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lunes, 22 de junio de 2015

Segundas oportunidades

El ser humano es el único animal que es capaz de caer una y otra en la misma piedra. Los seres humanos somos incapaces de encaminarnos en repetidas ocasiones hacia el abismo. Evidentemente, un servidor no iba a ser diferente. 
¿Y por qué digo esto? Pues tras haberlo meditado un tiempo pensé que "Diario de una Inquietud", merecía una segunda oportunidad. No podía dejar aquella obra en el ostracismo olvidada para la posteridad de los tiempos. Me sentía mal dejando oculto en una carpeta el esfuerzo de varios meses. Por eso he decidido recuperar aquella novela corta de la oscuridad para  tras pasar por un proceso de pulido y nuevas correcciones, mostrarla con mayor lustre. Esta vez a través de la plataforma digital Lektu estará disposición de todo aquel que desee sumergirse entre sus páginas. Y tal como fue en su origen, está para que os hagáis con ella sin que os cueste lo más mínimo. No busco compradores sino lectores, así de simple.
¿Y qué nos ofrece "Diario de una Inquietud"? Esta novela corta escrita en forma de diario podría considerarse como un thriller psicológico donde nada es lo que parece. Su protagonista, Víctor Choquet, una persona con una vida normal y rutinaria como la de cualquiera de nosotros, un día cambia de repente tras el encuentro con un extraño señor. A partir de entonces su vida da un giro de ciento ochenta grados. Su vida se convierte en una vorágine de acontecimientos que no puede controlar. A través de sus páginas, narradas en primera persona tal como corresponde a un diario, su protagonista tratará de hallar la causa de sus males, bucear en busca de la Verdad.
Este verano, disfruta de una literatura diferente por el morro, sin gastarte nada. Darle la oportunidad al profesor de los escritores cutres, al Vendedor de Humos. Piensa que sino lees este libro un unicornio estará muriendo desangrado...

"Cuando me encontré con aquel hombre jamás pensé que mi vida fuese a dar un giro de ciento ochenta grados...Empecé a escribir este diario porque era la única forma de no perder la cabeza...La rutina es un bien que está infravalorado sobre todo cuando te suceden acontecimientos que jamás llegas a controlar...Esta es la historia de la búsqueda del origen de mis problemas...Es la búsqueda de la Verdad...Es el diario de una Inquietud..."

jueves, 4 de junio de 2015

Por el amor de esa mujer...




Bienvenidos frikarditos y frikarditas a este vuestro rinconcito para conocer juegos que muchos tan siquiera osan pronunciar sus nombres. En esta ocasión, y gracias a la gentileza de los amigos de Devir Iberia, hoy vengo hablaros de Love Letter, o lo que es lo mismo: "Cartas de Amor". Pero que no os repela el nombre, pues tras él se esconde un divertido juego. 
En este juego tu optas, junto con él resto de jugadores, por conquistar el corazón de la princesa, y para ello procurarás enviarle cartas de amor (no tanta tontería de wasap) usando a miembro de la corte para hacerle llegar tus misivas antes que el resto. Si lo logras conseguirás una prenda de tu amada que te ayudará a conquistarla. La dinámica del juego es bien sencilla y para todas las edades, yo lo he jugado con mi sobrina de ocho años, y puedo decir que es muy entretenido. Además, no creáis que es una moñada, porque empezarás jugando con amigos, y acabarás mirando a todos como enemigos...



La preparación de la partida consiste en barajar las dieciséis cartas que comprende el juego, (así como cartas para recordar la función de cada personaje de la corte, aunque en este caso no se usen en este momento), y se retira la primera carta, o tres en caso de que solo seáis dos jugadores, sin que nadie la vea. Una vez realizado este primer paso se reparte una carta a cada jugador. Luego cada jugador en su turno deberá de coger una nueva carta del mazo, y usar o bien la que tiene en la mano o la nueva que ha robado, según su interés, aplicando las características de dicho personaje. Estas características te podrán o bien ayudar a quitar de en medio al resto de pretendientes, o ser de los de mayor puntuación. Quien logré eliminar a todos sus adversarios o tener la puntuación más alta cuando se acabe el mazo, se hará con una prenda de la princesa. El vencedor será quien logré un número determinado de prenda dependiendo del número de jugadores.


