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domingo, 30 de septiembre de 2012

La Leyenda del Conquistador


Pongamonos en situación durante un momento, pensemos durante un momento como nuestra rutina puede verse afectada de buenas a primera de golpe y porrazo. Trabajas como integradora social en el departamento de Bienestar Social en el ayuntamiento de una ciudad de tamaño medio cuando llega a tu despacho una chica joven denunciando la desaparición de su amiga, con la acusación de que su padre ha podido matarla, aunque casualmente esta desaparición coincide con la de otras dos muchachas de edades similares en la provincia, donde a priori la policia lo toma como un secuestro y donde la única pista es una nota con la palabra: "Porta Coeli". 
Te implicas de manera personal en el asunto que misteriosamente puede estar relacionado con una antigua leyenda de la ciudad conocida como "La Leyenda del Conquistador", mientras como telón de fondo tu marido ha abandonado vuestro hogar sin llegar a dar ningún tipo de explicación...¿Serías capaz de lograr el misterioso?
Es este precisamente el reto que presenta esta novela corta que he escrito de manera gratuita para que todos podáis disfrutarla y compartirla con quien deséis. Una novela cargada de corte políciaco, y sobre todo mucho misterio donde los personajes participan en una representación de mascaras donde nadie sabe bien quien es quien. Una historia que intenta atraparte hasta el último instante y espero que no dejéis de leer hasta la última linea.
¿Ya os estaréis preguntando donde la podéis conseguir? Pues tan sencillo como seguir el siguiente enlace http://sdrv.ms/MS5Lt7 le dáis a la opción descargar y en cuestión de segundos tendréis esta obra en vuestra mano que se os brinda de manera gratuita.
Podéis comentar en este blog todo lo que queráis respecto a la obra, sugerencias, peticiones, fotos, críticas o lo que se os apetezca decirme, o si también lo deséais en la página https://www.facebook.com/#!/pages/EL-VENDEDOR-DE-HUMOS/299236170445. Estaré encantado de conocer vuestra opinión y contactar con vosotros.
Y ahora, ¿a qué esperáis para conocer cúal es La leyenda del Conquistador?

martes, 26 de junio de 2012

Nuevo Proyecto Fons Iuvenis

Quizás mi cabezonería hace que no acabe de asimilar el fracaso, o más bien resulte grande mi capacidad de empeño, pero no conforme con no haber conseguido lectores con el anterior proyecto, "Diario de una Inquietud", vuelvo a la carga con una novela que pretendo hacer de manera diferente, mucho más cooperativa, mucho más a gusto del lector, porque al fin al cabo el resultado final pretendo que sea el computo del trabajo de muchos. Os explicaré:
Para comenzar tenemos una historia, podemos tomarla como la base, sobre la que trabajaremos, una trama sobre un secuestro de varias chicas, donde nada es lo que parece, y cualquiera pueda convertirse en culpable en este baile de mascaras. Creo que os podrá gustar.
A partir de ahí con las colaboraciones que vayáis haciendo haremos cambios en los pasajes, en los nombres de los personajes, incluso en la trama, sin olvidar que el título "Fons Iuvenis" no es más que provisional pues pretendo que seáis ustedes quienes os encarguéis de ponerselo, a la par que la portada que podríamos hacerla entre todos (la que se muestra es de provisional).
¿Y dónde podréis descargaros la obra? Pues en el siguiente enlace http://sdrv.ms/MS5Lt7 desde podréis o bien verla online, o descargarosla. También en el margen derecho del blog podréis hallar el enlace para acceder. Pensar que sin vosotros la literatura no es nada, aquí seréis participantes activos de la historia que se cuenta, así como sus propios lectores.
Espero vuestros correos, comentarios, y demás sugerencias. Y ahora tras esto, ¿dispuesto a encontrar las pistas de Porta Coeli?

sábado, 31 de marzo de 2012

Los Juegos de la Inquietud

Tras varios meses en el blog, Diario de una Inquietud ha llegado al término con respecto a su publicación con respecto a este formato, ya que me guardo el final para el formato en ebook que tenéis disponible en Amazon por tan solo un 1 euro  (http://www.amazon.es/Diario-de-una-Inquietud-ebook/dp/B007L66LJK/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1332714371&sr=8-1)

