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sábado, 12 de diciembre de 2015

Una Mijita de SERIOpata



Quizás no logré convenceros para que así de buenas a primera os convirtáis en lectores Beta de "SERIOpata" por eso si Mahoma no va a la montaña, la montaña deberá ir a Mahoma. Es por ello que he decidido traeros un fragmento de la novela para que os hagáis una idea.
Antes de empezar, y para que os hagáis una idea del contexto: Ha aparecido una cabeza en la mítica playa de la Caleta de Cádiz, y Águeda Sarasua, criminóloga encargada del caso, habla con la mujer que encontró la testa en la playa. Sin más aquí os dejo el texto:










Quise replicar, pero quizás por mi carácter, no propenso al debate, me
limité a resoplar mientras me dirigía hacia el grupo de señoras que habían
descubierto la cabeza. Pese al impresionante descubrimiento, a las señoras
no parecían haberle afectado mucho, jugaban al bingo como si nada
hubiese pasado.
—Disculpen un momento señoras, ¿pero podría hablar con la señora
que descubrió la cabeza?
—¡Meliiii! Te buscan—gritó de forma tan aguda que casi me deja
sorda.—¿No quiere tomar algo?
—No muchas gracias—rechacé cortésmente la invitación.
—No seas carajota niña, tomate algo que hace mucha calor. Tenemos
de todo—insistió mientras rebuscaba en una nevera de playa.—Con ese
traje de chaqueta te debes estar asando. ¿un gazpachito vale?—pese a la
pregunta me plantó un vaso en la mano que no tuve más remedio que
beber ante la mirada satisfecha de la mujer.
—Gracias.
—Yo soy Meli, la halladora de la cabeza. ¿Me va entrevistar para la
tele?—se atusó el pelo de forma presumida.
—No, señora, soy inspectora de la policía, venía a hacerle varias
preguntas.
—Sin problema, pero vengase para acá que hace mucha calor al sol—
me arrastró por el brazo hasta debajo de una sombrilla.—¿Usted no es de
aquí no?
—No, pero no entiendo a que viene eso.
—Lo digo porque está más blanca que un choco—logró la carcajadas
del resto de sus amigas. Parecía que aquel era el día idóneo para ser el
centro de todas las burlas.—Ya podría un día quitarse el traje, ponerse un
bañador y venirse aquí con nosotras cuando quiera a tomar el sol. Fíjese lo
morena que estamos todas.
—Tendré en cuenta su invitación, pero dígame desde el principio todo
lo que sepa—le apremié.
—Pues como todas las mañana a primera hora planté mi sombrilla,
sino madrugas no coges un buen sitio sabe, y esperé a que mi Paco se
levantase para traerme la nevera y el resto de las cosas. Mi marío no es
mucho de madrugar, es más flojo que un muelle de guita—dijo logrando el
cloqueo del resto de la comitiva.
—Esa clase de detalles no son necesarios, señora—taché las primeras
palabras que había escrito en el cuaderno viendo la inutilidad de aquella
información—Me gustaría saber como se topó con la cabeza.
—Como sabrá, y sino lo sabe se lo cuento, cuando te has jartado de
beber te entran unas ganas horrible de mear, y como comprenderá no hay
sitio más cómodo donde hacerlo que en el agua. Así que después ganarle
un par de bingo a estas me senté en la orillita—logró un nuevo cloqueó del
grupo.—Ya que me había atrevío a meterme en el agua me dije, coño Meli,
pues aprovecha y darte un bañito. Nadé un poco hasta que me cubriera las
tetas, y cuando moví la mano choqué con la cabeza. En un principio pensé
que se trataba de basura, porque la pena es, que esta playa con lo bonita
que es está llena de mierda.
—¿Podría decirme a qué distancia aproximada la vio?
—Ya se lo he dicho, más o menos donde me cubre las tetas.
—¿Y qué hizo tras ver su descubrimiento?
—¿Qué voy hacer carajo? Enseñársela a mis amigas, no todos los días
se encuentra una a un hombre que no te replica—se rio con su propia
ocurrencia.
—Muchas gracias. Mi compañero le tomará los datos por si fuese
necesaria llamarla a declarar—le informé.
—¡¿Esto no me traerá problemas?!¡Bastante tengo con los míos!—
protestó.
—A no ser que sea usted la asesina puede relajarse—me atreví a
bromear, aunque quizás por mi acento y mi gesto no lo tomó como tal. Me
devolvió una mirada amenazadora. Me amedranté. Lo reconozco.
Con más incógnitas que al principio, decidí volver a la comisaria a
ordenar ideas.