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viernes, 26 de agosto de 2016

El Stephen King español (reseña de Cinco tumbas sin lápida de Tony Jimenez)



Más allá de los posibles jamones que colgaran próximamente de mi despensa puedo decir que el amigo Tony Jiménez me ha vuelto a sorprender con una de sus obras, en esta ocasión con "Cinco Tumbas sin lápida". 

Ya conocía su faceta como narrador de relatos, (como ya sabéis por la reseña de "Actos de Venganza"), así que en esta ocasión tenía ganas de ver como articulaba una historia en una novela y ha logrado convencerme. Con una historia muy a lo Stephen King, del que bebe directamente a morro de su fuente, nos presenta una historia sencilla, sin complejas tramas que enmarañan y despistan al lector, "Cinco tumbas sin lápida" se nos presenta como el reencuentro de un escritor con su pueblo, un pueblo donde meses antes unos delincuentes asesinan a su mujer y donde todo el mundo sospecha que él los mató en venganza (si, Tony tiene una especial predilección por la venganza, así que será mejor no enfandarlo). Con un lenguaje sencillo y directo, donde demuestra de que no hacen faltas grandes florituras para narrar una buena historia, cuenta con un personaje a tener muy en cuenta, el pueblo. Quizás a otros no le parezca relevante, pero gracias al pueblo surgen historias cervantinas donde dentro de la trama principal surgen historias que emanan de este inesperado personaje.
Sin duda una novela para degustarla de un sorbo, su lectura es rápida y la agilidad del lenguaje atrapa. No me cabe más que decir que en cuanto me sea posible seguiré leyendo otras de las obras de Tony. ¡Enhorabuena, maestro!

PD: Por si alguien espera en mis reseñas alguna crítica destructiva de cualquiera de las novelas que aquí aparecen en el blog, que se olviden. Prefiero quedarme con lo bueno de las obras porque para rajar y destruir ya están otros.

domingo, 12 de febrero de 2012

Diario de una inquietud (trigesimo cuarta entrada)