Pero no quiero cerrar este novela con aquellos que la habéis seguido sin daros una oportunidad de conocerla sin coste alguno, por lo que he decidido en hacer un PREESTENO con los 10 primeros lectores/as que se pongan en contacto conmigo a través de un correo a mi dirección acrata_23@hotmail.com con el asunto PREESTRENO a los cuales me encargaré de enviarle Diario de una Inquietud en PDF totalmente gratis. Además tendrán la oportunidad de intercambiar opiniones, conocer de primera mano de donde nacen los personajes, e incluso si quieres, y vives cerca de Jerez, conocer alguno de los puntos donde se encuadra la acción, o a las personas en las que están basados los personajes...
Y es que una obra no debe quedar limitada a la lectura solitaria sino que puede ser algo vivo que compartir, por eso quiero que exista una retroalimentación entre autor y lector que nos sirva para enriquecer la literatura. Además las reflexiones que se hagan se expondrán en el blog, además de animar a colocar comentarios del tipo que sea, en la página de amazon. Porque en definitiva escribir y leer no dejan de ser más que un JUEGO DE LA INQUIETUD.

sábado, 17 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud en Amazon

Como aparecía en un post anterior quería poner a vuestra alcance la obra completa de Diario de una Inquietud, pero tal vez, quizás el método de pago, pienso que os crearía desconfianza, es por ello, que he decidido subirlo a Amazon para que lo tengáis disponible sin dificultad: http://www.amazon.es/s/ref=nb_sb_noss/277-0135566-7499200?__mk_es_ES=%C5M%C5Z%D5%D1&url=search-alias%3Daps&field-keywords=diario+de+una+inquietud. El precio apenas supera los 2 euros, que como os expliqué en la ocasión anterior va destinado a mejoras en el blog, y ha lograr nuevos articulos con los que poder sorprenderos en futuros concursos.
Para quienes aún no conozca la trama aquí vuelvo a dejar el book trailer:

sábado, 25 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo sexta entrada)

TRIGESIMO SEXTA ENTRADA

No me fue sencillo convencer al abuelo para hablar con él acerca de la foto. Aunque nadie le había contado nada acerca de la discusión que había hecho a Marian irse de casa, deducía que si su nieta me había abandonado algo malo habría hecho yo. Evidentemente en cuestiones familiares la presunción de inocencia es algo que obvia con facilidad.
-Si me dejase volver a ver el album, podría arreglarlo con Marian,.le supliqué.
-No entiendo que tiene eso que ver con que te haya dejado.-arguyó en su favor no sin cierto desprecio.
-Fue por culpa de una foto que vio por lo que no se siente comoda en casa, siente miedo.-dije en mi favor.-Todas las noches se le repite el mismo sueño, y en él aparece una mujer que aparece en su album de fotografías.
-No se si creerte.-dudó.-Quizás debiese de llamar a Marian para comprobar si lo que dice es real.
-No, se lo ruego.-le sujeté del brazo.-Antes expliqueme quien era la mujer que vio en la foto. Solo cuando tengamos una explicación podrá llamarla.-condicioné.
-De acuerdo.-aceptó invitandome a pasar al interior del domicilio.
Pareció importarle un pimiento el resto de que cosas que le dije a aquel hombre, como que su nieta era la mujer de mi vida (y juro por lo más sagrado que no miento), o que mi vida sin ella no sería absolutamente nada, se había centrado por completo en encontrar el album, que por casualidades del destino no aparecía.
Me llegué a plantear sin apenas dar una tregua en teorías conspiranoideas pero al cabo de más de media hora me di cuenta que la razón estaba en que aquel hombre era sumamente despistados, aunque me atrevería a decir que tiene principio de alzheimer, aunque espero que no tanto por bien de él mismo como de su familia.
-Aquí está.-me mostró con orgullo.-Y ahora bien busquemos la dichosa fotografía.
No tardamos muchos en dar con ella. Allí estaba aquella mujer maquillada de manera lustrosa sostiendo de forma totalmente solemne a un niño pequeño que parecía totalmenta ajeno a la escena que se sucedía a su alrededor, ya que un grupo de mujeres mulatas se arrodillaba a su alrededor como si fuese un dios, aunque sus caras demostrasen más obligación que respeto.
-¿Quien es esa señora?-le interrogué.
-Es la madre de mi tío Abuelo Matías.
-¿Pero no sabrá usted porqué están esas mujeres arrodilladas?-quise saber mientras no paraba de dejar aquella matrona de mirada soberbia.
-No tengo la menor idea...-se encogió de hombros indiferentes.-Es más volviendo a verla no comprendo porque Marian se conmocionó tanto.-cerró el album sin tregua.-Espero que hayas sacado algo en claro chaval.-me clavó su mirada con convicción.-Aunque no lo creas te tengo aprecio...
-Una última cosa, ¿cuál es el nombre completo de su tío?-quise iniciar una investigación acerca de aquella mujer a través del niño que portaba en sus brazos.
No tuvo ningún reparo en darmelo, aunque antes de marcharme me dijo una frase que me dijo un tanto perplejo, más que nada porque me daba la impresión de que me ocultaba algo:
-No remuevas el pasado.-me dijo con un temblor en los labios poco habitual.
No hice ninguna replica porque en ese momento me sonó el telefono. En la pantalla del móvil apareció el nombre de Marian así que no tarde ni una milesima de segundo en responder:
-Hola Marian amor, dime que deseas.-me mostré solícito.
-Debemos de quedar lo antes posible.-comentó imperante.-Tengo algo muy importante de lo que hablarte...

