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jueves, 28 de julio de 2016

El nuevo "trofeo" Carranza (Capítulo 12 de SERIOpata)


CAPÍTULO 12

Si no hubiese sido por las pesadillas me hubiese molestado aquella llamada a las tres de la madrugada. Había logrado quedarme dormida, no obstante lo había hecho inquieta. Me desperté triste y angustiada. El sentimiento de culpa no había logrado dejarme descansar en paz por eso agradecí escuchar la voz del comisario.
—Águeda, siento despertarte pero tengo malas noticias—comentó Paco con voz somnolienta.—Han vuelto a matar.
—¿Dónde ha sido esta vez?
—En el Carranza.
—¿El Carranza?
—En ocasiones me olvido que no eres de aquí—bromeó. —El Carranza es el estadio de Fútbol.
—¿Está nada más llegar a Cádiz?
—Sí, en el mismo lugar donde está el Registro Civil y un supermercado. No tiene pérdida—añadió.
—¡Un estadio de fútbol para dejar un cadáver! Es cuanto menos curioso.
—No es precisamente lo más curioso de este caso...
—¿Cómo ha aparecido esta vez? —me interesé.
—Será mejor que lo compruebes tu misma—me dejó con la intriga.
—Una última cosa, sino fuese como de costumbre el forense, ¿algún agente podría hacerle un tacto rectal? —recordé de repente.
—No prometo nada. No creo que estén muy dispuesto los agentes...
—No se preocupe, lo haré en cuanto llegue—me limité a aceptar que nadie lo haría.
Tal como había previsto nadie se había atrevido a indagar en el ano de la víctima. Quizás lo más sorprendente fue ver la posición del cadáver sobre el terreno de juego: desnudo, colocado de rodillas, y las manos atadas como si estuviese implorando al suelo, y lo más curioso era una enorme cornamenta, tal vez de ciervo o venado, coronando la cabeza.
—Debería de poner un cordón policial para aparta a todos los periodistas—ironicé. Era la primera ocasión en la que decenas de curiosos no se amontonaban alrededor de la víctima.
—Ni lo verá en esta ocasión—comentó el comisario con tono serio. —Esta noticia no puede transcender a los medios.
—¿Y cuál es el motivo? ¿Acaso los demás no merecían mantener el anonimato? ¿Es esta victima especial? —continué con tono de chanza.
—Básicamente porque Cádiz puede arder de salir esto a la luz—me clavó la mirada. —Mañana el equipo se juega el ascenso de división, y este precisamente era su delantero estrella.
—Lo entiendo—tomé un tono formal.
Personalmente me parecía sorprendente que una ciudad se pusiese patas arriba por una cuestión como el fútbol y no por su alto nivel de paro.
—¿Contamos con alguna clase de sospechoso?
—Pues cualquiera que no quiera que gane el Cádiz mañana. No me extrañaría nada que hubiesen sido gente de Jerez—intervino uno de los agentes con voz de fastidio.
—¿Gente de Jerez por qué? —no entendía aquella hipótesis.
—Las dos ciudades están enfrentadas por cuestiones futbolísticas, y otras no tanto—hizo de cicerón el comisario.
—En el mundo de los ultras se ha visto de todo pero dudo de que esto tenga nada que ver con el tema. —me mostré reticente mientras me coloqué unos guantes.
No me fui difícil tras inspeccionar la cavidad anal hallar lo que buscaba: el célebre pito de carnaval. Como quien halla un trofeo lo alcé para mostrarlo al resto de agentes allí reunidos.
—Creo que con esto podemos descartar a cualquier jerezano por muy enfrentado que esté—dije satisfecha.
—Yo no cantaría victoria tan pronto. Si te das cuenta casi todos los muertos son gente conocida de Cádiz. Es como si el asesino odiase a sus gentes—argumentó Paco.
—No había yo caído en ese detalle—aprecié el comentario. —Sin embargo el policía quizás me cuadra menos en esa hipótesis. No obstante, no descartaremos nada.
—¿Sabes una cosa, Paco? —intervino un agente joven logrando la atención del comisario y la mía. —Los veo ahí discutiendo y por un momento me han recordado a los polis de la serie True Detective, pero versión gaditana—quiso rebajar la tensión.

























miércoles, 27 de julio de 2016

La aplicación más literaria (LITERATURA TODAY)


PERSONAJACO GO!!
CREAN UNA APLICACIÓN DONDE DEBERÁS 
IR CAZANDO PERSONAJES DE LOS LIBROS MÁS FAMOSOS

Si la aplicación de Nintendo ha logrado que millares de personas vuelvan a salir a la calle y redescubran la luz del sol, lo que logrará Personajaco Go!! será culturizar a una generación que no ha rozado en su vida ni la tapa de un libro. Y es que esta aplicación, partiendo de la base de Pokemon Go!! ha creado un mundo donde deberás ir buscando por diferentes enclaves, particularmente por bibliotecas y librerías, a diferentes personajes de los libros más afamado de la literatura universal. Una vez que logres capturarlos, esto te recitarán fragmentos de sus obras, e incluso te darán un link para que veas las películas donde aparece dicho personaje si las hubiese.
Como podéis comprobar LITERATURA TODAY s.l, creadora del juego, se compromete con la CULTURA en mayúscula. Solo tienes que clickar aquí en el siguiente enlace y lo obtendrás completamente gratis.