La presentación física del juego es excelente ya que todas las cartas y prendas de la princesa viene recogidas en una bolsa que podrá llevar a cualquier lugar metida en un bolsillo para poder obtener buenos ratos de diversión. Además tiene un precio al alcance de cualquier bolsillo, seguro que te gastas más merendando. Quizás algo que espero, es que saquen algún tipo de ampliación con nuevos personajes, que alargaría aún más las partidas.
Como siempre concluyo mi reseña hablando de la relación de los juegos con la literatura. En este caso creo que la relación es bien clara, porque los personajes, hasta el más nimio a simple vista, cumple una función importante en la historia, o como en este caso en el juego.
Si quieres más información puedes dirigirte a la página de Devir Iberia para saber más acerca de este y otros juegos.
Si después de esto no estás corriendo a comprarlo es porque nunca has luchado por un amor... XD

martes, 27 de marzo de 2012

Entrevista a Manel Loureiro

En esta ocasión tenemos la posibilidad de entrevistar a uno de los autores referentes por antonomasía en el mundo zombie, y es que este abogado gallego ha sabido revolucionar el género en nuestro país, un género que por cierto en España no había gozado del beneplácito del gran público, pero que a través del blog mundocadaver ha sabido enganchar con una historia cercana, contada en primera persona, haciéndola lo más creible posible, nada de grandes aspavientos, ni personajes impostados, sino realidad ante el hecho de como sería un mundo en decadencia.
Han sido mucho desde que 2006 saliese el primer post hasta la actualidad que ha logrado editar tres libros, los que se han deleitado con las aventuras del abogado al que muchos ven como un alter ego del propio Loureiro junto con su gato Luculo a los que muchos han adorado más que a los personajes humanos. No me entretendré con más porque lo conocéis de sobra y seguro estáis deseando conocer sus respuestas:

-¿Cómo surge la idea de escribir sobre zombies?

Por pura necesidad. Siendo abogado, me pasaba días enteros escribiendo literatura jurídica (recursos, querellas, demandas).Necesitaba hacer algo distinto, algo que me liberase de los corsés y de los formulismos literarios del derecho. Y lo más alejado era un mundo en el que imperase el desorden y el caos....

-¿De dónde parte el compartirlo a través de un blog? Una vez iniciado el blog ¿te hizo falta promocionarlo?

La pregunta evidente era ¿Por qué no? Al fin y al cabo, cuando comencé a escribir mi primera novela, ni siquiera sospechaba que acabaría siendo publicada. Era la manera más facil y cómoda de compartirla con los demás. En cuanto a promocionarlo, casi ni hizo falta. Un par de anuncios en un foro de literatura y cine....y el boca a boca comenzó a funcionar.

-¿Esperabas alcanzar el éxito con esta obra?

Para ser sinceros, ni lo sospechaba. Pero cuando las visitas se multiplicaron, el contador de visitas superó el millón y medio de lectores de todo el mundo, y una editorial se ofreció a publicar una historia que aún estaba sin acabar, me dije que podía haber"algo" ahí. Lo que no sospechaba era la magnitud de ese "algo".

-¿Cómo viviste el interés de la editorial y luego el cambio de la misma?

Excitado, por supuesto. Tu primer libro siempre es especial. El tenerlo en tus manos, pasar sus páginas, saber que eso lo has hecho tu...Es incomparable. El salto a una multinacional como Random House Mondadori fue una experiencia similar, porque de repente todo se multiplica de manera exponencial.
-¿Te es difícil compaginar tu trabajo como abogado con el de escritor?

Si. Uno es un trabajo ordenado, de estudio y dedicación, casi monacal, y el otro se basa en la inspiración y el caos. Dificiles de combinar.

-¿Es el personaje principal de la saga un alter ego tuyo?

Algo de mi tiene, por supuesto ;) Es abogado (como yo), tiene un gato (como yo), una hermana abogada en Barcelona (como yo), vive en un barrio tranquilo (como yo), le gusta el submarinismo y tiene un arpón (como yo), es viud...eeeh, espera, eso no :) (menos mal)

-¿Tienes gatos en casa?¿Cómo nace en tu imaginación Lupulo?

