de enero de 2012.- Ensayo Z. Una antropología de la carne perecedera, de Jorge Martínez Lucena, es el libro que acaba de publicar la editorial Berenice, en el que el autor trata de dar una explicación filosófica del fenómeno zombi y de su éxito como metáfora de nuestro tiempo. Martínez Lucena propone la admisión teórica, en el campo de la filosofía continental, de un concepto como el de zombi, donde la idea de fondo es que lo zombi funciona a la perfección como metáfora antropológica de ciertas idiosincrasias del sujeto actual. Es esto, según el ensayista, “lo que ha convertido a esto seres prohibidos en campeones de nuestro imaginario colectivo”.
“Un individuo anónimo, pútrido, purulento, monotemático y anodino, paradójicamente, ha devenido exitoso en nuestro glamuroso universo globalizado, tanto o más que su primo hermano el vampiro, investido de una percha y una belleza de la que el también llamado caminante no tiene ni notica. El porqué de esto permanece como un secreto bien guardado en el insondable doble fondo de la metáfora, de donde surge todo este reclamo y fascinación que en nuestros últimos años de crisis se hacen especialmente incalculables”, comenta el autor.
Ensayo Z describe al zombi y todas sus polisemias, su historia cultural, su constitución como género en diversas artes, especialmente desde el cine. Igualmente, nos presenta paralelismos entre los merodeadores o mordedores y elementos tan actuales y cruciales como la depresión, la crisis o la conflictiva diferencia entre el hombre y el animal.
Además nos presenta la validez del zombi como categoría filosófica de deconstrucción a través de textos tanto de Foucault como de Derrida. Pero, sobre todo, este texto está guiado por un ánimo apocalíptico en un sentido muy distinto al que habitualmente se quiere significar con esta palabra. Este Apocalipsis, que según el autor sería deseable que nos aconteciera, está relacionado con la superación de una auténtica pérdida de visión que sufrimos frente a la alienación o inautenticidad en la que vivimos en nuestras sociedades de consumo.
Superar este sopor existencial requeriría de una toma de conciencia y de una acción deconstructora posterior sostenida en coherencia, y no de ese mero seguir sobreviviendo que nos acerca a la zombificación. Este libro pretende ayudar a este cometido de la mano de textos de distintas procedencias: del cómic a la filosofía, pasando por la sociología, la psiquiatría y las más cercanas literatura y cinematografía.
Jorge Martínez Lucena (Barcelona, 1972) es licenciado en Filosofía y doctor en Comunicación y se dedica a la antiheroica labor de la docencia universitaria. Ha publicado varios ensayos en torno a la cultura pop actual y sus peculiares antropologías e imaginarios colectivos. Algunas de ellas son Los antifaces de Dory (2008), Celuloide posmoderno (2010, con coautor) y Vampiros y zombis posmodernos (2010).
También ejerce semanalmente la crítica cultural en su blog In/ficción ( http://inficcion.wordpress.com ). Allí aborda temas culturales que le inquietan, tirando del hilo de obras literarias contemporáneas (desde Virginia Woolf a David Foster Wallace), de cine contemporáneo (de Michael Haneke a Lars Von Trier) y de filosofías como las de Foucault, Derrida o Taylor. Su tensión intelectual fundamental es la de hacer dialogar, como diría Eco, a apocalípticos e integrados. 

El Reencuentro

Y es que si me gusta algo es dar por saco, y llevar la contraria, más tras escuchar la solemne tontería del Obispo de Córdoba (España) diciendo que si los medios de comunicación y en muchos planes de estudios se viene incitando a la Fornicación. Si tal como lo oyen, un señor que técnicamente debería de estar asexuado perdido (porque a saber lo que realmente hace), le da por hablar sobre "folleteo", aunque con palabras que suena más a pecado mortales en la edad Media, que al simple acto de disfrutar dos cuerpos, porque si, eso es lo que hacen dos personas que según usted fornica, disfrutar de la vida, y no dejarse consumir por dogmas vacíos y sin sentidos.
Quizás con este post me lleve más de un enemigo, incluso se reduzcan las visitas, pero yo no puedo dejar de decir lo que pienso, pues al igual que este señor clerigo tiene derecho a decir eso, yo tengo derecho a decir que se equivoca, eso es libertad de expresión, y si me quieren censurar que me censuren, yo seguiré gritando. Es más como regalo os dejo el relato erótico "El Reencuentro":