Seguiremos informando mientras no nos censuren, 
o Nintendo nos acuse de plagio aunque la aplicación no exista.

martes, 26 de julio de 2016

Mala conciencia (Capítulo 11 de SERIOpata)


CAPÍTULO 11

La perfección solo existe en las películas, o al menos hubiese existido para mi si no hubiese recibido la llamada de Nacho nada más llegar a casa. Había cometido el fallo, si se pudiese considerar como tal, de dejar el móvil cargando en casa. Tenía poca batería y no tenía sentido llevarme un trasto como aquel para nada. Además, la única persona que necesitaba contactar conmigo de urgencias era el comisario y él precisamente iba conmigo.
Había sido un día excelente. La familia de Paco era encantadora. Su mujer, Carmen, no dejó de cebarme con tortilla, filetes empanados, huevas aliñadas y otras delicatessen mientras tomamos el sol. Con su buena voluntad pretendía subirme de peso aquel día, según ella, para que los hombres tuviesen donde agarrarse. Aunque he de reconocer, pese a la vergüenza que me dio conocer al sobrino del comisario, Ernesto fue lo que convirtió aquel día en algo especial. Era un hombre de mi edad, algo más alto que yo, y muy parecido al actor de la película “El Niño”. Además, poseía un alto nivel cultural, sin descuidar un encanto personal innegable...Cualquier apelativo creo que queda corto.
La carne es débil, mucho más ante tales compañías. Tal vez en este momento puedan tacharme de casquivana, pero muchas hubiesen obrado igual que yo. Lo besé. Cádiz me seguía cambiando, yo jamás antes hubiese actuado así. Aunque lo mejor fue cuando me pidió vernos de nuevo. Me prometió mostrarme los lugares con más encanto y magia de la Tacita de Plata.
—¿Dónde has estado? —me apremió Nacho nada más descolgar el teléfono. —Me he llevado toda la tarde llamándote.
—Lo siento, pero no me llevé el móvil. Tenía poca batería y lo deje cargando.
—Eso no ha respondido a mi pregunta ¿Dónde estuviste? —insistió.
—El comisario me invitó a ir con su familia a Conil.
—Podrías haberme avisado. Me has tenido muy preocupado.
—Lo siento, pero fuiste tú quien me pidió quedar mañana...
—Cierto, pero al final me mi madre se encontraba mucho mejor de lo que esperaba—argumentó a su favor. —Actúas como todo el mundo. Has acabado por darme la espalda...
—¿Quieres qué quedemos ahora? Me visto y paso a buscarte—quise remediar el entuerto.
—No—se mostró seco.
—Discúlpame de verás, no pretendía que te enfadases...
—Mañana te llamo y hablamos—fue su forma de despedirse.
Me sentí francamente mal. No solo por haberlo dejado en la estacada. No me habría costado nada llamarlo para avisarle de mi intención de salir. Me comporté como el resto de las chicas con él. Y lo peor de todo era que lo había engañado. Tan solo había sido un par de besos con el sobrino del comisario, pero lo peor de todo era que no había tenido cargo de conciencia al hacerlo. Tan siquiera pensé en ese momento en Nacho.
Comencé a plantearme si realmente tenía que sentirme mal. Oficialmente tan siquiera éramos novios aunque hasta entonces habíamos actuado como tal: lo había invitado a mi casa, había dormido abrazada a él, e incluso habíamos hecho el amor en más de una ocasión.
Antes de dormir me volví a duchar, me sentía sucia tanto mentalmente como físicamente. Me había comportado como si fuese una “cualquiera”. No quise dormir sin haberle escrito un mensaje:

“Siento lo sucedido hoy.
Mañana te compensaré.
Te quiero.”


Pese a haberle escrito algo que tan siquiera sentía al final del mensaje no obtuve respuesta. Lloré durante toda la noche hasta que logré conciliar el sueño.

lunes, 25 de julio de 2016

Un fan muy particular (LITERATURA TODAY)


EL FANFICTION DEL QUIJOTE
AVELLANEDA EXPLICA QUE NO PRETENDÍA PLAGIAR A CERVANTES

En los últimos tiempos se ha puesto de moda entre los fans de las sagas más importante de la literatura actual crear historia basada en el mundo de sus novelas favoritas. Sin ir más lejos "50 sombras de Grey" nace como un fanfiction (este es el nombre de esta clase de obras) de Crepúsculo. 
Por eso y tras años de polémicas, Avellaneda, aquel que se hizo famoso por adelantarse a Cervantes al hacer una segunda parte del Quijote, nos aclara hoy en la redacción de LITERATURA TODAY que su obra no es más que una fanfiction. "Me gustó tanto el Quijote, y viendo que Don Miguel no sacaba aún la segunda parte, decidí como un fan esmerado crear una novela lo más similar posible pero sin ánimo alguno de fastidiar a mi ídolo de las letras" aclara el admirador Avellanada. "Es como si hoy día Andrés Trapiello fuese acusado de plagio tras escribir una tercera parte del Quijote cuando hizo tal como yo una fanfiction. Nadie honrado se atrevería a superar al maestro Cervantes"

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o hagan una fanfiction mejor de LITERATURA TODAY.

domingo, 24 de julio de 2016

Quítate que me pongo yo 2: segundas partes nunca fueron buenas (Historia desde la barra de un bar)


A los cuñados que cada cierto tiempo nos reunimos en esta barra de bar nos hace cierta gracia que la gente fascine con la serie de "Juego de Tronos", una historia de luchas por el poder que si no fuera porque hay dragones y muertos vivientes (en el caso de la serie "Caminantes Blancos") no se diferenciaría mucho de la Historia de España.  
Y como muestra un botón. El poca luces de Fernando VII le quedaba poco para entregar la cuchara, o lo que es lo mismo ir a parar al huerto de los calladitos con una losa encima, decidió otorgar los derechos de la corona a su hija, Isabel II, a la que pasaremos a llamar la Danerys Borbón, algo que no se tomó nada bien el hermano del tonto, Carlos María Isidro, a partir de ahora el Stannis Isidro, básicamente porque para un ambiente machista como el de la época era una aberración que llegase a gobernar una mujer, quien por aquel entonces era una niña. 
Deseoso de hacerse con el trono, Stannis Isidro se atrincheró junto a fieles aliados cerca del Muro, o lo que es lo mismo, se hizo fuerte en Pais Vasco y Navarra, desde donde inició una serie de ataques en su intento de destronar a la legítima heredera, Danerys Borbón. Se repartió tollina entre ambos bandos durante los suficientes años como para que Stannis muriese y su descendencia siguiesen dando por saco, pero al menos durante las primeras guerras carlistas, apareció uno de los dragones de nuestra Danerys particular, el general Espartero, del cuál básicamente se recuerda los testículos de su caballo.
Como veis tan solo es necesario mirar un libro de Historia para comprobar que George RR Martin no es más que un plagiador de acontecimientos históricos. xD

PD:Espero que los fans de GoT no crucifiquen a nuestros cuñados...

jueves, 21 de julio de 2016

Entre familia y amigos (LITERATURA TODAY)


¡SERIOpata TODO UN ÉXITO!

