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martes, 14 de abril de 2015

¿No me veis?


Empiezo a sospechar que este año tampoco me van a llamar para ir a firmar libros a Sant Jordi en Barcelona...ni en Madrid, ni en Sevilla, ni en lugar que se precie. Vale, hace ya dos años que se publicó "Las Puertas de las Rimas", pero mirar a Zafón, él lleva mucho más y lo seguís invitando. ¡Que injusta es la vida del escritor fracasado!
Pero no creáis que me voy a dar por vencidos, este año firmo, aunque sea un papel para salvar al cangrejo salvaje de río. Tengo un bolígrafo de diseño que voy a estrenar e incluso gastar. Es más, si es necesario seré yo quien vaya a buscaros para firmaros ejemplares aunque sean de otros autores. Os acosaré a spam vuestro correos citandoos a eventos de firmas, pondré mil fotos donde os etiquetaré en facebook, os mencionaré otro millón de veces para hablaros de lo bueno que soy en el arte de juntaletras, y para cuando os vengáis a dar cuenta habré fracasado en mi objetivo, pues para entonces después de tanto agobio por mi parte, o bien me habréis mandado a la mierda, o bien habréis pasado de mi como de la mierda. Y es que en definitiva la mierda es un elemento fácil de recurrir (amen de barato).
¿Y a qué viene toda esta monserga? Pues para deciros que los escritores dentro del mundo del artisteo, son los que más complicado tienen a la hora de dar sus obras. Se habla de que la red ha hecho triunfar a varios, pero nunca se cuenta de los otros tantos millones que pusieron sus obras a la espera de cual lotería fuese descubierta por los lectores. 
La visualización para los narradores es sumamente complicada, hay otros casos donde ser atendidos por el público resulta más sencillo. Os pondré varios ejemplos. Si has creado un corto, la gente accederá con más facilidad a visualizar tu obra, ya que en la actualidad vivimos en un mundo plenamente audiovisual. Por otra parte el músico puede colgar sus canciones de internet y siempre será más sencillo que alguien gaste unos minutos a valorar algunas de sus canciones. No sucede lo mismo cuando un escritor da a conocer su obra, muy pocas personas se paran unos minutos al menos a echar un ojo a un capítulo que muchos colgamos amablemente.
Con este artículo no pido que se me lea, ni tan siquiera que leáis a otros, simplemente que cuando os llegue algo mio o de cualquier compañero a través de las redes sociales, al menos no nos tachéis de pesado. Es nuestra única forma de tener VISIBILIZACIÓN, y os juro que no es un superpoder.