domingo, 8 de enero de 2012

Diario de una Inquietud (vigesimo tercera entrada)

VIGESIMO TERCERA ENTRADA

Tal vez el alto consumo de peliculas al que estamos sometidos me hiciesen creer que introducirse en el mundo de la extorsión resultase más sencillo de lo que me había pensado, pero para mi aprendizaje me di cuenta que no resulta ser un mundo fácil, en el que no solo vale el poder del dinero, sino que cuenta con sus propias reglas. Si intentas tratar con tipos peligrosos debes de mostrarte duro, cualquier punto débil que te encuentre te será utilizado en tu contra. Pero dejame que os cuente con más detalle.
Me había incorporado a trabajar tras mi baja por el accidente de tráfico que había sufrido, por lo que contaba con mucho menos tiempo del que me hubiese gustado decicarle. Además no se muy bien cómo pero Marian, parecía estar más pendiente de mis movimientos. Era como si sospechase de que iba a hacer algo incorrecto, así que para moverme por los bajos fondos tuve que optar por hacerlo de día, tras el trabajo, y con la excusa de que iba a tomarme una tapa después del trabajo con un grupo de compañeros, aunque no dejo de reconocer que hacerlo a media tarde también era causa del miedo a adentrarme en un barrio de mala reputación en el Puerto de Santa María como era la barriada de José Antonio.
Divagué por sus calles sabiéndome observado por todo, y no era de extrañar, no era muy habitual que un hombre vestido de chaqueta pasease por sus calles como perdido en la inopia. Pasaron más de media horas sin saber a donde dirigirme hasta que un drogadicto de ojeras muy marcadas se me acercó a mi lado susurrándome su aliento apestoso al oído:
-Si buscas coca de la buena, yo te puedo llevar hasta el mejor.-me invitó a que le siguiese.
Como ya dije antes mis ideas cinemátográficas del mundo me hice pensar que quizás drogas y extorsión era un negocio global. Ahora puedo decir que si y no. Si porque hay violencia en ese mundo, pero no siempre debe ser una parte paralela del negocio. Yo pensé que los camellos de las drogas eran como supermercados donde bien podrías llevarte un pico de heroina y un apalizador juntos.
Seguí hasta la zona más interior del barrio al jonkie hasta que me dejó en el interior de una casa que antaño fuese un patio de vecino, donde una montaña de basura se amontonoba, mientras que un hombre, al que el despojo humano que era mi acompañante lo llamó el Peludo, se dedicaba a quemar diferentes utensilios de todo tipo, desde madera, a juguetes de plastico en una clara intención de calentar las estancias aledañas que se mostraban igual de sucias que el patio.
-Peludo, aquí te traigo un cliente de los buenos.-gorgojeó como si de un animal se tratase el drogadicto.
-Negro, hasta que no logré cerrar el negocio no te pienso dar nada.-le adviertó el camello.-La última vez te regale un pico por aquel supuesto cliente que al final no gastó más de veinte euros en marijuana.
-¡Joder estas cada día más roña!-se quejó el aludido dejando escapar el aire por el hueco donde antes debió de haber dientes.
-Eso es lo que ahí. Y ahora vete.-le ordenó el Peludo consiguiendo una serie de bramados bufidos pese a que se retiró con masedumbre con la cabeza gacha.-Y ahora tu señorito, ¿qué vienes buscando?-se dirigió por fin a mi.
-Yo...necesitaría.-tartamudé sin encontrar las palabras adecuadas.
-No me gustas.-bramó acercándose a mi.-Pareces un madero..
-Yo no.-levanté las manos mostrando que no llevaba arma alguna encima.
-Eso espero.-me miró de soslayo.-Porque si eres un “mono” me puedo encargar de que te maten antes de que te de tiempo a decir hola...-me amenazó haciéndome el gesto de una pistola en mis sien.
Un sudor frío me recorrió la espalda. Aquella amenaza era terriblemente real.
-Yo no necesitaría a alguien para un trabajillo.-logré articular.
-¿Un trabajillo? Pero de qué coño me estás hablando.-protestó haciendo aspaviento.
-Secuestrar a un hombre.-solté sin pensarlo.
-¡Qué mierda me quieres decir subnormal!-me gritó a menos de un palmo de la cara.
-Estoy dispuesto a pagar mucho dinero por ello.-quise disuadirlo mediante el dinero.
-A ver subnormal, yo me dedicó a vender droga...
-Es mucho dinero el qué podría darte...-insistí sin atreverme a levantar la mirada.
-Pues te has equivocado de sitio. Yo solo soy un vendedor de drogas, no un asesino.-me chilló como poseído.
Ahora que lo pienso me resulta irónica esa frase suya, de que él no era un asesino, pero en el fondo no era otra cosa lo que hacía al suministrar esa mierda a sus compradores, sin embargo en ese momento no dije ni mu. Tan solo deseaba salir por patas de allí, sentía que en cualquier momento podía mearme encima.
-No pretendía molestarle.-me disculpé.-Ahora me iré por dónde he venido...-señalé la salida.
-Ah no, ahora no te puedes ir de rosita.-interrumpió mi huida.-Usted debe pagarme por el tiempo que en malgastado en ti. En este rato he perdido clientela.
-Podría darle treinta euros.-le ofrecí.
-¿Pretendes insultarme?-se acercó a mi como queriendo oír mejor.
-No ni mucho menos.-balbuceé siento como un calor humedo me recorría la pierna. Me estaba orinando encima.-Jonathan ayudame a convencer al señorito como nos las gastamos aquí.-pidió haciendo salir a un gitano de una estancia cercana con una navaja con una hoja bastante grande.
-¿Cuánto quieres?-me atemoricé ante la amenaza de ser apuñalado.
-Tu mismo has dicho que contabas con bastante dinero.-me recordó.-Así que vaya soltando la guita.
Con tristeza no tuve más remedio que darle los dosciento euros que llevaba encima, y que había sacado del banco para ir aquella misma tarde junto a Marian a comprar un mueble que a ella se le había antojado para la habitación.
Y después de esta experiencia pensaréis que no he vuelto a pensar en hacer las cosas de forma ilegal, pero siento desilusinaros nuevamente, porque no es así, ya que ahora mismo tengo secuestrador al gerente del holding de empresas del artista de la muerte...

jueves, 5 de enero de 2012

Diario de una Inquietud (vigesimo segunda entrada)