TRIGESIMO CUARTA ENTRADA

Nunca he sido muy amante de las comidas familiares, mucho menos de las familias ajenas, pero realmente no debería decir nada, pues fui yo mismo quien la organizó, aunque nada me hacía prever el resultado, de saberlo hubiese preferido gastarme mucho dinero en una cena romántica en el más caro de los restaurante de la provincia, pero comprendía que durante aquella mala época, necesitaba el apoyo de los suyos, incluso el de su abuelo, quien se encargase de abrir la caja de los truenos. No quiero adelantarme y os contaré como sucedió todo:
Con la ayuda de mis suegros logré que se llevarán a Marian un par de horas con la excusa de que se comprará algo de ropa, tiempo que aproveche para ponerme a cocinar. Debo reconocer que lo mio no es precisamente las artes culinarias, razón por la que el pollo en salsa que intenté hacer saliese algo quemado, pero aún así era comestible, o al menos nadie protestó.
Aproveché para recoger a sus abuelos tras comprar algo de vino, por mi hubiese puesto unos refrescos, o agua, pero sabía del gusto exquisito de mi familia política. Una vez en casa de sus abuelos, tuve que esperar más de media hora antes de que pudiesemos salir, ya que la abuela no se decidía por una falda o por otra, y es que las mujeres aunque pasen los años, no cambian.
Añadir además que los problemas de prostata del anciano Rafael, nos hizo retrasarnos un poco más, pues justo cuando estabamos cerrando la puerta de la casa le entró ganas de orinar. Le animé a que llegaríamos en cuestión de minutos a mi casa, pero le trajo sin cuidado, él deseba orinar en su casa y nada ni nadie se lo iba a quitar de la cabeza. Como colofón, o mejor dicho colmo, no contento, decidió por su cuenta ponerse a buscar un album familiar de fotografías. Por si no fuese suficiente ya con las clásicas anécdotas que se cuentan, este señor quería reforzarla con elementos físicos como la fotografía. Durante todo el tiempo que llevaba con Marian, ya había escuchado decenas de veces la vez que ella se cayó en un charco, o cuando mi suegro siendo niño le dieron unas ánginas de pecho que pensaban que se morían. Todos rien o se emocionan recordando pero es que yo por mucho que lo repitan, no lo voy a encontrar más novedoso.
Sin embargo la primera parte de la cena se desarrolló con tranquilidad charlando sobre temas banales, y sobre todo habiendo logrado la sonrisa de Marian. Estaba plena de felicidad ya que estaba reunida gran parte de su familia en pleno: sus abuelos, sus padres, su hermano, además de una tía suya junto a su marido y su hijo, un hermoso bebe de apenas cinco meses con el cual a mi pareja se le caía la baba. Marian es una enamorada de los niños. A raiz de las carantoñas que ella le hacía al pequeño, salió durante el postre el tema espinoso por antonomasía em todas las comidas:
-¿A ver cuándo os pensáis casar que ya tenéis edad?-lanzó la pregunta la abuela más dirigida a mi que a su nieta.-A este paso en lugar de hijos le darás nieto.
-Aún es pronto.-respondió Marian queriendo lidiar el temporal.
-Los hijos no se pueden tener tan mayor que sino nacen tontos.-comentó de manera desagradable el abuelo.
-No estar casados no significa no poder hijo.-medié yo ante la aprobación de mi pareja.
-Además, casarse para gastar dinero en que la gente coma y beban, es preferiblen que se lo ahorren para darme un nieto.-metió baza mi suegra.
-Dejad a los chicos tranquilos. Ellos sabrán lo que hace.-medió el padre con acierto.-¿No hay nadie que me eche una copa?-pidió riendo para evitarme el bochorno de dar más explicaciones.
Durante la velada mientras tomabamos copas, las charlas fueron encaminándose por derroteros habituales, pues como dije antes comienza el rosario de anecdotas, en esta ocasión hablaron de una menos usada, y es cuando Marian de pequeña, casi un bebe, la dejaron sola en el salón junto a una cajita de pastilla juanolas, formó un charco de babas negras por donde casi se podía patinar, aunque lo más divertido de todo es que la acababan de duchar.
Aprovechando la cobertura de los momentos para el recuerdo, el abuelo sacó a colación el album de fotos que traía consigo. No tenían un orden cronológico claro, lo mismo se mezclaban las fotos de la boda de mis suegros con las suyas propias que la de la comunión de mi cuñado.
Pero el efecto devastador llegó cuando mi pareja se fijo en una de las fotos amarillentas que se hallaba al final de las últimas páginas: una mujer muy maquillada portaba de manera orgullosa a un niño pequeño en brazos, mientras que tras ella un grupo de mujeres mulatas se mostraban arrodilladas en actitud sumisa. Nada más reconocer a la mujer como la de sus pesadillas cayó desmayada...
No estoy preocupado ahora mismo por ese detalle sino por hacer que Marian vuelva a casa conmigo, quizás no debería haber hablado tanto...

lunes, 9 de enero de 2012

Olvidé olvidarte

Nuestra querida amiga Megan Maxwell, la mayor posibilitadora de las entrevista existente en este blog, no para, y en esta ocasión tiene el gusto de presentarnos su nueva novela, que justamente se titula como el título de este post "Olvidé olvidarte". Sale mañana día 10 de Enero de manos de la editorial Zafiro, que es un sello de Planeta. De momento solo salé en formato E-book, y dependiendo de la acogida que le déis, así pasará, casi con total probabilidad puedo augurar, a formato papel.
Va a ser una novela sumamente entretenida con grande dosis de humor, para que sepáis  más aquí tenéis la sipnosis de la misma:
Madrid, 1994.
Aída, Elsa, Rocío, Shanna y Celine estudiaron juntas en el Colegio Americano de Madrid. Sus carreras profesionales las han distanciado, ya que se han visto obligadas a trasladarse a distintos lugares del mundo. Pero ahora tienen un motivo muy importante para reunirse de nuevo: la boda de Aída.
 Diez años más tarde...Aída ya no es feliz en su matrimonio.
Elsa se reencuentra con Javier, el hermano de Aída, en un hospital de Los Ángeles. El muchacho que Elsa recordaba se ha convertido en un atractivo doctor.
Rocío, que se ha pasado la vida rechazando pretendientes porque desde niña siempre esperó la llegada de su superhéroe, sufre un accidente y la rescata un bombero.
Shanna ha cambiado de hombre cada vez que su trabajo de reportera la ha obligado a mudarse. Sin embargo, el verdadero amor está mucho más cerca de lo que ella imaginaba.
Celine, la más infeliz y dura de las cinco, se enamora de repente y su vida da un giro de ciento ochenta grados.
Olvidé olvidarte es una comedia divertida, romántica y sensual en la que cinco amigas de la infancia encuentran el amor de su vida cuando menos lo esperaban.
Y tras esto, ahora debéis de correr a haceros con el libro para disfrutar de una agradable lectura de una gran autora y mejor persona