Ninguno de los dos habría pensando ni por asomo en reencontrarse. Al menos no hasta hacia  menos de una semana cuando ella por confusión se confundió de número cuando iba a llamar a una amiga. Al otro lado de la línea la voz de él surgió varonil como siempre lo había recordado, a punto estuvo de cortar pero no quiso resultar maleducada, por lo que pidió disculpas por la confusión.
A él se le oyó sonreír al otro lado de la línea, es más, dijo haberse sorprendido por oírla tras más de un año de su separación, era de quien menos esperaba recibir una llamada. Intercambiaron una serie de formalidades sobre como estaban y diversas trivialidades clásica entre la gente que hace tiempo no coincide, pero ambos se dieron cuenta que se sentían bien conversando con el otro.
La charla comenzó a tirar por otros derroteros diferentes hasta acabar con varios picantones recuerdos sobre varios encuentros amorosos entre ambos. Con sinceridad, ella reconoció no haber sentido lo mismo en aquellos menesteres con otros hombres como con él, y él por su parte echaba de menos la pasión desbordada de ella. Con la temperatura elevada, decidieron quedar en un antiguo hotel donde antaño habían disfrutado él uno del otro.
Ella llegó más tarde a la cita. Preguntó en la recepción por la llegada de su amante sorprendida al oír que la esperaba en la habitación 212. Nerviosa tomó el ascensor con la piel de gallina. Ni por asomo hubiese creído tomar del fruto de la pasión que era él.
De manera tímida llamó a la puerta. No tardó en abrirse ni varios segundos cuando al otro lado del zaguán le esperaba él con una sonrisa en los labios. Le tomó del brazo animándola a pasar. Una vez dentro la chocó contra su pecho besándole de manera apasionada.
El gesto se repitió en varias ocasiones, aunque el aliento de los amantes aumentaba por instante de intensidad. Las manos antes tímidas, ora se deslizaban por las nalgas, ora por el pecho, otra por los cabellos. Como las hojas de los árboles fueron cayendo las ropas al suelo dejándolos totalmente desnudos.
Decidido él, le lamió primero el cuello, luego los pezones. Cada vez más abajo, el ombligo delataba la excitación de ella ante el contacto de sus labios por su cuerpo. Con suavidad la sentaron con las piernas abiertas antes de sentir la lengua sobre su monte de Venus, luego con la temperatura aumentó cuando sus labios rozaron su clítoris. No pudo ella reprimir un gemido del placer.
Luego fue ella quien decidió posar sus labios sobre su miembro tremendamente erecto por el simple hecho de verla desnuda ante si. Agarró su cabeza mientras le succionaba su pene hasta llevarlo a la gloria.
Encendidos como llamas, continuó ella llevando la iniciativa tumbándolo en la cama, mientras como si de una montura se tratase, se montó sobre él moviéndose de manera rítmica. Botó con furia sintiendo en cada célula de su vagina el contacto físico mientras gritaba eufórica las cualidades del sexo del hombre.
Luego el la colocó a cuatro patas mientras desde atrás la penetraba con violencia mientras le golpeaba el culo y también le pedía que gritase la frase que ella repetía que tanto le gustaba. Un orgasmo tras otro ella casi se quedaba ronca al disfrutarlo dentro de si.
Luego cambiaron de posición tumbado él sobre ella. Ella excitada le arañaba la espalda como gata en celo. La mujer mordió la oreja de él pidiéndole que se corriese dentro de su vagina. Como un río el reventó de manera desenfrenada soltando todo su semen en ella. Ella complacida le susurró algo que siempre le dio morbo oír, ojala le hubiese dejado embarazada.
Agotados se tumbaron uno junto al otro retomando fuerza antes de volver a comenzar…

miércoles, 11 de enero de 2012

Diario de una Inquietud (vigesimo cuarta entrada)