VIGESIMO SEGUNDA ENTRADA

Ramón no ha dejado de repetirme últimamente el miedo que tiene. Esta historia ha llegado demasiado lejos, y pese a saber que nos enfrentamos contra un despiado artistas que sacrifica a niños por el simple hecho de ganar una millonada , jamás pensó que podía acabar con la vida de personas tan cercana como el detective que habíamos contratado.
Nos hicimos con sus servicios gracias al botín hallado en la cueva que había guardado primeramente en la taquilla de mi trabajo. Mucho os estaréis preguntando como narices podía poner en circulación monedas de oro del siglo XVI, pero no hay nada más fácil para alguien que trabaja en un banco para conocer las formas de blanquear dinero y convertir aquella fortuna en bonos que luego utilizaremos como aval para obtener créditos muy sustanciosos en paraisos fiscales. Pero no me entretendré en perderme en detalles, más cuando uno de mis lemas es olvidar las cuestiones de trabajo cuando se esta fuera del entorno laboral.
Gracias a esos créditos pudimos pagar la elevada cantidad del detective que gracias a mis contactos profesionales logré contratar, y es que Sampere Sánchez, había trabajado anteriormente para mi entidad financiaria en un asunto de desviación de fondos por parte de una falsa pyme con un resultado excelente. Sin duda aquel hombre tenía una reputación bastante elevada de ahí sus grandes honorarios. No podremos ni Ramón ni yo quejarnos de su profesionalidad hasta el momento de su muerte, todos los datos que nos pudo conferir nos acercaron de manera más que excelente a nuestro objetivo.
Teníamos la relación de empresas que componían en holding con el cual el artista de la Muerte lograba blanquear el capital obtenido con sus “obras maestras”. Lo llegamos a tener casi todo, excepto su ubicación, lo que me hace temer que la muerte del detective se corresponde con una cercanía a ese dato fundamental que nos permitiría denunciarlo a la policia. Pero sin eso, no teníamos más que papel mojado, pese a que Ramón argumentaba que con eso teníamos bastante para denunciar, no para mi, lo veía insuficiente a la hora de relacionar al individuo con las empresas ya que la investigación había partido de la editorial que yo conociese. Además que como testaferro de este holding estaba un tal Alfredo Solis con domicilio en el Puerto de Santa María o más concretamente en la exclusiva urbanización Vistahermosa, un complejo residencial repleto de inmensos chalets.
Sé que no puedo dejar esto a medias. Ramón me ha abandonado, sus ojos brillan con terror nada por miedo a que su familia sea atacada. Yo no puedo hacer lo mismo, pues sé que igualmente irán a por mi. Lo que creo que ha llegado el momento de cruzar esa linea que separa el mundo cotidiano de lo ilegal, pues si ellos han sido capaces de cruzarlo, no debo yo ser menos...
Os mantendré bien informados.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Diario de una Inquietud (vigesima entrada)