EL AUTOR SE ALZA ENTRE LO MÁS LEÍDO
ENTRE FAMILIARES Y AMIGOS.

No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita, y bajo esa premisa el autor de la obra más publicitada en este diario (quizás algo tenga que ver que el director sea el escritor) ha sentido como un éxito que varios de sus amigos, y unos cuantos familiares hayan decidido tras meses de insistir constantemente, regalarles el libro, e incluso pagarles una comida en el mejor restaurante de España, leerse la novela de humor que antes te regalaban con las ofertas de charcurtería en la carnicería de tu barrio.
Pese a todo debemos felicitarle porque al menos alguien se dignó a leerlo, aparte de 126 incautos que se lo descargaron gratis.
Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o seáis tanto los que habéis leído SERIOpata


como para centrarnos solo en escribir novelas...

miércoles, 20 de julio de 2016

Pitos anales en el mundo de los vivos (Capítulo 10 de SERIOpata)


CAPÍTULO 10

A la mañana siguiente me desperté en el mismo lugar donde me había quedado dormida, pero faltaba Nacho. Lo llamé un par de veces por su nombre pensando que se hubiese levantado para ir al baño o a la cocina, aunque no obtuve respuesta. No me molestó su ausencia, quizás era mejor así. Me sentí insegura por haber mostrado mi inseguridad. Nadie en tan poco tiempo había conocido mis miedos.
Fui hasta el baño aún obnubilada. Me lavé la cara y me aseé. Apenas eran las siete y media de la mañana de un sábado en el cual no tenía que trabajar, pero me apetecía aprovechar el día. Me planteé hacer un poco de turismo. Sevilla o Málaga podían ser buenos destinos.

“Me hubiese gustado despedirme, pero no quería despertarte. Estabas tan relajada y sobre todo bella dormida...Me tuve que marchar para poder coger el primer tren de la mañana porque la policía encontró anoche deambulando por la playa a mi madre. Por lo visto estaba desorientada.
Esta tarde si te apetece podrías venirte a mi casa para compensar mi descortesía por marcharme sin avisar.
Te quiero

PD: Te he cogido un par de magdalena y un vaso de leche, espero que no te moleste.”

Pude leer en una nota situada junto al microondas. No dudé ni un instante en llamar a Nacho por teléfono para interesarme por el estado de su madre.
—¿Águeda?
—Siento no haberte podido llamar antes, me acabo de despertar y leer tu nota. Te llamaba para saber cómo está tu madre.
—Bien...ahora está durmiendo...—respondió con cierta desgana.
—¿Qué le ha pasado? ¿Por qué se desorientó?
—Por lo visto parece que como casi todas las noches salió a echarle de comer a unos gatos callejeros, y cuando quiso volver no supo cómo hacerlo —se lamentó.
—¿Habéis ido al hospital?
—No ha sido necesario. Simplemente como yo no esté pendiente de que se tome el tratamiento ella no se acuerda.
—¿Podría pasarme por tu casa? Si puedo echaros una mano en lo que sea: limpiar, planchar, cocinar...puedes contar conmigo.
—Te lo agradezco, pero no hace falta...sino te importa en lugar de quedar hoy quedamos mañana por la tarde, ¿te apetece?
—Como quieras—comenté un poco defraudada. —Hablamos.
Me sentí un poco defraudada. Tuve la esperanza de que me acompañaría en mi visita turística, aunque me hacía cargo de la situación.
No negaré que cuando no lo vi a mi lado al despertarme sentí cierto alivio, pero, por otra parte, Nacho irradiaba magnetismo. Era como un cuadro abstracto que pese a no entenderlo no puedes dejar de mirar.
Pese a todo no desistí en mi empeño de llevar a cabo la excursión. Fui hasta la cocina y me preparé un bocadillo. Sonó el teléfono mientras guardaba en la mochila una botella de agua fría. Ilusionada descolgué creyendo que Nacho se habría replanteado quedar ese día.
—¿Has leído hoy el Diario de Cádiz? —dijeron en forma de saludo.
—¿Nacho?
—No sé quién será Nacho, pero es una lástima que no reconozca ya mi voz—comentaron al otro lado de la línea en tono burlón.
—¡¿Comisario?! Quiero decir Paco—escuché como al otro lado de la línea se reían. —¿Qué ha sucedido?
—¡¿Quieres que te lo diga o prefieres leerlo?
—Si me lo dice aún mejor, no tengo encendido el ordenador.
—No te lo vas a creer, el comparsista que detuviste ha denunciado en la comisaria de la policía local que esta noche han entrado en su casa...pero eso no es lo mejor, por lo visto alguien le había metido un pito de carnaval por el culo—soltó una carcajada al decir esto último.
—¿Lo ve como una pista? —un cúmulo de ideas se me vino a la cabeza. Volvía a aparecer en escena ese maldito instrumento.
—No entiendo que quieres decirme con eso.
—Los cadáveres también tenían un pito en el culo—le expliqué.
—Yo solo te he llamado porque me pareció divertido contártelo—argumentó. —Y para advertirle que si puede hoy no salga mucho por la Bahía.
—¿Por la Bahía? ¿Por qué?
—Si por los pueblos de los alrededores: Chiclana, Puerto Real, San Fernando...Aunque no hayas hecho nada pueden relacionarte con él...De momento disfrute del fin de semana, y ya el lunes seguimos esa línea del pito de carnaval que dices.
—¡Pues me va a resultar complicado disfrutar el finde sino puedo salir! —me lamenté.
—Yo pienso ir con mi esposa y mis hijos a pasar el día en Conil, ¿si le apetece venir? —me ofertó.
—¿Habla en serio? —dije ilusionada.
—Por supuesto, ¿por qué no iba hablar en serio? Estaré encantado de invitarte a comer—su voz se mostró certera. —¿Te viene bien que te recojamos en unas dos horas?
—Perfecto. Muchas gracias, Paco—agradecí. Le indiqué antes de colgar la dirección de mi domicilio.
Ilusionada me arreglé y preparé todas las cosas para mi salida. Luego encendí el ordenador por curiosidad. Quería leer con más detalle la noticia, y sobre todo leer los comentarios. No sabría muy bien por qué, pero creí que allí podía estar la clave de los asesinatos. Leí varios de ellos, eran cientos, algunos jocosos, otros más serios, aunque el que realmente me interesaba era el de Chirigotero88:

Chirigotero88.

