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sábado, 12 de septiembre de 2015

Así empezó la Reconquista... (HISTORIA DESDE LA BARRA DE UN BAR)

En España somos mucho de reducir todo a lo mínimo y a contar los hechos como nos vienes en

ganas. El mayor ejemplo nos lo muestra las barras de bar, un lugar donde podemos hablar sobre lo que nos venga en gana, creyéndonos auténticos doctores en la materia. Y bajo esa idea, nace esta nueva sección del blog: La Historia desde la barra de un bar" Hechos históricos narrados de forma tan sencilla como lo oíras en la barra de un bar. Quizás con poco rigor histórico pero con ganas de impresionar y que lo entienda hasta el más lerdo. No hablaré más para dar paso a la primera historia:

Cuando unos garrulos  se liaron a pedrá con unos paisás
o
también conocida como Batalla de Covadonga


"Hace muchos años, allá por el año en que Matasulem tenía pelusilla en la barba, un grupo de paisás, no contentos con haber conquistado todo a su paso, se dijeron "Quillo y si conquistamos Covadonga". Lo que no sabían es que tu te puedes enfrentar a cualquiera, pero cuando lo haces contra un pueblo de catetos te la juegas. Yo me imagino que don Pelayo debía de ser un hombre achaparrado, con entrecejo y con una garrota dispuesta a serndirla contra aquel que dijese que su pueblo era feo. 
Muy listo los paisás no debían de ser cuando les dio por coger por aquellas montañas donde solo te puedes llenar de mierda de cabras, romperte un tobillo, o directamente despeñarte, pero aún así, ellos que conquistaban a los garrulos. Lo que no esperaban era que aquellos garrulos, que por mucho que digan no iban con armadura, sino directamente con pantalones de pana, se liaron a pedrás. Tu piensas que cuando ves a un pastor en el campo y le tira una piedra a una oveja nunca falla, tu imaginate a un ejército desconcertado. Además si algo sobraba en Covadonga eran piedras. Imagina el resultado...
Para más Inri, va la Virgen, que también debía de lucir entrecejo, hacen que lluevan piedras. Si un cateto no falla con una piedra, mucho menos una divinidad. Por eso, los paisás se lo pensaron mejor y se dieron cuenta de que allí no podrían ni vender hachis, ni camisetas del madrid falsa, ni nada que se propusiesen...

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