Si, tengo un gato, un precioso Ruso Azul de dos años. Lúculo (que no Lupulo;)) nace de la fusión de varios gatos de mi madre, para crear ese personaje insolente, holgazán y algo aventurero que acaba metiendo al abogado en líos...

-Hay quienes te acusan de plagio, ¿que le tendrías que decir a estos?

Poca cosa. Acusar de plagio a una novela-rio de tres volúmenes y más de 1200 páginas porque en las cincuenta primeras páginas del primer libro hay algunas escenas parecidas a otros relatos (escenas comunes a casi todas las películas y relatos del género, por otra parte), es tan tonto que no merece ni un minuto.

-¿Te planteas escribir una novela fuera de la temática zombie?¿Nos podría adelantar algo de tu próximo proyecto?

En eso estoy ahora mismo.Es una novela ambientada en un enorme trasatlantico, en la que no hay ni un solo No Muerto, pero en la que el lector no tendrá ni un segundo de sosiego. Creo que os va a gustar :-)

-¿Podrías dedicar unas palabras de aliento a este blog

Claro que si!!! Un fuerte abrazo para todos los lectores de El Vendedor de Humos. De los pequeños blogs es de donde salen muchas veces las mejores críticas y artículos. Ánimo y adelante!!

sábado, 25 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo sexta entrada)

TRIGESIMO SEXTA ENTRADA

No me fue sencillo convencer al abuelo para hablar con él acerca de la foto. Aunque nadie le había contado nada acerca de la discusión que había hecho a Marian irse de casa, deducía que si su nieta me había abandonado algo malo habría hecho yo. Evidentemente en cuestiones familiares la presunción de inocencia es algo que obvia con facilidad.
-Si me dejase volver a ver el album, podría arreglarlo con Marian,.le supliqué.
-No entiendo que tiene eso que ver con que te haya dejado.-arguyó en su favor no sin cierto desprecio.
-Fue por culpa de una foto que vio por lo que no se siente comoda en casa, siente miedo.-dije en mi favor.-Todas las noches se le repite el mismo sueño, y en él aparece una mujer que aparece en su album de fotografías.
-No se si creerte.-dudó.-Quizás debiese de llamar a Marian para comprobar si lo que dice es real.
-No, se lo ruego.-le sujeté del brazo.-Antes expliqueme quien era la mujer que vio en la foto. Solo cuando tengamos una explicación podrá llamarla.-condicioné.
-De acuerdo.-aceptó invitandome a pasar al interior del domicilio.
Pareció importarle un pimiento el resto de que cosas que le dije a aquel hombre, como que su nieta era la mujer de mi vida (y juro por lo más sagrado que no miento), o que mi vida sin ella no sería absolutamente nada, se había centrado por completo en encontrar el album, que por casualidades del destino no aparecía.
Me llegué a plantear sin apenas dar una tregua en teorías conspiranoideas pero al cabo de más de media hora me di cuenta que la razón estaba en que aquel hombre era sumamente despistados, aunque me atrevería a decir que tiene principio de alzheimer, aunque espero que no tanto por bien de él mismo como de su familia.
-Aquí está.-me mostró con orgullo.-Y ahora bien busquemos la dichosa fotografía.
No tardamos muchos en dar con ella. Allí estaba aquella mujer maquillada de manera lustrosa sostiendo de forma totalmente solemne a un niño pequeño que parecía totalmenta ajeno a la escena que se sucedía a su alrededor, ya que un grupo de mujeres mulatas se arrodillaba a su alrededor como si fuese un dios, aunque sus caras demostrasen más obligación que respeto.
-¿Quien es esa señora?-le interrogué.
-Es la madre de mi tío Abuelo Matías.
-¿Pero no sabrá usted porqué están esas mujeres arrodilladas?-quise saber mientras no paraba de dejar aquella matrona de mirada soberbia.
-No tengo la menor idea...-se encogió de hombros indiferentes.-Es más volviendo a verla no comprendo porque Marian se conmocionó tanto.-cerró el album sin tregua.-Espero que hayas sacado algo en claro chaval.-me clavó su mirada con convicción.-Aunque no lo creas te tengo aprecio...
-Una última cosa, ¿cuál es el nombre completo de su tío?-quise iniciar una investigación acerca de aquella mujer a través del niño que portaba en sus brazos.
No tuvo ningún reparo en darmelo, aunque antes de marcharme me dijo una frase que me dijo un tanto perplejo, más que nada porque me daba la impresión de que me ocultaba algo:
-No remuevas el pasado.-me dijo con un temblor en los labios poco habitual.
No hice ninguna replica porque en ese momento me sonó el telefono. En la pantalla del móvil apareció el nombre de Marian así que no tarde ni una milesima de segundo en responder:
-Hola Marian amor, dime que deseas.-me mostré solícito.
-Debemos de quedar lo antes posible.-comentó imperante.-Tengo algo muy importante de lo que hablarte...

