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miércoles, 31 de agosto de 2016

La rabia entre los dedos (Capítulo 18 de SERIOpata)


CAPÍTULO 18

Aproveché un descuido de Paco para escabullirme. Aquel asunto del seriopata se había convertido en un tema personal. Además, si debía de esperar a que rastreasen la IP de los ordenadores que mayor número de descargas realizaban, la mitad de la población hubiese sido sospechosa de perpetrar los asesinatos. Yo tenía claro quien era, donde encontrarlo y que debía hacer con él.
Me armé de valor y llamé a la puerta del asesino en serie que había aterrorizado Cádiz.
—Sabía que tarde o temprano vendrías—fue la bienvenida de Nacho a mi llegada a su casa.
Me recibió con una sonrisa prepotente mirándome como se mira a un cachorro apaleado.
—Levanta las manos—le apunté con mi pistola.
—¿O qué? ¿Acaso piensas dispararme?
Se mantuvo con los brazos metidos en los bolsillos sin dejar de reírse.
—No quiero tener que repetir la orden.
Me hubiese gustado sonar convincente pero mi voz tembló mientras vigilaba sus manos. Temí que en cualquier momento pudiese sacar un arma
—Nunca dispararás. Jamás lo harías. Estás acostumbrada a recibir órdenes y a obedecerlas—se mostró desafiante dando un par de pasos hacia delante.
—Me voy a ver obligada a dispararte—le amenacé.
—Para ser del norte tienes mucha gracia—me arrebató la pistola de las manos.
Apenas me había percatado del gesto centrada como estaba en mirarle directamente a los ojos. En la academia siempre nos hablaron de que debíamos de tratar de mantener el contacto visual para reafirmar nuestra autoridad. Me sentí como una necia. Sin apenas esforzarse me había arrebatado el arma. En cuestión de segundos había pasado de cazador a cazada.
—Entra—me ordenó apuntando con el arma. —Bastante fama de raro tengo en el bloque como para que tu la aumentes.
Me hizo pasar al interior de la casa obligándome a sentarme en un sillón repleto de manchas de orina.
—¡Ya estoy dentro, acaba de una vez conmigo, mátame! —le reté.
Lloré, pero no por miedo, si no por rabia, por haberme dejado coger como una estúpida. Maldito el momento en el que creí que yo sola lograría detener a Nacho.
—No estás en disposición de dar ninguna orden. ¿O acaso piensas que si? —se mofó mostrando el arma. —Además supongo que querrás hablar, saber porque soy tan original. Por cierto, ¿no te gustó el regalo? —tan solo obtuvo mi silencio. —Deduzco que no, aunque cualquier otra persona hubiese estado muy agradecida. No todos los días le meten a uno de tus enemigos un pito por el culo. Aún así lo pasé bien...
—¿Por qué odias esta ciudad? —cambié de tema.
—¡Nunca fuiste capaz de oírme! —me gritó a menos de un palmo de mi cara. —Te lo repetiré: una ciudad capaz de rendirse ante cuatro tontos cantando u otros cuatro jugando al fútbol, cuando realmente deberían de luchar por sus derechos, merece el menor de los respetos. Merecía ser el escenario de mi propia serie.
—No odias solo esta ciudad, odias todo y cuanto no seas tu mismo, aquello que no alimenté tu ego. Eres un fracasado—me atreví a decir.
—¿Fracasado dices? ¿Acaso un fracasado es capaz de tirarse a una guarra como tú?
No pude contenerme. Me dejé arrastrar por un impulso visceral que provocó que le cruzará la cara de un guantazo. Quería borrarle del rostro esa sonrisa bobalicona a sabiendas que podía haberme disparado.
—Lo dices como si yo fuese una modelo—comenté con sangre fría. —Óyeme bien, me das ascos. Me arrancaría el coño si pudiese para borrar cualquier huella de tu presencia. Solo supiste aprovechar un momento bajo de mi vida—le escupí en pleno rostro. —¡Dispara cuando quieras, mierda! Eres tan mierda que necesitas de las series para poder tener motivación en tu puta vida.
No me replicó, tan siquiera se movió. Durante unos segundos se hizo el silencio. Luego lanzó la pistola a un lado, hincó la rodilla en el suelo y comenzó a llorar como un niño pequeño. Pese a la rabia inicial me sentí mal. Yo jamás había sido capaz de mostrar tal nivel de crueldad con nadie. Para compensar mis improperios le posé la mano sobre la cabeza. Fue un nuevo error. Había fingido toda aquella escena con intención de cogerme del brazo y demostrarme que era incapaz de asumir mis propios actos. Siempre necesité del beneplácito de cualquiera.
—Al menos no podrás negar mis dotes interpretativas. Soy un actor como la copa de un pino—me susurró al oído apretando cada vez más el brazo.
—Por favor me vas a romper el brazo—logré articular.
—¡Pobrecilla! ¿te hago daño? —se mofó. —El calor de Cádiz te ha fundido las neuronas. Creí que eras más inteligente, norteña.
—Y yo a ti—sonreí al ver a través del reflejo de la televisión al comisario.
Solo necesitó un golpe seco en la cabeza para dejarlo noqueado.