Esta es la mejor metáfora de lo que hace en el carnaval: dar por culo. Pureza comercial

Para no variar sus mensajes eran siempre críticos, directos, sin ambages. Lo anoté en un cuaderno para poder seguirle la pista a este, o esta, porque podría ser mujer. Además, para no variar, también apareció un comentario descartado. ¡A saber las burradas que pondría para que lo eliminasen!

SERIOpata:

Comentario suprimido por inapropiado. El Diario.


Cerré el ordenador, no tenía ganas de seguir pensando en trabajo, tampoco tenía ganas de jugar, me recordaba a Nacho, así que opté por leer un libro, algo que hacía semanas no hacía.

martes, 19 de julio de 2016

Un cuento del revés (Cuento de la Caló)


Hoy podría contaros un cuento como todo el mundo, desde el principio hasta el final, pero me da pereza, además, me parece muy aburrido. Por eso hoy os narraré un cuento al revés, o más concretamente la historia de San Jorge y el Dragón pero de manera diferente porque si empezamos por el final no nos hará falta matar al dragón, el pobre animal no come princesas por maldad sino por instinto. 
Y si el dragón no muere, la princesa nunca será raptada podrá ser una mujer libre, sin ataduras ni estereotipos, porque podrá elegir con quien ir, como moverse, y como vestir. Esta princesa nuestra no va con trajes de encajes que no le dejan ni moverse, irá con unos pantalones vaqueros reivindicando su propia valía.
Por último si, la princesa es libre, no necesitará a un caballero que la liberé. No es necesario un macho dominante que empequeñece a la mujer. La mujer no estará con él por pleitesía. Este caballero logrará enamorarla porque la trata como una igual, y la querrá por lo que es, no por lo que parece. 
Contado del revés quizás todos los cuentos resultarían mucho más igualitario y harían de sus lectorcillas y lectorcillos gente capaz de vivir feliz...

lunes, 18 de julio de 2016

El Motivo del retraso (LITERATURA TODAY)


¡EXCLUSIVA MUNDIAL!
DESVELAMOS PORQUE AÚN NO SE PUBLICÓ "VIENTO DE INVIERNO"

Si disfrutamos con algo en LITERATURA TODAY es dando exclusivas, aunque como es el caso, pertenezca a otro medio como WESTEROS TODAY, pero aún así nosotros la lanzamos para de paso colgarnos la medalla. La página hermana ha desvelado que George R.R. Martin aún no publicó "Viento de Invierno" porque se dedica como el resto del mundo, al menos el que está aburrido, a cazar pokemons por las calles del mundo. Por lo visto según cierto rumores el sueño del escritor de la saga más conocida de los últimos tiempos es dar con Dragonite, el pokemón dragón para así poder conquistar Poniente. 
No sabremos si lo logrará, pero solo deducimos que el final de "Canción de Hielo y Fuego" cada vez está más alejado...
Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o Westeros Today se queje por adelantar sus exclusivas...

sábado, 16 de julio de 2016

Y se hizo el silencio (PATENTE DE ESKORZO)


Es curioso cuanto menos que alguien que pretende escribir un artículo diga que no tiene nada sobre lo que hablar, pero en ocasiones es lo mejor. Podría nombraros varios nombres de dibujos animados de cuando era niño que transcribían de forma fidedignas clásicos de la literatura como los mosqueteros de Dumas o “La Vuelta al Mundo en 80 días” de Verne, pero ya han sido otros quienes escribieron libros como “Yo fui a la EGB” y otros similares. También podría hablar sobre el estado de violencia latente en el mundo, pero no soy ni el más idóneo ni el más versado en el tema. O tal vez podría disertar acerca de quién debería de ser el próximo seleccionador nacional, pero con dar una patada das con un seleccionador en cada domicilio…
Por eso es mejor el silencio. No hay más que mirar un poco alrededor para darse cuenta de que en muchas ocasiones todos hablamos más de la cuenta, y lo peor de llevarse mucho tiempo hablando es que no se escucha a quien realmente se debe, a quien realmente tiene el saber o el criterio acertado. Tras meditar mucho he decidido que cuando no esté seguro es mejor estar en silencio para no meter la pata pues como bien dice aquella expresión: “Es mejor estar callado y parecer tonto, que abrirla y confirmarlo”.
Por eso cuando vayas a hablar, y sobre todo opinar, piensa que el silencio en la mayor parte de las ocasiones es el mejor regalo.

Seguimos en la yesca.

viernes, 15 de julio de 2016

Poesía incendiaria (LITERATURA TODAY)


LA POESÍA QUE NOS QUEMA

UN POETA NORUEGO SUFRE QUEMADURAS
DE TERCER GRADO TRAS RECITAR UN POEMA

La vida está llena de sinsabores y sinsentidos, aunque ninguno tan grande como el del poeta noruego Svensón Tontopor Elfüego. Acostumbrado al frío de las latitudes de su país natal se aficionó pronto por el fuego, puesto que el fuego era sinónimo de bienestar. Llegó a ser tanta su obsesión por el fuego que tras años de maduración y trabajo logró hacer una antología completa alabando al fuego. 
Pero la cosa no hubiese sido noticia de quedar así, pues Svenson aspiró a lo más alto en su oda hacia el fuego que decidió hacer la presentación de su poemario en pleno centro de Sevilla, un jueves a las cuatro de la tarde mientras el reloj de la Plaza Nueva marcaba cuarenta y nueve grados y medio a la sombra de un naranjo. Como muchos supondréis, nada más comenzar a recitar el primer poema sobre el fuego, la temperatura ambiente paso de los fresquitos cuarenta y nueve grados a los ciento veinte grados por lo que el autor comenzó arder como una antorcha humana lo que tomaron los pocos valientes que estaban por la calle que era alguna procesión. La cosa podía haber ido a más de no ser porque lo llevaron corriendo hasta la fuente de Puerta de Jerez y allí lo lanzaron.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o seamos nosotros quienes ardan por el calor.

jueves, 14 de julio de 2016

Un poco de Consuelo (Capítulo 9 de SERIOpata)


