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viernes, 10 de mayo de 2013

Libros ricos ricos y con fundamento

A este paso vais a creer que estoy obsesionado con la literatura y que absolutamente todo lo relacionado con el mundo de las letras, pero como me gusta compartir con vosotros mi afición pues estaba os quiero hablar de la gastronomía en la literatura, habrá quienes dependiendo la hora en que lean este artículo empezarán a babear relamiéndose al pensar en los deliciosos manjares que en muchas novelas aparecen.
 Y es que un personaje, por muy ficticio que resulte necesita comer, no simplemente pan, porque como dijo aquel no solo de pan vive el hombre, sino del fruto de la tierra y las carnes de los animales, digan ustedes que si, porque por mucha utilidad que tuviesen las lembas para Frodo y Sam, en el Señor de los Anillos, existen otros personajes que han degustado platos más suculentos, y con mayor variedad de sabores, sino como muestra un botón:
En Don Quijote, ya desde las primeras líneas, no empiezan hablando de comida, palominos, migas, y otras delicias, que si en su tiempo no eran considerado idóneas para un señor, hoy día son unos platos exquisitos con los que deleitarse por tierras castellano manchegas.
Y si hay un libro donde la gastronomía juega un importante papel, ese es Como Agua para Chocolate de Laura Esquivel, porque además de sorprendernos con una sensacional historia, también nos llama la atención con recetas provocativas como codornices en pétalos de rosas.
En Juego de Tronos también se hace un repaso considerable a la gastronomía del medievo.
Como veis comida y literatura van de las manos y son intimas amigas, que no se entenderían la una sin las otra. Ahora os toca aportar otras comidas de otros libros. ¡¡Buen provecho!!