—¡Fin de la temporada, seriopata! —mascullé entre dientes.

viernes, 26 de agosto de 2016

El Stephen King español (reseña de Cinco tumbas sin lápida de Tony Jimenez)



Más allá de los posibles jamones que colgaran próximamente de mi despensa puedo decir que el amigo Tony Jiménez me ha vuelto a sorprender con una de sus obras, en esta ocasión con "Cinco Tumbas sin lápida". 

Ya conocía su faceta como narrador de relatos, (como ya sabéis por la reseña de "Actos de Venganza"), así que en esta ocasión tenía ganas de ver como articulaba una historia en una novela y ha logrado convencerme. Con una historia muy a lo Stephen King, del que bebe directamente a morro de su fuente, nos presenta una historia sencilla, sin complejas tramas que enmarañan y despistan al lector, "Cinco tumbas sin lápida" se nos presenta como el reencuentro de un escritor con su pueblo, un pueblo donde meses antes unos delincuentes asesinan a su mujer y donde todo el mundo sospecha que él los mató en venganza (si, Tony tiene una especial predilección por la venganza, así que será mejor no enfandarlo). Con un lenguaje sencillo y directo, donde demuestra de que no hacen faltas grandes florituras para narrar una buena historia, cuenta con un personaje a tener muy en cuenta, el pueblo. Quizás a otros no le parezca relevante, pero gracias al pueblo surgen historias cervantinas donde dentro de la trama principal surgen historias que emanan de este inesperado personaje.
Sin duda una novela para degustarla de un sorbo, su lectura es rápida y la agilidad del lenguaje atrapa. No me cabe más que decir que en cuanto me sea posible seguiré leyendo otras de las obras de Tony. ¡Enhorabuena, maestro!

PD: Por si alguien espera en mis reseñas alguna crítica destructiva de cualquiera de las novelas que aquí aparecen en el blog, que se olviden. Prefiero quedarme con lo bueno de las obras porque para rajar y destruir ya están otros.

martes, 23 de agosto de 2016

El significado de un Nombre (Capítulo 17 de SERIOpata)