VIGESIMO CUARTA ENTRADA

Muy posiblemente tras mi anterior experiencia hubiese sido optar por la autogestión, es decir, llevar a cabo por mi mismo el secuestro del testaferro del holding, pero como tendré que recordar mi complexión física deja mucho que desear al menos a la hora de reducir a nadie, fuera aparte que carezco del temple suficiente como para tener la sangre fría de atacar como había llegado a pensar con una barra de metal golpeándo por la espalda...
Sin embargo la mayoría de las soluciones a cuestiones de esta vida se hallan de improviso sin planearlas y mucho menos esperarla. Fue una noche,estaba tomando una tapa junto a mi novia en un bar del centro de Jerez, cuando de repente se me acercó un el típico indigente que suele errar por los veladores de los bares buscando una lismona. En un principio como siempre me negué a dar nada, no es un hecho cotidiano que yo proceda con generosidad siendo totalmente honesto, pero que aquel mendigo me llamó por mi nombre.
Levanté la cabeza intrigado, no estaba acostumbrado tan siquiera a mirar cuando me pedían, pero la llamada por mi nombre me había dejado conmovido, aunque no tenía porqué después de tantos sucesos extraños en mi vida. Miré primero a Marian para ver si ella lo podía conocer de algo, pero su mirada de extrañeza me dijo que volvía a estar ante un suceso paranormal nuevamente de mi existencia.
Aunque cuando contemplé el rostro del hombre, pese a que costó reconocerlo en un primer momento deduje quien era. Además sus palabras posteriores corroboraron mis sospechas:
-¿No me digas que no te acuerdas de mi Victor? Soy Martín el que pegaba a todos los niños en el cole.-añadió información.-¿Ya olvidastes mis capones?-rió emocionado ante el recuerdo.
-Por Dios Martín.-lo contemplé asombrado. Pese al paso de los años seguía manteniendo el tipo rudo de su infancia aunque el tiempo lo había maltratado bastante.-Marian, él fue compañero mío del colegio.-lo presente aunque mi pareja se limitó a darle simplemente la mano.
-¡Si supieses la de veces que me hizo la tarea el empollóncito este!-rió con sinceridad mostrando una sonrisa destendetada por algunos huecos.
-¿Le está molestando a los señores?-se acercó rápidamente el camarero viendo alargada la presencia de mi compañero demasiado tiempo en nuestra mesa.
-No ni mucho menos.-negué yo.-¿Quieres tomar algo?-le invité a tomar mesa ante la cara de contrariedad de Marian.
No había simple educación la que me había llevado a invitarlo a mi mesa, ya que mi mente comenzó a urdir un plan que quizás me llevase a buen puerto.
-No quiero resultar una molestia.-se mostró reticente más que nada al ver el gesto de fastidio de mi chica.
-No molesta en nada, ¿verdad cariño?-quise mostrar la aprobación que fue realizada de manera hipocrita con la cabeza.-Pidete lo que quieras.-lo animé.
Pidió un bocadillo junto con un refresco que consumió con voracidad, era obvio que llevaba tiempo sin comer.
Si no es mucha indiscrepción, ¿cómo es que andas pidiendo?-la curiosidad me podía, al menos a mis interesés.
-La maldita crisis, como todo el mundo.-se lamentó.-Yo era albañil hasta que se fue todo a tomar por culo...una cosa fue llevando a la otra, primero la bebida, después las peleas y el divorcio con mi mujer. Demasiadas casualidades.-resumió su desdicha en pocas lineas.
-Si yo te hablase de casualidades.-comenté.-Pero tenemos que quedar un día más tranquilo para rememorar nuestro tiempo de colegio.-concluí.
-Cuando quieras.-aceptó.-Siempre estoy por el centro de la ciudad, y como ves tengo mucho tiempo libre...-ironizó sobre su situación.-Un placer conocerla.-saludó a Marian.-Y gracias por la invitación.-se levantó sabiendo que había estado ya demasiado tiempo con nosotros.
-Acepta estos veinte euros.-le tendí con solidaridad.
-Ya ha sido suficiente con tu invitación a tu mesa, aún así te lo agradezco.-lo rechazó marchándose un tanto más serio que a su llegada. Aquella actitud me dejo un tanto desconcertado quizás no fuese lo que yo esperaba...

