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lunes, 10 de diciembre de 2012

Soy Escritor por descarte...

Eso de que artista se nace y no se hace, es una mentira como un cuento chino como el de la china que rechazó al hombre viejo y rico por el chinito pobre, si yo me hice, o mejor dicho intento ser escritor no fue ni por amor al arte ni leches, dejemonos de pantomimas, y de chuminadas (una palabra muy andaluza pero que hace feo en la literatura y a todo caso significa estupideces), fue por hacerme famoso tal como lo oyen.
Seamos sinceros, ¿quien no ha soñado alguna vez con ser alguien? Pues todo, y no sean mentirosos al responder, yo encuentro la mentira en sus ojos y ahora mismo la estoy viendo. A lo que iba, ser famoso, es el deseo de todos: ser reconocido, admirado, que todos se enamoren de ti, y sobre todo tener bastante dinero en el bolsillo para gastar, porque no seamos hipocritas, a nadie le gusta ser una persona gris desconocida al que no conoce ni el que le cobra el butano, más que nada porque no tiene ni un centimo para pagarlo. La diferencia entre unas personas y otras es que ahí quienes buscan la fama, y otras tan siquiera lo intentan.
En mi caso, yo intenté hacerme famoso siendo deportista, pero no cualquiera sino un grandioso jugador de fútbol, pero con lo patoso que soy, a lo máximo que podía aspirar en este terreno es a limpiarle las botas a Messi, u otros bendecidos por el don del balón. Luego reduje la perspectiva, así que a priori los ingresos serían menores, pero ligaría más, así que quise ser cantante de rock, pero aquí vino el problema: no se tocar en condiciones un instrumento por mi falta del sentido del ritmo y cuando cantó aspiró hacer llorar a una familia entera, pero por el terror de oirme, o a lograr unas lluvias buenísimas en épocas de sequía, así que tuve que descartarlo, además tampoco es que yo sea un titi boy de marcados músculos.
Luego cambié de objetivo y quise ser famosete del corazón, pero quizás el ser demasiado pudoroso con mi intimidad me limitaba en esta faceta, así que tuve que optar por degradarme a lo más bajo del famoseo que no es otra cosa que convertirse en ESCRITOR. Si como lo oyen, dentro del famoso, el más entrañable sea el culturilla que narra historia para distraernos un rato, aunque sea el que menos ganas, el más pobre, y el que sin tener dotes de actor, hace el papel más complicado: convenceros para que leáis nuestros libros como "Diario de una Inquietud" (http://www.amazon.es/Diario-de-una-Inquietud-ebook/dp/B007L66LJK)
Y ahora te preguntarás sabiendo tan bien como sabéis que sigo pobre y sin que me conozca ni el Tato ¿pero has conseguido algo? Y le responderé: "Si, he logrado que leas este artículo hasta el final. Muchas gracias con eso ya me siento famoso, y sobre todo feliz"