Páginas vistas en total

lunes, 30 de marzo de 2015

Lecturas desafortunada

Quizás por cuestiones personales, no he podido dedicarle tiempo al blog, ya me hubiese gustado, pero las circunstancias de la vida manda...Aún así este tiempo si me ha servido para leer algo más de lo habitual, y sinceramente con ciertas obras, he acabado muy decepcionado. Por respeto a los autores, y porque cada cual tiene sus gustos, no diré su nombre, pero no me resisto a decir, que tras caer en lecturas basadas en lo que la multitud consideran buenas obras, yo he encontrado historias que me han dejado como un orgasmo a medias. Ideas a priori buenas, pero desarrolladas o bien de manera previsible, o con un lenguaje descuidado, y que en cualquier cuento infantil hallarías mayor cantidad de sinónimos.
No soy yo ni un crítico literario, ni me considero un autor impecable a la hora de escribir y desarrollar las historias, pero como lector tras leer estas dos obras, he tenido la reflexión de creer que muchas veces vivo en un país donde se encumbra no por talento, sino por moda o por simple simpatía, o por pura gilipollez, (que no digo que sea el caso de estos libros), así de sencillo.
Como muestra un botón, ha sido el hijo de una tonadillera de tres al cuarto el que ha logrado subir el single de su disco como DJ a los más alto de la lista de venta sin tener ni puta idea de música, mientras decenas de bandas, se parten día a día los dientes en los locales de ensayo, dispuestos a crear música de calidad, trabajada, para que al final la gente oiga al cara escombro famosete. Otro caso significativo es el de cierto Orco, que en teoría se cree que es mujer, que es capaz de ganar un concurso de baile sin tan siquiera saber andar, de ganar un reality a base de rascarse literalmente el coño, y lo que más me indigna, de vender millares de libros sin tan siquiera saber escribir.
Luego nos quejamos los españolitos de los políticos que tenemos, pero viendo las referencias culturales de este país, no me extraña que sea capaz de ganar las elecciones hasta un mono. Por eso un consejo a quienes tratáis de crear cultura:
"Buscar empleo sino queréis morid del hambre..."