domingo, 12 de febrero de 2012

Diario de una inquietud (trigesimo cuarta entrada)


TRIGESIMO CUARTA ENTRADA

Nunca he sido muy amante de las comidas familiares, mucho menos de las familias ajenas, pero realmente no debería decir nada, pues fui yo mismo quien la organizó, aunque nada me hacía prever el resultado, de saberlo hubiese preferido gastarme mucho dinero en una cena romántica en el más caro de los restaurante de la provincia, pero comprendía que durante aquella mala época, necesitaba el apoyo de los suyos, incluso el de su abuelo, quien se encargase de abrir la caja de los truenos. No quiero adelantarme y os contaré como sucedió todo:
Con la ayuda de mis suegros logré que se llevarán a Marian un par de horas con la excusa de que se comprará algo de ropa, tiempo que aproveche para ponerme a cocinar. Debo reconocer que lo mio no es precisamente las artes culinarias, razón por la que el pollo en salsa que intenté hacer saliese algo quemado, pero aún así era comestible, o al menos nadie protestó.
Aproveché para recoger a sus abuelos tras comprar algo de vino, por mi hubiese puesto unos refrescos, o agua, pero sabía del gusto exquisito de mi familia política. Una vez en casa de sus abuelos, tuve que esperar más de media hora antes de que pudiesemos salir, ya que la abuela no se decidía por una falda o por otra, y es que las mujeres aunque pasen los años, no cambian.
Añadir además que los problemas de prostata del anciano Rafael, nos hizo retrasarnos un poco más, pues justo cuando estabamos cerrando la puerta de la casa le entró ganas de orinar. Le animé a que llegaríamos en cuestión de minutos a mi casa, pero le trajo sin cuidado, él deseba orinar en su casa y nada ni nadie se lo iba a quitar de la cabeza. Como colofón, o mejor dicho colmo, no contento, decidió por su cuenta ponerse a buscar un album familiar de fotografías. Por si no fuese suficiente ya con las clásicas anécdotas que se cuentan, este señor quería reforzarla con elementos físicos como la fotografía. Durante todo el tiempo que llevaba con Marian, ya había escuchado decenas de veces la vez que ella se cayó en un charco, o cuando mi suegro siendo niño le dieron unas ánginas de pecho que pensaban que se morían. Todos rien o se emocionan recordando pero es que yo por mucho que lo repitan, no lo voy a encontrar más novedoso.
Sin embargo la primera parte de la cena se desarrolló con tranquilidad charlando sobre temas banales, y sobre todo habiendo logrado la sonrisa de Marian. Estaba plena de felicidad ya que estaba reunida gran parte de su familia en pleno: sus abuelos, sus padres, su hermano, además de una tía suya junto a su marido y su hijo, un hermoso bebe de apenas cinco meses con el cual a mi pareja se le caía la baba. Marian es una enamorada de los niños. A raiz de las carantoñas que ella le hacía al pequeño, salió durante el postre el tema espinoso por antonomasía em todas las comidas:
-¿A ver cuándo os pensáis casar que ya tenéis edad?-lanzó la pregunta la abuela más dirigida a mi que a su nieta.-A este paso en lugar de hijos le darás nieto.
-Aún es pronto.-respondió Marian queriendo lidiar el temporal.
-Los hijos no se pueden tener tan mayor que sino nacen tontos.-comentó de manera desagradable el abuelo.
-No estar casados no significa no poder hijo.-medié yo ante la aprobación de mi pareja.
-Además, casarse para gastar dinero en que la gente coma y beban, es preferiblen que se lo ahorren para darme un nieto.-metió baza mi suegra.
-Dejad a los chicos tranquilos. Ellos sabrán lo que hace.-medió el padre con acierto.-¿No hay nadie que me eche una copa?-pidió riendo para evitarme el bochorno de dar más explicaciones.
Durante la velada mientras tomabamos copas, las charlas fueron encaminándose por derroteros habituales, pues como dije antes comienza el rosario de anecdotas, en esta ocasión hablaron de una menos usada, y es cuando Marian de pequeña, casi un bebe, la dejaron sola en el salón junto a una cajita de pastilla juanolas, formó un charco de babas negras por donde casi se podía patinar, aunque lo más divertido de todo es que la acababan de duchar.
Aprovechando la cobertura de los momentos para el recuerdo, el abuelo sacó a colación el album de fotos que traía consigo. No tenían un orden cronológico claro, lo mismo se mezclaban las fotos de la boda de mis suegros con las suyas propias que la de la comunión de mi cuñado.
Pero el efecto devastador llegó cuando mi pareja se fijo en una de las fotos amarillentas que se hallaba al final de las últimas páginas: una mujer muy maquillada portaba de manera orgullosa a un niño pequeño en brazos, mientras que tras ella un grupo de mujeres mulatas se mostraban arrodilladas en actitud sumisa. Nada más reconocer a la mujer como la de sus pesadillas cayó desmayada...
No estoy preocupado ahora mismo por ese detalle sino por hacer que Marian vuelva a casa conmigo, quizás no debería haber hablado tanto...

