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jueves, 24 de septiembre de 2015

Quítate tu que me pongo yo (HISTORIA DESDE LA BARRA DE UN BAR)

Continuando la estela de narrar la Historia como nos salga de nuestra misma alma, hoy veniros a narrar una autentica lucha de poder, un choque de reyes que ríete tu de Juego de Tronos. Aquí si que hubo hostias como panes, se repartió tollina de la buena, pero no por el trono de hierro, sino por la corona de España que no era cosa baladí. Con un imperio más grande que Poniente entero los contendientes se dejaron uñas y dientes.
Pero vayamos al foco del problema. Corría el año 1700 cuando el por entonces rey de la piel de toro, Carlos II, más conocido por "el Hechizado", porque era más débil que el peo de una puta, se va para el otro barrio sin haber sido capaz de tener un heredero. Sin duda era un autentico picha corta.
 Y como cuando hay un cadáver aparecen los cuervos, en este caso aparecieron dos candidatos a ocupar su puesto. Ambos reclamaban su puesto aludiendo a su parentesco como el fallecido, como bien sabéis, y si no os lo cuento ahora mismo, la nobleza es como los gitanos, al final resultan ser todos primos. Por un lado un tocayo del muerto, Carlos, hijo del emperador alemán, y en el otro lado del cuadrilatero, Felipito, proveniente de Francia y nieto del rey Sol. Como se ve, ya desde tiempos inmemoriales eran los alemanes y franceses los que cortaban el bacalao a nivel europeo.
Evidentemente entre ambos se dio eso dicho de "quítate de ahí para ponerme yo" y convirtieron España en un campo de batalla. Como aquí no somos de término medio, o Barça o Madrid, o rojo o facha, pues nos repartimos sablazos provocando una autentica guerra civil (una de tantas). Además a los catalanes no les gustó que el franchuten quisiese invadirlos. Se rebelaron con toda la movida de "Els Segadors", que en otra ocasión trataré de contaros con más detalle si queréis...
Y al final para que los dos señoritos firmarán un acuerdo donde se reconocía el derecho a la Corona de Felipito, justamente el predecesor al actual en número, pero con peros, pues para eso el otro cedía. Entre unos y otros nos vimos con gabacho gobernando y con un peñón menos, el de Gibraltar.
¿Acaso no resulta más sencillo entender así la historia? Ya sabes si necesita un trabajo para el instituto sobre Historia no dudes en pedir el periodo que quieras que te resuma.