martes, 10 de enero de 2012

Entrevista a Anika entre Libros

Si hay una página que debe servir de referencia a todos aquellos que nos dedicamos a este mundo de las reseñas esa es Anika entre Libros. Esta valenciana que un día llegó a volcar toda su afición por la literatura en la red, se ha convertido en un lugar de peregrinaje para todo aquel que desee conocer las novedades editoriales reseñadas con criterios, además de entrevista a autores, y otra serie de cuestiones bastante interesante.
Y aunque parezca increible su creadora no recibe ni un centimo por su trabajo, ya que pese a ser una de las mayores incitadoras a la lectura en nuestro país,  no cuenta con ninguna fuente de ingreso que le ayude de manera adecuada a proseguir de manera acertada su labor, y es que esta web ha cumplido quince años al pie del cañón sin desfallecer, incluso cuando las cosas se ha puesto más complicada. Es esta una de las razones por la que he pedido a su creadora, Ana Lillo, que nos concediese esta entrevista, porque alguien que logra una media de 7000 a 15000 visitas diarias merece la mayor de las admiraciones, y más cuando también es capaz de crear web paralela sobre cine, y otros generos culturales. Además ha sido capaz sin ayuda alguna de crear convocatorias sin la ayuda de apenas nadie.
 Y es que Anika entre Libro es la  web hermana mayor de este blog El Vendedor de Humos sobre la que hay que seguir el ejemplo. Podría llevarme horas hablando pero creo que preferiréis leer sus palabras, así que sin más:

-¿Cómo nace Anika entre Libros?
 
Nace como hobby y con la llegada de internet a mi casa, con la única intención de compartir con otros opiniones sobre libros leídos. Como ya tenía mis propias reseñas caseras sólo tuve que poner, para comenzar, la información de estas primeras en la web. Luego añadí otros apartados realizados también por mí (biografías reales y ficticias, gazapos literarios, rankings de favoritos, etc.) En aquel momento no existían webs como la mía ni los blogs de hoy día. Lo más parecido era una bitácora y las webs eran escaparates, así que hice lo que creía que hacía falta en la red: invitar a los demás a participar en ella dando sus propias opiniones. También a los autores, con el fin de acercarlos a los lectores. De todas formas Anika Entre Libros fue la segunda en nacer, antes hice una de cine y luego otra de terror, todas seguiditas, volcando así en la red mis tres pasiones. Tenía mucho tiempo libre entonces.

-¿Pensaste en algún momento que llegase a tener la relevancia que tiene hoy día tu web?
 
Nunca. De todas formas esa relevancia se tiene que ganar, y yo he puesto de mi parte todo lo necesario para conseguirlo. Quiero decir que he luchado lo suficiente como para conseguirlo, aunque nunca fuera la idea inicial. A mi vida le he robado miles de días para dedicarlos a la web, a la literatura, e incluso me convertí en una mecenas cuando comencé a pagar el dominio y ofrecía mi trabajo gratis por fomentar la cultura, sin tener ningún ingreso.
 
-¿Cómo iniciaste las entrevista por primera vez con los escritores/as?
 
