Páginas vistas en total

sábado, 3 de diciembre de 2011

diario de una inquietud (decimosexta entrada)

DIECISEISAVA ENTRADA

Esta nueva baja laboral me ha dado tiempo a dedicarle más tiempo al manuscrito que encontré además también me ha servido para relajarme pues saberme en casa me hacia sentir más seguro, porque a fecha de hoy aún sigo pensando que me intentan matar por saber más de la cuenta, pero eso es un tema que no quiero pensar, al menos de momento prefiero centrarme en otras cuestiones menos escabrosas.
Necesité una lupa para poder ver la pequeña letra afilada que se apretaba en apenas la palma de mi mano. Me llevo al menos una hora transcribir en un folio todo el contenido, pero una vez lo hube hecho, el mensaje no me dejaba nada en claro. El castellano antiguo nunca lo he dominado así que no me quedo más remedio que ponerme en contacto con un antiguo compañero del instituto apodado Babas Sucias, que por lo que recordaba había hecho la carrera de Historia, así que suponía no le sería muy difícil darme al menos una traducción apróximada del texto. Tengo que dar las gracias a las numerosas redes sociales, porque sino fuesen por ellas jamás hubiese podido contactar con él. Dentro de que no soy muy amante de estas web debo decir en honor a la verdad que era mi única forma de contacto con él ahora profesor.
Tal vez debido al paso del tiempo no recordaba lo pedante de este personaje que antaño compartiese aula conmigo, pero me tuvo más de media hora hablandome de sus logros académicos como si aquello le reportase una mayor consideración por mi parte. Estudiase lo que hubiese estudiado, y fuese quien fuese, para mi seguiría siendo, Babas Sucías. No podía desprenderme de esa imagen de la comisura de los labios cubiertas por una insalobre saliva blanca tan desagradable visualmente, aunque si quería que me ayudase debía seguirle el rollo, y no dudéis que no lo hice.
Me busqué una excusa banal sobre un reciente libro que estaba leyendo para que me hiciese la traducción del texto, de haberle dicho la verdad, quizás me hubiese llegado a denunciar por expropiación indebida según él, de un bien cultural, y es que este elemento que presume de culto, es de las pocas personas que conozco que se sigue comprando los discos originales...en fin.
Aquellos aires de grandeza nada tuvieron que ver con el tiempo que tardó en devolverme el texto traducido, al menos casi tres días. Sospecho que tuvo que pedir ayuda a algún colega suyo, porque el probablemente no tendría la menor idea, y aún así tampoco la traducción, o a mi entender quedo muy bien realizada:
En el año 1512 de Nuestro Señor Jesucristo, y tras haber participado en la Santa Evangelazación de las Indias Occidentales, resguardo mis bienes a disposición de quienes dispusiesen a bien utilizarlo en una noble cruzada contra el mal en el Pago Parpalana. Quien no me creyese solo deberá de saber quien soy para saber de la veracidad de mis palabras y de mi sentido del honor. Firmado por Iñigo de Guzmán Balboa.”
Puede que me toméis por loco, lo más seguro es que lo este, cada día ando más convencido, pero se que nada es casual, pero ese tal Iñigo intenta ayudarme...Reiros lo que queráis, pero yo he encontrado sus bienes. ¿Queréis saber más? Pues deberéis esperar, porque ahora mismo Marián me llama para cenar.