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jueves, 6 de diciembre de 2012

Esto va de Muerte

¿Quien no ha pensado alguna vez en su vida en la Muerte? Quien responda que no es simplemente un mentiroso compulsivo, además de con poco sentido común, pues todos los mortales alguna vez en su vida se ha planteado su muerte. Desde los albores de la humanidad el hombre no solo se ha planteado no solo si existe algo tras el final de la vida, sino como será su defunción, si vendrá por una enfermedad, un accidente, o cualquier otra contrariedad, aunque sin embargo lo que muchas veces no nos paramos a pensar es si seremos recordados. En un principio se da por hecho de que si, que entre tus conocidos, y sobre todo entre la gente que te quiso quedará impregnada tu esencia, no obstante los escritores, muchas veces tras sus muertes consiguen ser rememorados (algo que nos gusta en cierto modo porque como os recuerdo somos ciertamente egolatras, y el que me diga que no es miente), pero si hay algo que es más recordado que los autores son sus personajes, o mejor dicho la muerte de sus personajes.
Es este el tema del artículo haceros ver como en la literatura la muerte de ciertos personajes han pasado a la memoria colectiva con mayor fuerza incluso que la de sus autores. ¿No me créeis? Pues ahí va un par de ejemplos, aunque me gustaría que también vosotros comentaséis alguno de los más mitico a vuestro parecer:
  •  Don Quijote: No creo romper nada a nadie si digo que con su muerte se pone fin a la obra convirtiéndose en una metafora de lo real y lo real, de la división entre la fantasía y lo cotidiano.
  • Sherlock Holmes: Sin duda la más curiosa, pues cansado su autor de él, decidió matarlo a manos de su enemigo el profesor Moriarty junto a unas cataratas. Fue tanta la consternación del público de perder al personaje que no tuvo más remedio que revoca su decisión y resucitarlo como buena mente pudo para la siguiente historia.
  • Madame Bovary: Llevada por la frustación que le suponía su vida decide tomar arsénico.
Como véis los personajes literarios, al igual que sucede con los de cine, se les puede programar la hora de la muerte y la forma, y es que los escritores tenemos cierto aire de asesinos psicopatas. ¿Queréis más muertes y sucesos imprevisto?, buscarlos en DIARIO DE UNA INQUIETUD ( http://www.amazon.es/Diario-de-una-Inquietud-ebook/dp/B007L66LJK )
 
No es mentía al deciros en el título que ESTO VA DE MUERTE