jueves, 9 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo tercera entrada)


TRIGÉSIMA TERCERA ENTRADA

En cuestiones de presentimientos procuró no hacerselos llegar a Marian en ningún momento, no quiero preocuparla innecesariamente, ya tuvo la pobre bastante con ser golpeada por una serie de prostitutas furiosas a las que por cierto la policia aún a fecha de hoy no ha logrado identificar, pero añadirle a tal la repetición todas las noches de la misma pesadilla, no resulta señal de coincidencia. Habrá quien lo pueda juzgar este hecho onírico a la situación de alteración sufrida que hace que el inconciente nos lo devuelva pese a que queramos olvidarlo.
Os explicaré mejor en que consiste el sueño, no se si llegaré a ser todo lo acertado posible, debéis de tener en cuenta que tan solo reproduzco aquello que mi pareja me cuenta. Por lo visto me dice que siempre comienza de la misma forma. Ella misma mirando por una ventana hacia un campo que parece ser de cafetales (que curiosamente nunca ha visto en persona, simplemente por imágenes televisivas), luego se coloca frente a un espejo con intención de peinarse, cuando la imagen que refleja no es la suya propia, sino la de una señora como de unos cincuenta años que va demasiado maquillada y de la que apenas consigue distinguir sus facciones.
Fuera aparte del impacto visual de sentirse como otra persona, comienza a oír una tremenda algarabía como de mujeres gritando. Sale de la habitación y ve a través de la escalera de lo que parece ser una lujosa mansión de época (similar a las que aparece en las telenovelas sudamericanas) que un tumulto de gente, la mayoría jovenes de color o en su defecto mulatas, armadas con palos y cuchillos se le aproximan.
En lugar de ir, pese al deseo irrefrenable de su subconciente, parece que su cuerpo la empuja contras las masas no sin antes dirigirse a ellas en un tono autoritario :“Acaso no sois capaces de venir solas a por mi”. Pero no obtiene respuesta, tan solo una lluvia de golpes que siente como si fueran reales, incluso puede notar como le clavan armas punzantes por los costados. No deja de moverse en la cama hasta que suelo despertarla para tranquilizarla. No es un hecho ocasional, son todas las noches...demasiado
He querido hacerle olvidar todo, no quiero que viva atemorizada, no quiero que siga soñando lo mismo, incluso he llegado a organizar una comida familiar para distraerla, pero su abuelo tuvo que mostrar aquella maldita foto...