CAPÍTULO 17

Precisamente cuando es tu vida la que está en juego, tu cabeza comienza a funcionar de manera diferente, procesa los datos de manera escrupulosa y es capaz de ver las cosas desde un prisma diferente. Tal vez, de no haber hallado el pito carnavalero en todos los cadáveres, aquellos asesinatos hubiesen resultado inconexos, cada uno se había llevado a cabo de una forma diferente al resto.
Me había centrado en buscar a un asesino capaz de llevar a cabo tales tropelías por odio a sus víctimas, gente según su entender, capaz de mancillar las costumbres gaditanas, en lugar de fijarme en su forma de actuar. Cada una de las victimas había sido asesinada de una forma por alguna cuestión estética.
—Dejemos de prestar atención a los motivos—medité junto al comisario. —Si nos centramos en las formas de asesinar. ¿Qué nos encontramos? Alguien que no siga un mismo patrón, excepto por el pito carnavalero que se convierte en su firma. ¿Pero por qué complicarse buscando un nuevo método en cada ocasión?
—Notoriedad. No le vale ser como el resto. Él, o ella, pretende ser el más original de los asesinos en serie.
—¿Has dicho en serie? —una luz se iluminó en mi cabeza.
—Yo no he estudiado criminología, pero así se ha llamado toda la vida de Dios...
—No me refiero a eso... ¡Cómo no he podido darme cuenta antes! ¿Se acuerda en el estadio de fútbol? Aquel policía nos comparó con True Detective y la víctima estaba colocada como en la serie.
—Sí, pero eso que tiene que ver.
—No se da cuenta. El asesino quiso reproducir lo más fielmente posible la escena de la serie en el Carranza. Mire—puse un vídeo en internet.
—¡Es cierto! —se echó las manos a la cabeza. —¿Y las demás muertes?
—Déjeme pensar un poco—medité durante unos segundos. —La primera podría asegurar que se corresponde con Juego de Tronos. Si usted la ha visto—logré su afirmación. —Podrá recordar como Ned Stark asesina a un Guardia de la Noche por incumplir su juramento.
—En este caso al policía corrupto—fue siendo consciente de mi teoría. —Ordenaré ahora mismo que rastreen las IP de los ordenadores con más descargas o series online reproducidas durante el último mes.
—Me parece perfecto.
—En este caso no estamos ante un psicópata al uso, sino ante un seriopata—rio Paco ante su propia ocurrencia.
—Repita esa definición. —lo miré aturdida.
—Seriopata, es el término que le viene como anillo al dedo a nuestro asesino.
—¡¿Cómo pude ser tan gilipollas?!¡Lo hemos tenido ante nuestras narices todo este tiempo! —le mostré en el ordenador los comentarios censurados en el Diario de SERIOpata.
—No te frustre. En ocasiones resulta más fácil ver la brizna en el ojo ajeno que la viga en el propio—trató de consolarme. —Aún así el muerto de la Plaza San Antonio no sabemos cuál sería la serie.
—Así a bote pronto no tengo la menor idea—busqué en mi memoria un dato que pudiese relacionarlo. —Le habían extirpado los riñones—dije casi para mi misma.
—¿Y si nuestro seriopata además fuese antropófago? Podría ser como Hannibal Lecter del Silencio de los Corderos. Coincidiría si fuese una serie en lugar de una película...
—También han realizado la serie—una vez fui consciente de mi afirmación me sentí mal.
Todo a mi alrededor me daba vuelta. . Comencé a sentir nauseas. Sin tiempo a levantarme de la silla vomité a los pies del comisario.

—Descansa un poco. Te está afectando ser el próximo objetivo del asesino—me ordenó mientras me entregaba un vaso de agua para enjuagarme la boca. —No te pasará nada, yo me haré cargo de la investigación. Mientras tanto no te muevas del despacho—me acarició el rostro de forma paternal.

viernes, 19 de agosto de 2016

Otra mirada (Reseña del Libro Oculus de Ray Lacroix)



Si eres de esas personas a quien no le gusta pensar lo mejor será mejor que abandones esta reseña, este libro no está hecho para ti. Si te interesa reflexionar sed bienvenidos, y es que Oculus ofrece lo que la mayoría de los libros obvian, el meditar acerca de nuestro mundo...
Lo primero antes de entrar en materia es hablaros de como llegó este libro a mi. Estaba cotilleando un poco la página de facebook del escritor Somoza cuando vi una mención a este libro. Por lo general no suelo hacer mucho caso a referencias escritas en forma de comentario, pero la palabra utopía-distopía encendió las alarmas, así que me hice con él. Además, tratándose de un autor autopublicado la apuesta era segura. Quienes autopublicamos debemos ofrecer algo original.
Ha sido un libro que me ha gustado, quizás también influya mi amor por libros como "1984" o "Un mundo feliz" por mencionar alguno. Oculus nos muestra a un hombre que fue cliogenizado dosciento años antes y que despierta en un futuro ideal donde todo es simplemente perfecto...Pero como sucede en todo estos casos en un resquicio del sistema se esconde la autentica verdad. El libro se desarrolla en un ritmo adecuado, (haberle dado más velocidad como he leído en algunos sitios hubiese roto el clima), necesario para la trama. Escrito de forma sencilla y efectiva, cumple el cometido para el que fue creado: dejar un resquicio de duda en el lector. Si algo tiene esta clase de novela es su capacidad de mostrar el mundo hacia el que nos encaminamos.