CAPÍTULO 9

Aquella tarde decidí quedar con Nacho en mi casa, aunque me vi obligada a recogerlo en la estación de Bahía Sur de San Fernando ya que temía no ser capaz de llegar a mi casa. Le pedí silencio al recogerlo. No me apetecía oír nada acerca de juegos, series, ni nada por el estilo, tan solo me apetecía estar sentada en el sofá abrazada a él.
Había pasado una de las peores jornadas labores de mi vida. Todos en comisaría me miraban como si hubiese cometido el mayor crimen contra la humanidad de todos los tiempos simplemente por haber dejado unas horas en el calabozo a aquel Juan Carlos Armadón. Pero peor aún fue, cuando al salir me topé con una multitud congregada a las puertas. Me gritaron, me insultaron, incluso hubo una mujer que me zarandeó el pelo. Me tacharon de “racista” por “encarcelar” a aquel autor del carnaval. Fue horrible.
—¿Acaso no te advertí? ¿Qué puedes esperar de gente tan primaria? Por eso odio Cádiz—trató de consolarme Nacho tras atreverme a contarle los hechos. —Se mueven por instintos. No entienden nada más allá del fútbol y el carnaval.
—¿Y sabes lo peor de todo? Su gesto al pasar por mi lado. Amenazó con denunciarme...
—¿Y por qué lo dejaron salir?
—No había motivos para retenerlo. Además, el alcalde mandó soltarlo nada más enterarse de la noticia—expliqué.
—Ya da lo mismo—me apretó con más fuerza contra sí. —Para olvidarte de esto lo mejor será disfrutar de nuestros cuerpos.
—No tengo ánimos—le aparté la mano de mi entrepierna.
Hubo algo sombrío en su mirada durante unos segundos que mutó al instante por la más encantadora de las sonrisas.
—¿Prefieres mejor ver una película o una serie? —propuso mientras me secó las lágrimas.
—Lo dejo a tu elección. Hoy cualquier cosa que veamos me vale.
Tras pedir permiso, Nacho preparó en el microondas un enorme bol de palomitas y sirvió un par de refrescos. Luego conectó el disco duro en la televisión mientras me hablaba acerca de la temática de la serie que íbamos a ver. Pese a no prestarle mucha atención, me enteré de su temática: Hannibal era un psiquiatra que acaba devorando a sus víctimas.
La lenta velocidad del desarrolló de la trama incrementó mi sopor. Tanto el trabajo, como la presión social, me hicieron caer rendida sobre el pecho de Nacho.


miércoles, 13 de julio de 2016

Calor improductivo (LITERATURA TODAY)


¡EXCLUSIVA!

QUE ESCRIBEN LOS ESCRITORES LOS DÍAS DE CALOR

LITERATURA TODAY se preocupa por surtir de buenas noticias a sus fieles suscriptores, por eso os traemos en exclusiva el contenido que varios autoras y autores de prestigio nos han hecho llegar a la redacción sobre lo que escriben los días más tórridos. Casualmente todos coinciden en la temática:


















Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o os acabéis dando cuenta de que os acabamos de vacilar. 

martes, 12 de julio de 2016

RomIOS y Julidroid (Cuentos de la Caló)


No hace mucho vivía en el bolsillo del bolso de una niña pija un teléfono llamado RomIOS, un apuesto teléfono de última generación, fornido y resistente, inteligente, y con un tatuaje en su espalda de una manzana mordida en un lateral. Allí donde iba era la sensación y eran muchass las AiPad y y las AiPod que deseaban estar con él.
Pero como sucede siempre en este tipo de historias, RomIOS no le hacía mucho casos a las decenas de pretendientas que le salían al paso. A RomIOS solo le interesaba él mismo hasta que un día coincidió sobre la barra de una discoteca con un teléfono hembra llamado Julidroid. Julidroid, en apariencia era una teléfono vulgar, pero quizás su fina carcasa que le hacía tan desvalida es lo que llamó la atención del apuesto Aifón. Durante un rato charlaron y se dieron cuenta de que estaban hechos el uno para el otro. Se intercambiaron los números para seguir manteniendo aquel idilio.
Lo que ninguno de ambos sabía era que jamás podrían intercambiar una aplicación pues sus familias, los IOS y los Android llevaban enfrentados desde tiempo ancestral. Sufrieron durante mucho tiempo, intentaron emular a Romeo y Julieta de Shakespeare, ¿pero sabéis una cosa? Todo fue mucho más sencillo, pues para poder estar juntos, sus dueños, la chica pija, y el chico malote de barrio solo tenían que llamarse para que el amor surgiese a través de las ondas telefónicas.

sábado, 9 de julio de 2016

Tu no sabes quien soy yo...(Capítulo 8 de SERIOpata)