martes, 6 de diciembre de 2011

Satán Madrid

"De Madrid al Cielo...o al Infierno", parafraseando esta frase promocional turística de la ciudad de Madrid quería presentaros la novela deMiguel Ángel Linares "Satán Madrid". Un libro editado por Atanor Ediciones en su nuevo sello llamado Imagina del que ya informarmos en el post anterior de Estigia. Y es que esta editorial en una fuerte apuesta por la novela de corte más fantástico ha decidido hacer una apuesta fuerte por el género con la inclusión de nombres relevantes y nuevos valores, aunque su ambición no se limita a un numero de nombres, sino que en una inversión atrevida ha decidido colocar estos libros en un precio de lo más asequible como son doce euros sin que por ello baje la calidad de su presentación, que es a todo lujo. Atanor sin duda sabe cuidar a sus lectores.
Y muchos os estaréis preguntando que vaís encontrar en este libro. Para mi gusto las palabras claves son suspense y misterio a raudales. Una novela donde se conjugan perfectamente varios elementos de una ciudad tan sumamente mágica como es Madrid, que se convierte en un personaje tan fundamental como su protagonista, y es que quienes conozcan al menos de pasada la capital española podrá visualizar sitios tan conocidos como son El Palacio de Linares, más conocido en la actualidad como la Casa América, pasando por el Escorial, el Parque del Retiro, o la pinacoteca más famosa del mundo como es el Prado, donde se alberga el cuadro del Bosco "El Jardín de las Delicias", uno de los elementos claves de la novela, que Linares maneja de forma  magistral. Y es que el uso del cuadro lo han intentado otros pero sin la convicción de este autor...
Y el transfondo del todo, Satanás, Luzbel, o cualquier otro nombre con el que quiera llamarse al diablo. Porque la historia comienza con la desaparición de varias mujeres de nombre María, y una cita junto a la escultura del Ángel Caído de Marcos, el protagonista, un desarrapado periodista sin escrupulos, que acude curioso a recoger una Biblia Satánica...A partir de este momento, la historia cabalga sin pausa, dejando continuamente al final de cada capítulo al lector con ganas de seguir sabiendo más.
Si a esto le añadimos un sacerdote con ganas de satisfacer sus necesidades y placeres de época franquista, además de una mujer de centroeuropa, bastante misteriosa que acompaña a nuestro protagonista a lo largo de sus andanzas. Podemos decir que tenemos una obra de la que no podemos dejar de leer.
Y es que Miguel Angel Linares, este escritor y periodista, se aficionó al género negro a partir de las dobles y triples sesiones que se sucedían a partir de los años ochentas en los cines madrileños, el cual le ha influenciado mucho en su escritura, ya que muchos pasajes de su obra se muestran muy visuales. También ha tenido peso su afición a escritores del género oscuro como pueden ser Edgar Alan Poe, o el más actual Stephen King, demostrando que el también puede describir elementos de tensión en las reflexiones interiores de sus personajes. Aunque para quien crea que este ha sido su único libro siento decirle que posee otras obras de importancia como "El Cid, ¿ganó una batalla después de muerto? (2008) o "Mala Gente. Las cien peores de la historia" (2010). Este autor todo terreno es el director general de la Agencia de colaboraciones periodisticas Magenta Press.
Se autoengaña quien crea que esto no es más que una novela similar al Día de la Bestia, pues su trama es muchísimo más elaborada e impactante. Y tras saber todo esto:
¿No piensas que quizás el Infierno se hallé en tu propia ciudad?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (treceava entrada-continuación)