Pues esto es lo más curioso, posiblemente. Yo no sugerí realmente entrevistar a nadie en concreto, más bien se me ofrecieron cuando puse una nota diciendo que si algún autor quería ser entrevistado, que hablara conmigo. En el mensaje decía también que agradecía de antemano que los autores se prestaran amablemente a ser entrevistados (de hecho en la web sigue esa parte del mensaje). Pero incluso antes algunos autores me habían enviado sus libros por su cuenta porque confiaban en mi criterio, y aprovechando que había leído sus libros y su predisposición a ser entrevistados me decidí a hacerlo. No soy periodista, soy lectora y tengo cierta capacidad para entrevistar, quizás porque he leído mucho -no sólo libros-, pero lo cierto es que no fue mal y hoy hay casi 600 entrevistas en la web (no todas firmadas por mí, claro).

-¿Es complicado contar con la colaboración de las editoriales?
 
Depende... Hay editoriales que son reacias a salirse de sus costumbres adoptadas a lo largo de los años y que tienen muy en cuenta lo que pueda decir una web pero no quieren enviar sus libros porque creen que eso les desprestigiaría, estas editoriales sólo envían a medios como radio, televisión y revistas culturales impresas, pero son pocas o muy pocas. Resultan un poco snobs, sí, fuera de lugar en esta era de internet, pero son normas de empresa. Yo he oído a gente que trabaja en editoriales decir que esto es erróneo pero que los "jefes" no se quieren bajar del burro.
 
La primera vez que contacté yo con una editorial fue muy divertido porque esperaban mi llamada y yo no me atrevía a descolgar el telefóno (a mí estas cosas me ponían nerviosa) pero es que todo lo organizó la autora del libro que tenía que solicitar. Ella les avisó de que yo iba a llamar para pedir un ejemplar de prensa, y yo no llamaba porque me moría de la vergüenza. La editorial era Plaza & Janés y la verdad es que la escritora tenía razón, me dijeron que esperaban mi llamada desde hacía días y fueron muy amables. Luego no pedí nada más pero empezaron a llegarme ejemplares de diversos autores y editoriales. Realmente yo no he sido "pidona". Hoy sí pido pero porque prefiero seleccionar lecturas dado que tengo más ofertas de las que puedo aceptar, sin embargo siempre he sido más de dar que de pedir.

-¿Cómo surge la necesidad de contar con colaboradores y cómo estos se van ofreciendo?
 
Siempre invité a participar a los demás a enviar sus propias reseñas, desde el primer día, así que durante mucho tiempo publiqué mis reseñas y las de otros lectores. Hoy día aún me escriben algunos de aquellos colaboradores-lectores freelance bien para ponerme al día de sus vidas, bien para mandarme otra reseña. Otra cosa es cuándo decidí yo misma pedir que se colaborara de forma "oficial". Eso suponía comprometerse a reseñar los libros que se le pedían, y lo que hice fue elegir a muy poquitas personas y en un buen espacio de tiempo, no todos de golpe. Uno de ellos fue Manel Haro, un caso excepcional, pues participaba en la web con sus opiniones de libros desde los dieciséis años, era muy activo, y a mí me parecía una persona muy inteligente que se preocupaba realmente por la cultura, así que fue de los primeros a los que invité a colaborar. Y no me arrepiento nada, aportó mucho, durante mucho tiempo y es un profesional en el mundo de la literatura. Me siento orgullosa de él. Hoy día es distinto, hay tanta gente dispuesta a participar que conforme algunos se van -porque en muchos casos esto es cíclico- se hace una especie de casting para aceptar a los siguientes. Este casting, en realidad, lo hemos hecho en la última tanda de colaboradores, y va a seguir así para no tener sorpresas.

-¿Cuál son los libros que hoy día consideras indispensables?¿Y autores?
 
Esta pregunta es difícil. Quien lee poco te dice tres o cuatro títulos y se queda tan ancho porque no tiene mucho donde comparar, pero cuando has leído tanto elegir se convierte en un conflicto. Yo aconsejaría, para empezar, leer a Shakespeare, a Oscar Wilde, leer autores españoles o japoneses o rusos o... clásicos y contemporáneos, leer literatura juvenil para que se sepa qué prefieren los jóvenes, disfrutar de alguna obrita de teatro, poesía, leer ensayos, desempanarse con algún libro ligero... ¿Lo ves? Decir títulos y autores concretos me resulta difícil.
 
