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martes, 22 de octubre de 2013

NinfomaníaZ

Cuando surgió toda esta catástrofe, jamás me llegaría a plantear que mi enfermedad, al menos así siempre lo han considerado los psicólogos, no así para mi, ya que es una necesidad, iba a suponer un problema tan grande. 
¿Qué cual es mi enfermedad que tantos dolores de cabeza me provoca? Más que dolor de cabeza, diría que me da dolores de huevos, porque si aún no lo has deducido, soy ninfomano, pero no un hombre salido al uso, sino de los que necesita tener sexo al menos cinco veces al día, eso siempre ha sido el mínimo permitido... Pero cuestiones de la vida han llevado a este mundo a venirse abajo, y ya no es lo que era, ahora solo es un lugar desolado donde los infectados divagan por las calles sin rumbo concreto. 
En un principio tuvo que optar por limitarme, nadie quería pensar en sexo, en aquellas circunstancias, excepto yo. Los supervivientes solo pensaban en buscar cobijo, comida, y básicamente evitar ser mordido, por lo que durante los primeros días en el refugio, mientras el resto dormía me la cascaba para contener mis ansías sexuales, pero yo sabía que no podía durar mucho así, por lo que con el tiempo, pese a las negativas de las mujeres, me comporte de forma descontrolada, y traté de violar a una de mis compañeras, digo traté, porque mis compañeros me dieron una paliza de muerte y me expulsaron del refugio. Antes no tenía problemas en follar, ya que si no encontraba a una mujer dispuestas, siempre tenía la opción de irme de putas, pero el maldito virus nos ha jodido a todos, valga mejor que ninguno este símil en mi caso...
...Esta mañana decidí asumir riesgo, no puedo estar más tiempo así, tengo los cojones hinchados de semen, además de la polla pelada de cascármela, por lo que hoy capturaré a una infectada, pese al peligro que esto supone...
Ya tengo a mi infectada atada. Es fea de narices, tengo el brazo cosido a arañazos, huele a demonios, pero aún así estoy cachondo perdido, quizás sea, porque a lo largo de todo su cuerpo posee agujeros demás por donde introducir mi miembro. Empiezo por introducir mi pene por el culo, un culo lleno de gusanos que hacen un ruido como cuando uno estruja una bolsa de patatas fritas conforme empujo. No me satisface del todo, por lo que optó por meterla por el coño, pero con cada uno de mis embestidas, abro un nuevo
agujero en su piel, no es que la tenga muy grande yo, simplemente, es que tiene la piel echa polvo. Pese a todo no logro el orgasmo...
...Como me da igual ya todo, además de que esos ojos, uno estrábico y otro vacío, me han puesto caliente al máximo, decidido arrodillarla para que me la chupe...Es instantánea la corrida, aunque no se si gimo de placer, o de dolor, porque me ha arrancado la polla de cuajo...