Como bonus track, tal como se diría en un disco, a este libro le han añadido un relato muy especial, un relato que en cierto modo me recordó al propio "Diario de una Inquietud" que escribí hace algún tiempo, ese juego de realidad-ficción, y ese regusto por la metaliteratura que tanto nos gusta a los fans de José Carlos Somoza.
Un libro recomendable a un precio excelente donde además estás brindando a un autor poco conocido aún en el mundo de las letras.

jueves, 18 de agosto de 2016

comeletras (LITERATURA TODAY)


GANADOR POR OMISIÓN

UN SEÑOR DE TARAZONA QUE SE OLVIDA 
DE LAS ÚLTIMAS LETRAS DE LAS PALABRAS
GANA EL PREMIO VALENCIANO DE LAS LETRAS

¿Te imaginas ser capaz de ganar un premio sin pretenderlo? Eso mismo le ha pasado a Juan Comedor de Letras, un señor de Tarazona que como muchos otros se ha autopublicado una novela. Lo que nunca ha tenido en cuenta este hombre es su problema a la hora de escribir: se le olvida escribir las últimas letras en una palabra, por poner un ejemplo la palabra movimiento se convierte en movimient, y a la palabra político se convierte en ladró...
Lo curioso del caso es cuando desde el instituto de las Letras Valencianas le llamaron para nombrarle ganador de las letras valenciana. Según el director de esta entidad era la mejor novela escrita en valenciá en mucho tiempo. Lo que quizás no sepa este señor es que no fue intencionado...

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o los valencianos les den por quemarnos 
como Ninot fallero por hablar de su dialecto...

martes, 16 de agosto de 2016

Usando las pistas (Capítulo 16 de SERIOpata)