VIGESIMA ENTRADA

Deduzco que muchos aún estarán decididos a saber más acerca del detective, pero he decidido, al menos de momento, que pase lo que pase procuraré por todos los medios de seguir escribiendo de manera lineal lo que va sucediendo, es decir, pienso dejarme de saltos bruscos hacia delante y hacia atrás como he venido haciendo ya que esto tan solo os terminará por confundir y acabaréis ubicando situaciones en lugares temporales que no corresponde.
Hecha dicha aclaración creo que es mi deber ahora el proseguir por donde lo había dejado en la anterior entrada, y no es otra que la idea de entrar en el polvorín militar abandonado del Rancho de la Bola, pero para ello debíamos de estudiar antes sobre plano los posibles lugares donde buscar aquella fortuna. Sin duda fue este el primer problema al que debiamos de enfrentarnos. El lugar era demasiado enorme como para poder rastrear cada centimetro de su lugar, si al menos el manuscrito hubiese contenido algún dato más, hubiese resultado mucho más sencillo.
-No se si esto que te voy a proponer te parecerá una idea descabellada, pero creo que la forma más segura que tendríamos de investigar sería participando en un programa de radio.-planteó Ramón.
-Siento no encontrar la correspondencia entre la radio y nuestra investigación.-cuestioné.
-Perdón, hay veces que no se explicarme bien.-se disculpó.-Muchos fines de semana oigo un programa de una emisora de radio autonómica donde se trata de temas paranormales, y están planteando que dentro de dos semanas, hacer un programa especial donde los oyentes pasarían una noche en lugar llamemosle mágico acompañados de un medium dando informes de lo que sucede en directo.-se explicó.
-¿Un medium con nosotros?¿?Y además involucrar a la radio? Realmente no me hace gracia de dar a conocer nuestra investigación a mucha gente...-resoplé consternado.
-A ver joven.-habló en un tono paternal que me llegó a destestar.-Para comenzar es más sencillo vagar por aquel paraje con un permiso logrado por la radio que entra de manera ilegal, porqué sino a ver como explicamos que hacemos allí sin entramos sin más.-argumentó en su favor.-Segundo, no tenemos ni puñetera idea de cómo encontrar la fortuna, dicho también de paso que no fuese descubierta durante la instalación de la base militar en su momento, de ahí la necesidad de un medium. Y tercero, aunque no menos importante. No tenemos que explicar nada sobre el asunto, nos inventaremos alguna historia fantástica sobre el lugar...Debe de resultarte fácil siendo escritor.-me estremeció al oír este comentario.
-Yo no soy escritor, soy un simple aficionado.-comenté enfadado.-Pero digame, ¿como sabe usted que escribo...?
-Alguna vez que otra me he metido en foros de escritores noveles, y recuerdo haber leído un par de relatos tuyos...-comentó.
-¿Y que le parecieron?-me dejé llevar por la curiosidad.
-Sinceramente las ideas de la historia de los relatos me parecieron sorprendente, además de un lenguaje cuidado, pero...-dudó en proseguir.
-¿Pero?-le animé a seguir impaciente.
-Espero no te moleste, pero los personajes no me resultaron creíble, no se es cómo si no tuviesen alma...-contestó sin atraverse a mirar a la cara.
-Será mejor que sigamos hablando del programa de radio.-cambié radicalmente de tema. Me sentía ofendido al oír que mis historias no eran creíbles.
-No pretendía ofenderte.-notó mi molestia.
-No pasa nada, es una crítica que debo aceptar y punto.-quisé dar por zanjado el tema.
