Páginas vistas en total

jueves, 22 de diciembre de 2011

Diario de una Inquietud (vigesima entrada)

VIGESIMA ENTRADA

Deduzco que muchos aún estarán decididos a saber más acerca del detective, pero he decidido, al menos de momento, que pase lo que pase procuraré por todos los medios de seguir escribiendo de manera lineal lo que va sucediendo, es decir, pienso dejarme de saltos bruscos hacia delante y hacia atrás como he venido haciendo ya que esto tan solo os terminará por confundir y acabaréis ubicando situaciones en lugares temporales que no corresponde.
Hecha dicha aclaración creo que es mi deber ahora el proseguir por donde lo había dejado en la anterior entrada, y no es otra que la idea de entrar en el polvorín militar abandonado del Rancho de la Bola, pero para ello debíamos de estudiar antes sobre plano los posibles lugares donde buscar aquella fortuna. Sin duda fue este el primer problema al que debiamos de enfrentarnos. El lugar era demasiado enorme como para poder rastrear cada centimetro de su lugar, si al menos el manuscrito hubiese contenido algún dato más, hubiese resultado mucho más sencillo.
-No se si esto que te voy a proponer te parecerá una idea descabellada, pero creo que la forma más segura que tendríamos de investigar sería participando en un programa de radio.-planteó Ramón.
-Siento no encontrar la correspondencia entre la radio y nuestra investigación.-cuestioné.
-Perdón, hay veces que no se explicarme bien.-se disculpó.-Muchos fines de semana oigo un programa de una emisora de radio autonómica donde se trata de temas paranormales, y están planteando que dentro de dos semanas, hacer un programa especial donde los oyentes pasarían una noche en lugar llamemosle mágico acompañados de un medium dando informes de lo que sucede en directo.-se explicó.
-¿Un medium con nosotros?¿?Y además involucrar a la radio? Realmente no me hace gracia de dar a conocer nuestra investigación a mucha gente...-resoplé consternado.
-A ver joven.-habló en un tono paternal que me llegó a destestar.-Para comenzar es más sencillo vagar por aquel paraje con un permiso logrado por la radio que entra de manera ilegal, porqué sino a ver como explicamos que hacemos allí sin entramos sin más.-argumentó en su favor.-Segundo, no tenemos ni puñetera idea de cómo encontrar la fortuna, dicho también de paso que no fuese descubierta durante la instalación de la base militar en su momento, de ahí la necesidad de un medium. Y tercero, aunque no menos importante. No tenemos que explicar nada sobre el asunto, nos inventaremos alguna historia fantástica sobre el lugar...Debe de resultarte fácil siendo escritor.-me estremeció al oír este comentario.
-Yo no soy escritor, soy un simple aficionado.-comenté enfadado.-Pero digame, ¿como sabe usted que escribo...?
-Alguna vez que otra me he metido en foros de escritores noveles, y recuerdo haber leído un par de relatos tuyos...-comentó.
-¿Y que le parecieron?-me dejé llevar por la curiosidad.
-Sinceramente las ideas de la historia de los relatos me parecieron sorprendente, además de un lenguaje cuidado, pero...-dudó en proseguir.
-¿Pero?-le animé a seguir impaciente.
-Espero no te moleste, pero los personajes no me resultaron creíble, no se es cómo si no tuviesen alma...-contestó sin atraverse a mirar a la cara.
-Será mejor que sigamos hablando del programa de radio.-cambié radicalmente de tema. Me sentía ofendido al oír que mis historias no eran creíbles.
-No pretendía ofenderte.-notó mi molestia.
-No pasa nada, es una crítica que debo aceptar y punto.-quisé dar por zanjado el tema.
No se atrevió a replicar del tema, aunque tampoco a decir nada, parecía que medía la posibilidad de molestarme de nuevo.
-¿Sinceramente usted piensa que un medium nos puede ayudar?-quise romper el ambiente tenso.
-¿Y porqué no?-contestó con una nueva pregunta.-Siempre buscamos explicaciones lógicas a todo lo que sucede a nuestro alrededor, y en muchas ocasiones creo, que los hechos inexplicables no es que no tengan una respuesta, sino es una que no logramos aún comprender. De momento la sabiduría humana es limitada.-resolvió.
-Pue contacte con el programa.-resolví.-Ya nos buscaremos alguna excusa sobre lo que sucede allí.
Dos fines de semanas más tarde me sentí rídiculo al llevar puesto unos cascos y siendo acompañados por un periodista que decía estar especializado en hechos paranormales que cargaba con un equipo de grabación tanto de audio como de video que según aseguraba nos ayudaría a contactar con cualquier ente presente en la base.
Nuestro argumento fue sencillo a la hora de ofrecernos como corresponsales de aquel programa de radio al decir que ya en tiempo de funcionamientos de la base muchos soldados aseguraban haber visto el espiritu de un hombre vestido de epoca que vagaba por las excavaciones donde se guardaba el arsenal militar. ¡Y vaya si coló! Pero no nos enviaron a un medium tal como esperabamos sino a un periodista. Nuestra idea de poder lograr una idea de hallar la fortuna se había ido al traste. Aquel reportero solo haría hablar sobre investigaciones anteriores y llevarse galones delante de la audiencia muy posiblemente inventando cosas que deberíamos estar viendo.
Ni tan siquiera el termo de café casi completo que me bebí sirvió para que no dejase de dar cabezadas pese a la charla insistente de José Manuel, que era como se llamaba el investigador. La hora de emisión del programa era a partir de la una de la madrugada ( es evidente tratandose de un programa de los denominados de miedo). Pasamos un par de horas de hastío, haciendo un par de conexiones en la que me obligaron a hablar sobre aquello que sentíamos en aquel lugar. No negarñe que tuve que echar mano a la imaginación para no quedar como estúpido.
No fue hasta cerca de las cuatro de la madrugada cuando José Manuel mientras visualizaba las imagenes que enfocaba su camara nocturna percibió unas imagenes que no le cuadraban.
-¡Por favor vengan rápido! ¡Aquí algo no me cuadra!-señaló la pantalla de su ordenador donde se proyectaba la grabación. Una forma blanquecina se mantenía a menos de veinte metros agitándose como si de una llama se tratase.
-Si parece el contorno de una persona.-señaló fascinado Ramón.
-Quizás estemos viendo cosas que no son debido al sueño.-no quise reconocer la evidencia.-Además el programa esta a punto de terminar, no nos dará tiempo a conectar.-hice por justificar mi miedo. Siendo sincero estaba aterrado.
-Si es una alucinación o no deberíamos de acercanos para comprobarlo aunque no entremos en antena ya.-evidenció echándose la camara de foto en ristre.
No dudó en seguirle Ramón. Yo no tuve más remedio que seguirlos, me horrorizaba quedarme solo en aquel lugar por mucho que me atemorizase seguir una luz con formas humanoides...lo más curioso de todos es que sentía que aquello me llamaba por mi nombre...
Debería de continuar escribiendo pero acordarme de aquello a estas horas de la noche me estremece. Será mejor que lo deje para la mañana...