Cuando sufres un cambio en tu vida todo comienzas a verlo de otro color. Aquella mañana Cádiz era un lugar mágico: una ciudad especial, bella, y más acogedora que nunca. La alegría me llevó a vestirme con una falda corta de tono pastel y una camiseta de tirantes blanca bastante escotada. Más de un agente se volvió al verme pasar a su lado. A ninguno le pasó desapercibido mi generoso escote (estaré delgada pero siempre gasté una talla muy superior a la media). Incluso el comisario me escrutó de arriba abajo antes de piropearme:
—¡Bendito sean los borrachos porque ellos verán a una mujer bella dos veces!
—Es usted muy amable Paco—correspondí sonrojada.
—¡Eso me sorprende más!¡La inspectora Sarasua llamándome Paco! —se llevó las manos a la cabeza con gesto teatral.—¿Quién se ha tenido que morir para que eso suceda?
—Fue usted mismo quien me lo pidió—le sonreí.
—Lo sé. No sé cuál es la causa, pero me alegro de ese cambio de look y sobre todo de esa sonrisa que luce hoy. Ya me contará.
—Gracias.
—Antes del cotilleo me toca informarle de una novedad—sonrió de manera maliciosa. —¿A qué no sabes quien ha decidido presentarse a declarar sin que nadie se lo haya pedido?
—No tengo la menor idea.
—Juan Carlos Armadón.
—¿Y ese quién? —a bote pronto aquel nombre no me sonaba de nada.
—Va siendo hora que vaya conociendo la idiosincrasia de la ciudad, así como a sus personajes más conocido—comentó sin dejar de sonreír. —Juan Carlos Armadón hace años escribía las letras de una comparsa con el muerto de la plaza san Antonio, pero por lo visto hubo una pelea entre ambos porque según el primero su antiguo amigo se había vuelto muy comercial. ¿Me sigue?
—Ni lo más mínimo—tuve que admitir.
—El caso es que por aquella vieja rencilla mucha gente lo está acusando en Cai de haber sido el causante de la muerte, y antes de que nadie diga nada más ha preferido presentarse para colaborar en la medida de lo posible.
—Veremos si este señor como entendido del carnaval me puede orientar con lo del kazoo.
—¿Kazoo? —se extrañó el comisario.
—Si ese pito que ambos cadáveres tenían en el recto—le aclaré.
—Cuando te pones técnica no hay Dios que te entienda, Águeda—levantó la ceja.
—¿Dónde se encuentra el susodicho?
—En su despacho—me indicó ante mi mirada de estupefacción. —Un consejo. Como le dije tenga cuidado. En esta ciudad tocar el sacro santo carnaval es el peor pecado—lo dijo con tono serio.
Me fastidió que enviarán aquel hombre a mi despacho, pero más aún encontrar aquel señor, de cara redondo, de cabello escaso, y de barriga prominente husmeando entre los papeles de mi mesa y mirando con detenimiento las fotos colgadas de la pared. Tosí tratando de llamar su atención, pero tras mirarme con aires de superioridad siguió con su labor de cotillear mi material.
—Buenos días, mi nombre es Inspectora Sarasua. Si es tan amable tome asiento—señalé el asiento situado al otro lado de la mesa. Con gesto de fastidio me miró. Se sentó, pero lo hizo en mi sillón. —Si no le importa ese es mi lugar—indiqué.
—¿Qué más le da donde me siente? —replicó en tono molesto.
—Como usted comprenderá ese lugar es el...
—¿Acaso soy un detenido? ¿Estoy acusado de algo? —me interrumpió haciendo grandes aspavientos. —He venido por propia voluntad para intentar colaborar y sobre todo aclarar que este asunto nada tiene que ver conmigo.
—Caballero, ni nadie le ha acusado de nada, ni han existido motivos para sentirse atacado. —traté de calmarlo. —Simplemente le he sugerido que me permita sentarme en mi lugar.
—¿Acaso no es capaz de hacer su trabajo desde el otro sillón? —me miró de manera desafiante. —¿No tengo el mismo derecho que usted a sentarme en un lugar cómodo?
—Quédese donde le venga en ganas—resoplé. Aquel interrogatorio no sería al uso. —Y ahora si están amable cuénteme todo lo que usted sepa.
—¿No debería ser usted quien me hace las preguntas? —cuestionó.
—Lo primero, dígame qué relación guardaba usted con el fallecido.
—¡¿Esa es su pregunta?! Medio Cai sabe mi relación con él—volvió a refunfuñar.
—No estoy obligada a conocer la vida de todos los declarantes de esta comisaria—repliqué.
—¡Pues menuda profesional!
—¡¿Perdone, como ha dicho?!—remarqué con rabia cada una de mis palabras.
—No se haga la sorda. Lo ha oído a la perfección—se cruzó de brazos y colocó los pies encima de la mesa tirando al suelo decenas de papeles. —Para este caso lo que hace falta es un tío hecho y derecho y no una mujer estúpida como usted.
—No le voy a permitir que por cuestiones de géneros me insulte.
—Tú me vas a permitir lo que me salga de los cojones.
Perdí los estribos como jamás lo había hecho. Tal como me acerqué a la mesa de un manotazo le quité los pies haciéndole perder el equilibrio de la silla. Cayó de bruces al suelo. Se levantó como un resorte y a punto estuvo de golpearme sino llega a ser porque por el barullo hizo entrar a dos agentes.
—Agentes llévense este individuo un rato a los calabozos a ver si así logra tranquilizarse—pedí ante la cara de estupefacción de ambos policías. Durante unos segundos pensé que no acatarían mi orden, pero finalmente le pidieron que los siguiesen.
—¡No tienes ni puta idea quien soy ni lo que ha hecho!¡Pobre de ti!¡Te va a caer una gorda encima, norteña! —se marchó amenazándome.
No había pasado ni medio segundo cuando hizo aparición en mi despacho el comisario:
—¿Qué ha sucedido? ¿Acabo de ver pasar camino de los calabozos a Armadón?
—Sí, lo he ordenado yo. Quiero que se tranquilice. —respondí aún nerviosa.
—¿Y por qué?
—No hacía más que desafiarme. No solo ha cuestionado mi profesionalidad, también ha tratado de denigrarme por ser mujer.
—¡¿Sólo por eso?!
—¿Acaso le parece poco? ¡Ha tratado de vejarme por ser mujer, coño ya! —rompí a llorar de pura rabia.
—La comprendo—me puso una mano en el hombro. —Conozco el temperamento y el ego del menda. Aun así, tendremos líos.
—Si usted lo dispone puedo retirar mi orden.
—No. Si lo has decidido así, bien hecho está. Necesita una cura de humildad. Aún así vaya preparándose para las críticas y las manifestaciones en su contra y en la mía.
—No era mi intención buscarle problemas—asumí mi responsabilidad.
—Me trae sin cuidado. Ya era hora de que alguien le plantará cara a mendrugos como este. —me sonrió.
—Gracias comi...Paco—dije secándome las lágrimas. —Una última cosa, ¿podría pedirle un favor?
—Sí, por supuesto.
—Deme un abrazo. Lo necesito—me consolé apoyada sobre el pecho del comisario que me trató como si fuese su hija.






jueves, 7 de julio de 2016

El libro del runner (LITERATURA TODAY)


ESCRIBE UN LIBRO A LA CARRERA

UN RUNNER ES EL AUTOR DE LA NOVELA 
QUE HABLA SOBRE COMO SALE A CORRER

La egolatría de los runners, los artistas anteriormente conocidos como corredores, no conoce límite. Tras acribillarnos a través de las redes sociales contando la cantidad de kilómetros que ha hecho en su salida, poniendo vídeos en primera persona de su recorrido y subir las fotos de su ejercicio (básicamente hacerse selfie sudoso), nos llega el runner escritor, capaz de escribir un libro mientras corre. 
Para quienes se interese por este libro, ya disponible en tiendas de Decathlon y Sprinter, se titula: "Correr es disfrutar de ti mismo". Por si alguno le queda alguna duda, la temática es básicamente runner, es decir, hablar fundamentalmente de si mismo mientras lleva a cabo el noble deporte de correr como un cobarde. Además se complementa con fotos, número de kilómetros recorrido diariamente, y se agrega un vídeo grabado en primera persona.
Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o nos golpeen los runner con sus palos de selfies...