No se atrevió a replicar del tema, aunque tampoco a decir nada, parecía que medía la posibilidad de molestarme de nuevo.
-¿Sinceramente usted piensa que un medium nos puede ayudar?-quise romper el ambiente tenso.
-¿Y porqué no?-contestó con una nueva pregunta.-Siempre buscamos explicaciones lógicas a todo lo que sucede a nuestro alrededor, y en muchas ocasiones creo, que los hechos inexplicables no es que no tengan una respuesta, sino es una que no logramos aún comprender. De momento la sabiduría humana es limitada.-resolvió.
-Pue contacte con el programa.-resolví.-Ya nos buscaremos alguna excusa sobre lo que sucede allí.
Dos fines de semanas más tarde me sentí rídiculo al llevar puesto unos cascos y siendo acompañados por un periodista que decía estar especializado en hechos paranormales que cargaba con un equipo de grabación tanto de audio como de video que según aseguraba nos ayudaría a contactar con cualquier ente presente en la base.
Nuestro argumento fue sencillo a la hora de ofrecernos como corresponsales de aquel programa de radio al decir que ya en tiempo de funcionamientos de la base muchos soldados aseguraban haber visto el espiritu de un hombre vestido de epoca que vagaba por las excavaciones donde se guardaba el arsenal militar. ¡Y vaya si coló! Pero no nos enviaron a un medium tal como esperabamos sino a un periodista. Nuestra idea de poder lograr una idea de hallar la fortuna se había ido al traste. Aquel reportero solo haría hablar sobre investigaciones anteriores y llevarse galones delante de la audiencia muy posiblemente inventando cosas que deberíamos estar viendo.
Ni tan siquiera el termo de café casi completo que me bebí sirvió para que no dejase de dar cabezadas pese a la charla insistente de José Manuel, que era como se llamaba el investigador. La hora de emisión del programa era a partir de la una de la madrugada ( es evidente tratandose de un programa de los denominados de miedo). Pasamos un par de horas de hastío, haciendo un par de conexiones en la que me obligaron a hablar sobre aquello que sentíamos en aquel lugar. No negarñe que tuve que echar mano a la imaginación para no quedar como estúpido.
No fue hasta cerca de las cuatro de la madrugada cuando José Manuel mientras visualizaba las imagenes que enfocaba su camara nocturna percibió unas imagenes que no le cuadraban.
-¡Por favor vengan rápido! ¡Aquí algo no me cuadra!-señaló la pantalla de su ordenador donde se proyectaba la grabación. Una forma blanquecina se mantenía a menos de veinte metros agitándose como si de una llama se tratase.
-Si parece el contorno de una persona.-señaló fascinado Ramón.
-Quizás estemos viendo cosas que no son debido al sueño.-no quise reconocer la evidencia.-Además el programa esta a punto de terminar, no nos dará tiempo a conectar.-hice por justificar mi miedo. Siendo sincero estaba aterrado.
-Si es una alucinación o no deberíamos de acercanos para comprobarlo aunque no entremos en antena ya.-evidenció echándose la camara de foto en ristre.
No dudó en seguirle Ramón. Yo no tuve más remedio que seguirlos, me horrorizaba quedarme solo en aquel lugar por mucho que me atemorizase seguir una luz con formas humanoides...lo más curioso de todos es que sentía que aquello me llamaba por mi nombre...
Debería de continuar escribiendo pero acordarme de aquello a estas horas de la noche me estremece. Será mejor que lo deje para la mañana...

