Páginas vistas en total

sábado, 16 de junio de 2012

Menéndez Pelayo, un hombre contra su tiempo

En el centenario de su muerte, Almuzara presenta: Menéndez Pelayo, un hombre contra su tiempo, de Manuel Serrano Vélez
La biografía de uno de los eruditos más controvertido de la cultura española
Sevilla, 15 de junio de 2012.-Menéndez Pelayo, un hombre contra su tiempo es el título de la nueva biografía que acaba de publicar la editorial Almuzara con motivo del centenario de su muerte. Una obra de Manuel Serrano Vélez, en la que narra la vida de uno de los intelectuales más erudito y controvertido que ha dado la historia de España.
Según la biografía de Serrano Vélez, Marcelino Menéndez Pelayo fue, aparentemente, un indudable triunfador: estudiante aventajado, acaparador de premios, pensionado generosamente por el Ayuntamiento, la Diputación de Santander y el Ministerio de Fomento para ampliar estudios en el extranjero, escritor precoz y de éxito, catedrático de la Universidad Central a los 21 años, miembro de la Real Academia Española a los 24, de la de la Historia a los 26 y, posteriormente, académico de Bellas Artes y de Ciencias Morales y Políticas; figura disputada en los salones aristocráticos madrileños, diputado, senador, miembro del Consejo de Instrucción Pública, decano de la Facultad de Filosofía y Letras, director de la Biblioteca Nacional y de la Academia de la Historia.
Su nombre era, para una gran parte de la prensa y de la opinión pública, el sinónimo del sabio por excelencia y su consideración popular estaba incluso por encima de premios Nobel como Cajal y Echegaray. A pesar de su prestigio, la personalidad de este intelectual sigue siendo hoy un enigma, una figura oscurecida por su fama y enmascarada por un absurdo anecdotario que gira en torno a su fabulosa memoria y su insólita precocidad.
Menéndez Pelayo ha sido definido como el máximo genio de la historia de la cultura española, pero también como un simple erudito de escaso talento, un incansable acarreador de noticias procedentes de obras no siempre leídas con atención. Se le presenta como un integrista feroz e intolerante o bien como un personaje liberal, a pesar de su catolicismo ortodoxo y de su ideología conservadora.
Su obra sólo está viva y es influyente gracias a su innegable carácter de auténtico arsenal de datos sobre aspectos poco conocidos de nuestra historia intelectual y religiosa. Incluso su personalidad es controvertida, pese a habernos legado uno de los más amplios y ambiciosos epistolarios de nuestra historia, pues en realidad sobre él se han escrito no biografías sino hagiografías o panfletos sectarios y sin fundamento que, o bien ocultan sus defectos más humanos o los exageran sin medida.
¿Es Menéndez Pelayo el perfecto y acabado ejemplo de humanista o un bibliómano maniático aquejado de una irreprimible grafomanía? ¿Su triunfo en plena juventud, fue el lógico reconocimiento a su prodigioso talento y su saber excepcional o el resultado de una carrera minuciosamente planificada por sus protectores, prohombres del partido conservador que deseaban crear una figura capaz de enfrentarse al predominio intelectual de los liberales? ¿Era un católico sincero de profunda religiosidad o un hipócrita sin práctica ni preocupaciones religiosas pero, eso sí, siempre dispuesto a defender el papel preeminente y los privilegios de la Iglesia católica?.
¿Fue un hombre templado o un ser intemperante y violento, sumido en demasiadas ocasiones en ácidas polémicas y disputas personales que, en ocasiones, llegan incluso al enfrentamiento físico? ¿Fue un intelectual humilde o un orgulloso y presuntuoso escritor, un austero novio frustrado en sus amores, que sacrificó su vida sentimental a su labor intelectual, o un mujeriego impenitente perseguidor infatigable de maduras esposas de aristócratas y banqueros, una figura que se caracterizaba por su distraído desaseo y escasa atención a su atuendo o un guarro declarado que en su madurez repugna a las mujeres que lo tratan, un abstemio o un alcohólico que muere de cirrosis hepática?.
Son cuestiones que su autor, Manuel Serrano Vélez, trata de responder a lo largo de las 496 páginas que componen esta biografía, Menéndez Pelayo, un hombre contra su tiempo, cuyo objetivo es proyectar luz sobre la vida de uno de los intelectuales más relevante de la cultura española del siglo XIX y XX.
Manuel Serrano Vélez (Cariñena, 1942) es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, guionista, director de programas documentales y profesor en la Escuela de Cinematografía de la Comunidad de Madrid. Ha dirigido series documentales como Los Ríos, El Arca de Noé, Esta es mi tierra, Los Frutos de El Dorado y Los caminos de la Ciencia.
Ha desempeñado los puestos de director de Programas y Emisiones de los Canales por Satélite de TVE, director adjunto de Programas y Director de Programas Culturales de TVE y actualmente es responsable de Programas Documentales de la Productora New Atlantis. Es autor de varios libros, entre ellos, Locos por el Quijote (2005) y Vida de clérigos ejemplares (2010).