Callados volvimos a la estación de Cádiz tomando el primer tren de Cercanía de regreso que para colmo no apareció hasta casi una hora más tarde, con lo que yo ello supone, estar una hora aburrido sin tan siquiera mediar palabra con la persona que te acompaña, porque yo, herido en mi orgullo no tenía ganas de conversar acerca de nada.
Una vez en el interior del tren debimos de aguardar al menos otros quince minutos, pues según comentaban algunos ancianos, el tren hacia Madrid estaba a punto de salir teniendo prioridad sobre el nuestro. ¡Menuda desfachatez! ¡Como si los usuarios de cercanías fuesemos de segunda categoría! Como modo de distración me dediqué a observar a la gente de mi alrededor: una madre que regañaba a su hijo para que se sentará correctamente en el banco, un anciano que leía el periodico, un grupo de estudiantes que comentaban el último partido del Real Madrid.
Pero no sé porque quien más curiosidad me dio fue un joven solitario cargado con una mochila de tipo estudiantil que oía música mientras a su vez guardaba entre sus manos un libro. Traté de agudizar la mirada para ver el título pudiendo leer: La Cocina de un Anarquistas. Si bien podía recordar aparte de estar desclasificado e incluso prohibido versaba de técnicas caseras de producir explosivos. Quizás mi mirada llegó a ser tan descarada a la hora de contemplar el libro, que el muchacho se sintió intimidado por mi mirada, sombrío se levantó cambiándose incluso de vagón...
Sin darme apenas cuenta el tren se había puesto en marcha, y el traqueteo me dejo somnoliento, así que aproveché para dar una cabezada. Más que la presencia de varios seguridad dando vuelta con inquietud a través del tren, fue el zarandeo al que me sometió Marian el que me devolvió a la realidad.
-Despierta Victor, algo raro ocurre.-me volvió a dirigir la palabra con voz quejumbrosa.
¿Dónde estamos?-bostecé aún cansado.
-Llevamos más de una hora parado entre Puerto Real y el Puerto de Santa María.-indicó.
-¿No han comentado que ha sucedido? Quizás se halla estropeado...-dije lo primero que se me ocurrió intentando tranquilizarla.
-No ni mucho menos.-contrarestó mi impresión.-Según algunos pasajeros dicen que posiblemente halla una bomba en alguno de los vagones.
Al ver pasar un seguridad me levanté hacia él en busca de una explicación, pero su voz sonó autoritaria al pedirme de manera correcta aunque decidida que permaneciese en mi asiento.
-Tranquila no debe de ser nada malo.-abracé a Marian que se estremecía. Quise sonar más convincente pero era difícil en aquella situación.
Quizás minutos antes todo el mundo se dedicase a preguntar, pero en aquellos instantes se había instalado un incomodo silencio que casi podía respirarse.
No fue hasta cerca de una hora más tarde cuando un revisor de aire bonachón se dirigió al pasaje con el mayor aplomo posible, pese a que su voz demostraba sus verdaderos sentimientos de miedo:
-A continuación se irán ustedes levantando poco a poco conforme se lo vaya indicando los vigilantes. Procuren no correr ni alterarse al salir, todo esta controlado.
-¿Pero que narices sucede?-gritó un anciano.
-Caballero limitese a llevar a cabo las indicaciones.-le pidió con una medio sonrisa impostada.-Una vez fuera dirijánse donde se les indica. Un autobus los llevará a su destino, además de serles entregado un papel donde se les explicaría lo sucedido así como una propuesta de compensación por el tiempo perdido.
De la manera más civilizada fuimos descendiendo del transporte contemplando asombrado como los TEDAX, es decir la policia encargada de desactivar bombas esperaba abajo paciente para entrar. Los rumores eran ciertos, no solo por eso, sino por el papel que nos entregaron donde explicaban la aparición de una maleta sospechosa abandonada en los baños. Y tengo la impresión de que pertenecía al chico que me quedé mirando.
No tuve tiempo a seguir pensando más en ese tema, pues nada más montarnos en el autobus pudimos ver como a nuestras espaldas, el tren explotaba por los aires sin causar heridos.
Vuelvo a tener miedo de pensar que todos los hechos extraordinarios que se van sucediendo en mi vida tengan una explicación encadenada. Además acabo de recordar de que me sonaba la cara del director. Era la misma cara del artista que torturaba a los niños tanto en mis pesadillas como en la realidad. ¿Y si hubiese descubierto que yo sabía quien era? ¿Quizás habría mandado poner la bomba en el tren?
Cada día siento que me vuelvo más paranoico. Tan solo quiero que llegue el próximo sabado para ir a la boda de la prima de Marian, para cogerme una borrachera de campeonato y así olvidar los pensamientos que me afligen.