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miércoles, 7 de agosto de 2013

La apariencia no es sincera...

Quizás quienes sean fans de Héroes del Silencio hayan tarareado la canción del mismo nombre al leer el título, un título que sin lugar a duda refleja una verdad como un templo, muchas veces nos quedamos con la primera impresión de las cosas, sobre todo de las personas, sin embargo si nos parasemos a bucear más en el fondo, podríamos hallar autenticas maravillas. Por las apariencias acabamos rechazando cosas que finalmente podríamos sernos de utilidad, y como no podía ser menos, en la literatura pasa lo mismo, especialmente con los libros en si, ¿cuantas veces hemos rechazado o desechado la posibilidad de leer un libro por su portada?
En la actualidad existe una autentica cultura editorial alrededor de las portadas, pues aún teniendo entre manos una obra cumbre de la literatura, ese libro puede fracasar estrepitosamente por el simple hecho de tener una mala foto, o un mal dibujo sobre su cubierta. Curiosamente en la elección de las portadas, el autor queda totalmente exento de elegir absolutamente nada, salvo contadas ocasiones,  pues son los departamentos de marketing unido al de diseño, quienes disponen que composición es la más adecuada para llamar la atención del lector, llegando a variar incluso de un país a otro, debido al gusto de cada zona,
salvo libros como de Ruiz Zafón, donde en su mayor parte se respeta la portada original en casi todas las ediciones.
Ni que decir tiene que entre las portadas, fuera aparte de auténticos bodrios, existen autenticas obras de arte que no tienen ningún desperdicio, y de la cual no me mojaré, ya que a cada uno os vendrá la que os gustó más de las que viste. Por mi parte yo os puedo hablar del motivo de la elección de la de mi libro: "Las Puertas de las Rimas". Después de una intensa búsqueda, tanto por parte de la editora, como por la mía, apareció casi sin quererlo una foto de un viaje a Lisboa. Se trataba de una instantánea, bastante artística, y es que mi pareja tiene buena mano para captar las esencias con la cámara, del pozo iniciático de  la Quinta do Regaleira de Sintra. En ella la sensación de agobio, estrés, y necesidad de escapar se hace latente debido a su profundidad marcada por los árboles que nos señalan donde esta nuestra salida. Una vez la editorial y yo vimos la posibilidad de usarla nos pusimos manos a la obra para dejar como resultado esa portada que más de una vez habréis visualizado por este blog.
Así que os haré una cuestión: ¿Con qué elementos debe contar una portada para ser lo suficientemente atractiva? Hablad que no cobramos XD.