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viernes, 9 de agosto de 2013

Los libros por fascículos


En la actualidad, donde tendemos a denostar tanto los valores como nuestra historia, hemos adjuntado al término de novela folletinesca el calificativo o bien de un caso dantesco sucedido del tipo de niños asesinados por su padre, o relacionarlo con los aconteceres de la basura de prensa del corazón. Ni que decir tiene que en el último cuarto de siglo XIX, la novela folletinesca, pese a que habrá quienes pongan en tela de juicio la calidad de las mismas, estaban en auge, y era la forma más rápida de divulgación de una obra.
Para quienes lo desconozcáis la adquisición de un libro antaño estaba reducido a una minoría que se podía costear el precio, casi como viene sucediendo hoy en día gracias a nuestros "queridos dirigentes". Los libros estaban reducido a una élite, pero con la aparición de la novela folletinesca, se puede decir que la novela se democratiza. Son los periódicos quienes incluyen entre sus páginas diferentes capítulos de autores de renombre en la época, que de tal forma ayuda a su publicación a subsistir. Se dan especialmente la historias truculentas, de aventuras, muy ágiles en sus tramas (el ritmo de "Las Puertas de las Rimas" tiene algo de folletín), que crean autentica expectación entre sus lectores. Son los desarrolladores del género en todo su esplendor Balzac, Flaubert con su "Madame Bovary", pero el maestro entre los maestro del género fue Dumas con sus "Tres Mosqueteros". Mientras que en España el rey del género fue Pérez Galdós. Por eso personalmente me fastidia que se dude de la calidad del folletín.
Aunque no lo creáis en la actualidad siguen existiendo esta clase de novela, quizás no esté adscrita a periódicos como sucedía antaño, sino que se ha amoldado a los nuevos tiempos, resurgiendo cual ave fénix de su ceniza, para resucitar en la red a través de los blogs, sin ir más lejos, en este mismo fui lanzando una novela folletinesca titulada "Diario de una Inquietud", con una historia truculenta, con final inesperado, y que podéis volver a leer, ahora de forma ordenada, cliqueando aquí.
Resucitemos juntos este bonito género que democratizó la lectura, o bien leyendo alguno a través de un blog, no necesariamente debe ser el mío, aunque no estaría mal, o escribiendo tu propia historia folletinesca.