miércoles, 6 de julio de 2016

Subasta personajil (LITERATURA TODAY)


PASAR A LA POSTERIDAD 

AUTORA DE PRESTIGIO SUBASTA LOS NOMBRES DE SUS PERSONAJES
PARA QUIEN TENGA LA MISMA PERSONALIDAD DE SUS COMPRADORES

Cuando muchos pensábamos que lo habíamos visto todo en este mundo, y no solo nos referimos al mundo literario, llega el culmen con esta noticia. Cuando todos pensabamos que tras el crowfonding, o como demonios se escriba, una autora de reconocido prestigio no solo piensa hacer caja con la venta de su novela, sino que piensa enriquecerse los bolsillos subastando a varios de sus personajes principales. Según se escuda la escritora es una forma nueva de crear, de dotar a los personajes de su próxima novela del nombre de quien sea paga la suma de la subasta, que parte de 500 € si se trata de un personaje de relleno, pasando por los 2000 € de un personaje secundario, llegando a los 10000 € por el principal. 
Sin duda una forma rentable de amortizar la obra escrita si esta no adquiere los índices de ventas esperados.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o nos retiremos porque hemos subastado a los personajes de #SERIOpata

martes, 5 de julio de 2016

Segundas oportunidades (Capítulo 7 de SERIOpata)


CAPÍTULO 7

Nada más cruzar el dintel de casa lancé los zapatos y me “revoleé” en el sofá, mejor dicho, quise decir me tumbé (aunque lenta mi adaptación a Cádiz se está produciendo al menos a nivel semántico). Estaba completamente agotada. Había resultado un día muy estresante. Desde primera hora de la mañana, cuando apareció el cuerpo, hasta las cinco y media de la tarde no había parado más que para tomar una tapa en un bar cercano a la hora del almuerzo. Además, si hay una labor que detesto de mi profesión es la parte burocrática, más cuando cierta clase de informes no me corresponde. No sé si será por ser del norte, o sencillamente por ser la nueva me cargan de tareas que no son mi función.
Pero por fin podía estar tranquila en casa. Aquel momento era solo para mí. Tras un momento de asueto en el sofá, decidí ducharme y prepararme un sandwich para cenar antes de conectarme al juego online, aunque antes decidí echar un vistazo a la edición digital del Diario. Con el anterior asesinato los comentarios de los lectores habían obtenido información veraz.
Esta vez tuve que hacer una criba importante antes de ver algo que pudiese resultar útil. En esta ocasión mucho de los comentarios mostraban sus condolencias por la muerte del autor de comparsa, además de ensalzarlo comparándolo incluso con un tal Paco Alba, que debe ser alguien muy famoso para los gaditanos...
Nuevamente había dos comentaristas que conocía de la anterior ocasión: Chirigotero88 y Seriopata. El primero había dejado un comentario un tanto hiriente entre tantas muestras de cariño hacia el fallecido y su familia:

Chirigotero88: Quizás hubiese lamentado su muerte de haber mantenido su estilo. Este señor perdió toda la pureza. Cambió el estilo caletero de la Viña por la Casería de San Fernando.

