Páginas vistas en total

miércoles, 19 de octubre de 2011

Escenas de Guerra y Miedo en España

También recupera su primer y rompedor libro, Retrato del fascista adolescente, un hito de la literatura posfranquista

La editorial Berenice publica  la nueva novela de Antonio-Prometo Moya, Escenas de guerra y miedo en España  

Un alegoría sobre la guerra civil española mediante el género de terror 

Sevilla, 19 de octubre de 2011.-  Escenas de guerra y miedo en España es el título de la nueva novela de Antonio-Prometo Moya, que acaba de publicar la editorial Berenice, en la que el autor de Retrato del fascista adolescente o Últimas conversaciones con Pilar Primo, nos destripa literalmente los fantasmas de la guerra civil española  mediante el género de terror .

La narración comienza justo cuando acaba la catastrófica batalla de Peñarroya, la última y menos conocida de la guerra civil española y dos soldados, uno de cada bando, se quedan solos y mientras cruzan la retaguardia republicana, camino de Madrid, acaban confraternizando y enfrentándose a monstruos y pesadillas que únicamente el clima de la guerra podía generar.

Con el cuidado formal y estilístico habitual de este autor, la novela plantea numerosos homenajes, e incluso parodias, del género bélico y, especialmente, del terrorífico, del que se nos presenta un catálogo de motivos casi completo: vampiros, licántropos, zombis, brujas, fantasmas, momias, demonios y un macabro minué final que combina los elementos del aquelarre con los de la danza de la muerte. Su estructura, que parece entroncar con las novelas de aventuras itinerantes, se desarrolla en escenas que evocan por igual pasajes de Potocki, Nodier, Hoffmann y H.P. Lovecraft que cuadros de Friedrich, Fuseli, Böcklin y El Bosco.

Con una mirada original y siempre controvertida, Moya nos propone en esta publicación el mecanismo del terror, no como género o entretenimiento sensacionalista, sino como una experiencia alegórica que nos ayude a descifrar lo peor del mundo. Según el director editorial de Berenice, David González Romero, "es una alegoría que nos plantea el mecanismo del terror para bucear en nuestros propios fantasmas. Desde su primer capítulo te atrapa cual novela bizantina o peregrina, donde unos personajes principales realizan un periplo incesante e increíble de aventuras, en este caso con toda la gama de criaturas y situaciones del género de terror y en un escenario muchos más terrorífico de lo que cualquier imaginación pueda crear, la guerra civil. La novela no trivializa la guerra; traza una alegoría con un final que cierra a modo de parábola perfecta todo el mecanismo de desarrollo anterior".

Retrato del fascista adolescente

Al mismo tiempo, Berenice ha recuperado su primer libro publicado, el conjunto de relatos que tituló Retrato del fascista adolescente. Esta obra supuso una revelación en el panorama literario posfranquista  y Juan José Millás afirma que con este libro "echó a andar toda su generación literaria", refiriéndose a la primera generación de escritores del posfranquismo.

En Retrato del fascista adolescente tenemos, según el director editorial de Berenice, David González Romero, "el típico caso de libro proteico, experimental, y que tan mala fortuna suelen tener en nuestra literatura. En su momento tuvo cierto impacto por su riesgo formal, y hoy resulta un libro perfectamente revisitable tanto por su factura sociológica, un retrato de las impotencias de nuestros periodo de la transición política, como por su factura puramente literaria. En Berenice hacemos esta recuperación en nuestra serie de “narrativas de la transición española” que incluye ya títulos como las novelas negras de la época escritas por David Serafín (a.k.a Ian Michael) o la novela inédita en español de Terenci Moix, Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico, que acaba de aparacer también ahora".
 "Desde Berenice  -según González Romero-  queremos darle a este autor un sitio editorial que desgraciadamente no tiene ya que Antonio-Prometeo Moya tuvo que hacer un paréntesis por motivos personales en su carrera literaria justo cuando su generación se consolidaba, y porque desde entonces es un autor que no frecuenta el mundillo literario. Creemos que por la coherencia y calidad de toda su obra merece ese sitio.  Sólo hay que recordar que su última reaparición, en 2006, fue con una novela, titulada Últimas conversaciones con Pilar Primo, que quedó entre las cinco finalistas del Premio Lara a la mejor novela del año."  

Antonio-Prometeo Moya

Antonio-Prometeo Moya nació en Montiel (Ciudad Real, 1949) aunque por motivos familiares pronto residió entre Menorca y Valencia. Se trasladó en 1975 a Barcelona a raíz de la publicación de su primer libro, Retrato del fascista adolescente, conjunto de relatos que supuso una revelación en el panorama literario posfranquista. Desde entonces desarrolla su labor como escritor, traductor y colaborador ocasional en periódicos y revistas.

Se consolida como uno de los mejores y más audaces escritores de su generación, y quizás el más experimental, con sus primeras novelas: De la divina proporción (1981), Ópera Ibérica (1983), La loba (1985), Asesinos en la ciudad ideal (1986). Veinte años después, en 2006, reapareció poderosamente en el panorama editorial español con dos novelas, Últimas conversaciones con Pilar Primo, considerada entre las mejores novelas de ese año, y la desconcertante Misterios de Barcelona, parodia literaria de géneros novelescos.  

 Los últimos panoramas de la historia de nuestra literatura reciente lo consideran como un discípulo de Juan Benet y como uno de los autores más audaces y renovadores de la primera generación de escritores posfranquista. Por su parte, el propio autor ya en 1976 identificaba la línea literaria con la que podría entroncar con cuatro autores: Juan Benet, Juan Goytisolo, Agustín García Calvo y Rafael Sánchez Ferlosio.