Haré algo, te diré los que durante muchos años nombré como mis favoritos, aunque a día de hoy esa lista se ha ampliado mucho: "El perfume" de Patrick Süskind, "Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena, "Otra vuelta de tuerca" de Henry James, "Raíces" de Alex Haley, "El resplandor" de Stephen King, "La tregua" de Mario Benedetti, "El retrato de Dorian Grey" de Oscar Wilde, "La metamorfosis" de Kafka ... estos son algunos títulos que aún hoy mantengo que son dignos de ser aconsejados. De todas formas recomiendo a todo el mundo que conozca, como autor, a Juan Eslava Galán. Es único y cualquiera de sus libros es bueno, pero os recomiendo "En busca del unicornio".
 

-¿Cuál ha sido el autor que más te ha llamado la atención de lo que has entrevistado?
 
¿La atención? mmmm... Te diría que Matilde Asensi, porque yo era (soy) lectora suya, y aquella nota que te comenté antes en la que "agradecía" a los autores que se dejaran entrevistar llevaba, entre otros, su nombre. Como no había forma de localizarla por la red y me moría de la vergüenza si tenía que escribir o llamar a una editorial para pedir el contacto, cuando supe que ella estaba encantada de que la entrevistara creo que pegué unos cuantos botes. Además con ella hablé por teléfono y te puedo asegurar que es en-can-ta-do-ra, divertida y muy cercana, detalles estos que si no los ves no los sospechas, porque cuando un autor parece muy alejado del mundo de los lectores, suele crearse una imagen falsa. Recuerdo que alguien me dijo una vez que era más rara que un perro verde. Nada más lejos de la realidad, en aquella conversación se encargó de echar por tierra algunas de las leyendas que se inventaban sobre ella.

-Además de Anika entre libros, también tienes otros dominios de cine y otros temas, ¿cuál de ellos es el que más tiempo te lleva?
 
Sólo hay un dominio en realidad, www.ciberanika.com, pero es la entrada a las webs. La de cine la abandoné cuando Anika Entre Libros empezó a comerse todo mi tiempo y la dejé un tiempo como pieza de museo. Finalmente la borré, y con ella la de música (Vinilo). Hoy sólo hay dos webs, Anika Entre Libros y La Casa de Kruela, dedicada al terror (leyendas, cuentos, experiencias personales de terror...). Esta segunda funciona prácticamente sola y va camino de convertirse en una comunidad - red social. Estamos trabajando en ello y algunas personas ya la están probando como tal. Por lo tanto... Anika Entre Libros es la que se lleva todo mi tiempo.
 

-¿Sería factible ver tu revista digital en formato papel?
 
No. Esta es una de las cosas que más veces me han sugerido, pero si ya es difícil hacer una revista online tan activa como la mía, no te digo nada de hacer otra paralela, impresa, con distribución y un gasto económico inicial. No soy superwoman y no lo seré jamás, aunque trabaje más que la media y no se considere trabajo por no ser remunerado, por eso prefiero no meterme en ese tipo de proyectos. Sería bonito, no te lo niego, pero hoy y con la crisis aún es menos factible. Esta mecenas necesita a otro mecenas :)
 

-¿Podrías dedicar algunas palabras de apoyo a este blog?
 
Empezar, ya lo has visto, es duro. Depende de lo que te impliques conseguirás unas metas u otras. No sé cuáles son las tuyas pero he visto en el blog que vas por muy buen camino: reseñas, entrevistas a autores, eres muy activo y también escribes. Creo que lo estás haciendo muy bien, Eduardo, y considéralo un piropo. Te deseo mucho éxito en tus metas y ya puestos... feliz 2012 :)