Mientras que el comentario del segundo volvía a estar suprimido por el periódico. A saber que clase de barrabasada habría puesto para que no lo hubiesen querido publicar. Me reprendí por seguir pensando en temas laborales en mi tiempo libre, no obstante, anoté en mi agenda con tal de investigar sobre aquel comentario sobre la perdida de la pureza.
Todas las ganas iniciales de jugar quedaron diluidas. Realmente me apetecía tomar un poco el aire, tomar algo, escapar de la rutina, en definitiva.
—¿Te apetece salir a tomar algo? —le escribí a Nacho por privado.
En menos de un segundo, bueno algo más me respondió. No debéis reprenderme por esta exageración. Aquí todo el mundo exagera cualquier afirmación.
—Por supuesto. ¿Lugar y hora?
—Te recojo en quince minutos.
Si mi puntualidad había sido inglesa, la de Nacho al menos debía de ser islandesa. Me dio la impresión que había bajado inmediatamente nada más confirmarle la hora de la cita, y en este caso no exagero, al menos esa impresión me dio al verlo vestido con un pantalón desgatado de chándal, una camiseta manchada de lejía con el lema “Valar Morghulis” y unas zapatillas deportivas rotas por las punteras.
—No pensé que volvería a verte—fue el saludo de Nacho nada más montarse en el coche.
—¿Tan mala impresión te di? Me caíste bien—sonreí.
—Al contrario, me pareces una chica encantadora, pero lo habitual es que la gente se aburra pronto de mi—usó un tono algo lastimero que me causó ternura.
—También podrías haberte aburrido de mi—bromeé. —Quizás no te valores lo suficiente.
—A la mayoría de la gente le suele interesar otros asuntos. Nadie en esta ciudad le suele gustar los juegos, las películas y las series. Aquí todo lo que no sea carnaval y fútbol...—argumentó.
—Pues fíjate, yo no soy de Cádiz, y además me gusta lo mismo a que a ti—le di la mano para animarlo.
—Gracias—me apretó la mano para luego darme un beso en ella.
Con suma cautela fui apartando la mano, de haberlo hecho con brusquedad le hubiese dañado su escasa autoestima. Aquel gesto me había hecho sentir incomoda, aunque no se lo recriminé porque un alma solitaria como la mía en ocasiones necesita del contacto de otro ser humano.
—¿Dónde vamos a que me invites a esa cerveza que me debes? —cambié de tema diametralmente.
—La verdad es que...yo hoy...sigo sin tener dinero...—me reconoció avergonzado.
—No te preocupes, yo te invito.
—No quiero que pienses que soy un aprovechado—comentó sin alzar la mirada.
—Jamás hubiese pensado nada por el estilo.
—No encuentro trabajo de lo mío, y mi madre la mujer puede darme algo...—sus ojos brillaron al reconocer su realidad.
—Lo entiendo. Por eso quiero ser yo quien te invite...o si te sientes incomodo vamos a mi casa, cenamos y vemos una película. ¿Te parece? —aporté como solución sin apenas reflexionarlo.
—Al menos deja que sea yo quien te invite a mi casa.
—Tampoco quiero que tu madre se vaya a molestar por una visita inesperada.
—A ella le da igual, Además la mayor parte de la tarde-noche la pasa dándole de comer a los gatos cerca del muelle.
Su mirada resultó tan convincente que no me atreví a rechazar nuevamente la invitación. Su aspecto bonachón con sus kilos de más me dio confianza. Lo vi incapaz de sobrepasarse. Aquella timidez me hizo sentirme más segura. Simplemente era otro perro verde como yo.
Si no hubiese sido una persona educada hubiese salido corriendo nada más ver el lamentable estado del piso. No me llevé una impresión muy agradable cuando contemplé nada más cruzar el recibidor un salón que no había conocido una limpieza desde al menos su inauguración. Montañas de ropas se acumulaban en el sofá, e incluso aún se podía ver platos con restos de comida reseca sobre la mesa. Además, olía a orín de gatos pese a no verse ninguno por allí. La higiene brillaba por su ausencia. ¡Cuánta diferencia con mi casa! Si algo heredé de mi madre es la manía por el orden y la limpieza, y aquella casa distaba kilómetros de lo uno y de lo otro.
—Será mejor pasar rápido a mi cuarto. Te aseguro que no tiene nada que ver con el resto de la casa—comentó al ver mi rostro contraído. —Lo siento, pero mi madre perdió la cabeza cuando mi padre nos dejó...
—Me hago cargo—sonreí sin saber muy bien cómo actuar.
No lo niego, temí entrar en el cuarto, como ya dije anteriormente nos creamos ideas preconcebidas sin tan siquiera haber hecho las comprobaciones suficientes. No diré que estuviese limpia como una patena, pero si al menos se podía estar, al menos tenía orden. Era una habitación grande donde todo giraba en torno a un ordenador situado en la pared más larga de la misma. Tenía varias repisas atestadas de películas y series, varios posters en las paredes de series como Hannibal, Dexter, Juego de Tronos, Breakin Bad, así como un mandoble apoyado contra un rincón, y junto al mismo una pequeña nevera con un microondas encima.
—La mayoría de las noches prefiero cenar aquí dentro. Ya has visto como está el resto de la casa—comentó como si hubiese leído mi mirada. —¿Qué te parece mi santuario?
—Está muy bien—reconocí admirada. —Solo te falta un baño dentro como los otakus que no salen de sus habitaciones.
—No creas que no lo he pensado—bromeó. —Pero es complicado trasladar cañerías en una casa tan antigua. ¿Un refresco? —sacó de la nevera. —Si te gustan puedo poner una pizza a calentar—logró mi beneplácito.
—Las chicas se deben de quedar sorprendidas cuando las traes aquí—comenté en tono de chanza.
—Contando que hace más de un año que no sube ninguna, se puede decir que eres casi la primera—dijo en tono apagado.
—No te creo. Me tomas el pelo.
—En serio—confirmó. —Ya te conté el otro día que me quedé un poco tocado con la ruptura de mi última novia—se lamentó. —Además soy más bien feo.
—Pues yo te encuentro atractivo—dije sin pensarlo. Quizás no fuese el hombre más guapo del planeta, es más, le sobraban bastantes kilos, pero tenía cierto encanto. Aquella mirada triste me atraía.
—Lo dices por compasión—agachó la mirada.
A fecha de hoy aún sigo sin comprender porque le tomé por la barbilla, le levanté la cara y lo besé en los labios. Jamás en mi vida había actuado de manera tan impulsiva. Siempre había calculado hasta el más mínimo detalle de mi vida incluida las relaciones sexuales con mi ex. No sé si vivir en el sur estará afectando a mi conducta. El correspondió mi beso de manera ardiente. Me estrechó contra su cuerpo con fuerza. Sentí como me metía la lengua hasta la campanilla, pero sin embargo no me desagradó. Era como si estuviese embriagada por la necesidad de desfogar los meses de abstinencia carnal que llevaba. Me dejé arrastrar por los impulsos más primarios...
Llegados a este punto no veo necesario entrar en mayores detalles acerca de lo acontecido en aquella habitación. La mayoría somos gente mayorcita como para al menos deducirlo y tampoco quiero satisfacer vuestro morbo, o curiosidad, acerca de cómo se lo monta un gordo. Solo diré que pese al tiempo que Nacho aseguraba no haber consumado, lo hizo con ímpetu y duró lo que ya quisieran muchos, aunque me confesó avergonzado que solía masturbarse a menudo por si sucedía algo como lo de aquella noche poder estar a la altura de las condiciones.
Cenamos tras haber dado rienda suelta a nuestros más bajos instintos un par de veces más. Una vez satisfechos sexualmente decidimos ver una película
—¿Te gusta Saw?
—Nunca la he visto.
—¿Cómo no has podido verla? Eso debería ser obligatorio en tu carrera.
—En casa del herrero cuchillo de palo—justifiqué.
—¿Te importa si la vemos?
—Me da igual.
—Quizás te pueda servir de ayuda en tu trabajo. Esos asesinatos podrían estar justificados como en la película—bromeó.
—Preferiría no hablar del tema—quise zanjar.
No me apetecía hablar de trabajo en aquel momento, y menos tras haber disfrutado de un buen polvo, o mejor dicho varios.
—De acuerdo.
Hubiese visto la película completa de no ser por la aparición de la madre de Nacho. Aquella señora enjuta y de mirada pérdida me escrutó como si fuese un alien.
—¡No sé como puede estar con ese gordo! Es una mierda...—se dirigió a mi mientras su hijo le invitaba a salir de la habitación.

Pese a la insistencia de Nacho decidí marcharme. No podía estar en un lugar donde me sentía incomoda. Él me acompañó hasta la puerta y me besó, quizás aquel gesto me hizo regresar a casa con una sonrisa en los labios. En mi vida se abría una ventana por donde entraba un nuevo aire. Posiblemente aquella noche podría haber sido el comienzo de una bella historia de amor.