CAPÍTULO 16

De haber ido sola, o al menos haber podido contactar con el comisario, hubiese montado un dispositivo importante para entrar en casa de Ernesto, el sobrino del comisario, pero como Carmen se negó a que llamase a su marido, eso hubiese supuesto una bronca matrimonial, llegamos juntas hasta una casa, posiblemente un antiguo palacete de algún comerciante del siglo XVIII situado en el barrio de la Viña, uno de lo más castizos de la ciudad de Cádiz, donde nos recibió la madre del sospechoso.
Tras entrar en el domicilio pronto me di cuenta que la relación entre cuñadas no era precisamente ideal. Guardaron las formas en la medida de lo posible, posiblemente por mi presencia, aunque se lanzaron varias puyas envenenadas (hablo siempre de manera dialéctica).
—Mi Ernesto no llega hasta eso de la una—anunció la cuñada. —No sabía que se hablaba con una muchacha tan mona, no como otras.
La mujer trató de amenizar la espera sirviendo refrescos, embutidos, y una charla insulsa acerca de cierta famosa que habían pillado con un retirado actor porno. Me sentí aliviada cuando vi entrar a mi principal sospechoso. De haber seguido oyendo aquella charla me hubiese marchado.
—Ernestito hijo, está señorita ha venido hablar contigo—comentó la madre con gesto socarrón.
—Sube conmigo—me invitó con la mejor de sus sonrisas. —A no ser que quieras seguir oyendo los precios del pescado en la plaza.
Silenciosa subí la escalera tras él. Mantuve el semblante sereno. No quería delatar antes de lo necesario el motivo de mi visita.
—Fue muy feo por tu parte no contestarme el otro día. ¿Acaso no te gustaron mis besos? —comentó con tono jovial.
—No he venido por eso.
—Pues tú dirás—se sentó en la cama. —No te quedes ahí de pie—tocó la cama invitando a sentarme junto a él.
—Estoy bien así. —rechacé mientras me temblaban las piernas.
—Como prefieras, aún así sentada estarías más cómoda.
—No vengo a visitarte a nivel personal, vengo como inspectora de policía—expliqué. —He leído tus comentarios en el Diario de Cádiz.
—¿Esta acaso prohibido verter tus opiniones libremente en el periódico? —comentó sarcástico. —¿Qué pretendes decirme?
—Todos tus comentarios aparecen cuando aparece un muerto.
—¿Acaso eso me convierte en sospechoso, o peor, en el asesino?
—Ni mucho menos. Pero das a entender que los que murieron lo merecían—planteé mis dudas.
—Es que lo merecían. Esa gente era indigna. No merecían pisar suelo gaditano.
—¡¿Cómo puedes decir eso?!
—Un policía traficante, un comparsista popero, y un jugador del Cádiz de Jerez. ¿Dónde se entiende eso?
—Me estás preocupando—le miré sorprendida. —Espero que me estés vacilando.
—Ni mucho menos. Jamás en mi vida hablé tan en serio. —su mueca se tornó seria.
—Jamás creí que pensases así. —comenté entristecida.
Era como si todos los hombres que pasaban por mi vida no fuesen más que psicópatas y descerebrados.
—Odio que mancillen la pureza de mi ciudad. Odio que en semana santa se cargué a lo sevillano. Odio que la gente no valore la Caleta, la Alameda, Puerta Tierra... Odio que nos tengan que enterrar en Chiclana, ¿dónde se ha visto eso?
—Esas palabras no te ayudan—le advertí. —No haces más que inculparte.
—Mis sentimientos no demuestran culpabilidad—replicó. —¿Acaso se puede condenar a alguien por sus pensamientos? ¿Acaso me pueden detener por amar Cádiz?
—Voy a tener que detenerte.
—No tienes pruebas contra mi norteña—se burló.
—Puedo acusarte de incitación a la violencia.
—¿Por los comentarios del diario? No me hagas reír—se burló descaradamente de mí.
—CHIRIgotero88, el número nazi por excelencia. —argumenté.
—¡Serás lerda! 88 no es de Heil Hitler sino de Herederos de Hércules. —soltó una carcajada. —Somos un grupo de gente que amamos nuestra ciudad. Un grupo que jamás se ha escondido. ¿Acaso nos quieres comparar con la Serva Bari sevillana? —señaló a un grupo ultra sevillano dispuesto a acabar con quienes desafiaban las tradiciones sevillanas.
Me sentí estúpida. Había lanzado una acusación sin prueba alguna. Yo doña metódica haciendo hipótesis sin base argumental. Me habría gustado que me tragase la tierra ante la mirada de prepotencia de Ernesto. Me habría ido con el rabo entre las piernas de no ser por la oportuna llamada del comisario.
—Águeda esta historia se nos ha ido de las manos...
—Tranquilo comisario, no he detenido a su sobrino. Carezco de pruebas para inculparlo.
—No tiene nada que ver con eso. En el buzón de comisaria acabamos de recibir una carta con una nota que dice: “Usted será la próxima norteña” y creo que eso va por ti. —su voz demostró preocupación.

Por si las moscas, con la mayor discreción posible me llevé al sobrino a comisaria, escasos segundos antes me había llamado norteña, aunque no había sido el único hasta entonces.

lunes, 15 de agosto de 2016

Difamación (LITERATURA TODAY)


¡MIENTEN!

ACUSAN DE LITERATURA TODAY DE SOLO TENER
UN TRABAJADOR EN NÓMINA: EL MISMO DIRECTOR

Si existe algo que gusta particularmente en este mundo es criticar y poner en tela de juicio a quienes triunfa, y este medio no iba a ser diferente. Varias voces críticas surgida de otros blogs con menos caché que el nuestro han ido diciendo por ahí que somos una gran mentira, que LITERATURA TODAY es solo una persona que no son toda una redacción como trata de hacer crear al resto.
Si fuesemos solo una persona no tendríamos un becario a quien explotar, tampoco tendríamos noticias que publicar, y de tenerlas serían inventadas. Es algo que estamos dispuesto a tolerar por eso hemos denunciado por la via anal a los otros medios.

Seguiremos informando mientras no nos censuren,
o se den cuenta que me inventé yo solo esta noticia
como relleno porque los lunes son horribles.