lunes, 12 de diciembre de 2011

diario de una inquietud (decimoctava entrada)

DECIMOCTAVA ENTRADA

Como todo en esta vida es impredicible, pero si tan siquiera hubiese tenido la preocupación de mirar por la mirilla de la puerta no hubiese tenido problema alguno. Quizás la concentración de la redacción del descubrimiento de las riquezas me habían llevado a un nivel tal de relajación y de abstracción que no caía en la cuenta de saber nada sobre la identidad de quienes llamaban a la puerta.
Fue nada más entreabrir la puerta cuando dos hombres del este, muy posiblemente rumanos, se echaron sobre mi sin darme tiempo a reaccionar. Uno me dio un golpe fuerte en el rostro que me dejo tendido en el suelo. Abatido sobre el parquet de mi casa pude ver como empezaban a registrar todos los rincones de mi hogar en busca de cosas de valor, o al menos eso deduje. Pese a mi lamentable situación agradecí que Marian hubiese salido con una amiga a comprar ropa, pues pese a haber sido golpeado podía alegrarme al menos de que no fuesen a matarme, y fuesen simples ladrones, un tanto violento si, pero no unos asesinos a sueldo que podrían haber dañado a mi amor, hecho que jamás me perdonaría.
Cuestión de diez minutos más tarde de que se hubiesen marchado los cacos y que había podido incorporarme, llamé por telefono a la policia para dar parte del incidente, no lo hice a Marian para no preocuparle. Mientras esperaba la llegada de los nacionales me coloqué hielo para bajar la hinchazón del ojo.
-¿Cúantos objetos de valor se han llevado?-me tomaba declaración un agente de aire aburrido.
-¡Cómo quiera que lo sepa ahora mismo!-protesté.-Me preocupaba más ocuparme de mi ojo.-señalé la hinchazón.
-No se preocupe.-quizo tranquilizarme.-Solo era para tener un indicio a la hora de entrar en las casas ocupadas de los rumanos esos del barrio del Pelirón. Ahora mismo varios coches patrulla se dirige hacia allí.
-Lo que me resulta extraño es que hayan llegado a usar la violencia.-cuestionó otro agente.-Hasta ahora habíamos oído hablar de robos cuando no había nadie en casa por las noches, tirones, pero no el uso de la fuerza a plena luz.
-Eso son capaces de cualquier cosa. Vienen de paises donde todo vale...-reprochó el policia que me estaba tomando declaración.
Justo en ese momento entró con los ojos plagados de lagrimas Marian. Seguro que el hecho de ver agentes del orden en casa, le había hecho suponer lo peor:
-¡¿Pero que ha sucedido?!!-dijo mirando nuestra casa desarmada.-¿Te encuentras bien?-me abrazó tocándome con dulzura el ojo hinchado.
-Relajate no ha sido para tanto, solo un grupo de ladrones que han robado en casa.-le besé en la mejilla intentando tranquilizarla.
-¡Pero si tienes el ojo hinchado!-temblaba asustada.
-Me negaba a que se llevasen ese tanga negro que tanto me gusta...-me atreví a bromear quitándole hierro al asunto.
-Eres un cielo hasta en estos momentos.-me besó algo más relajada.-Eso si esta noche la pasaremos en un hotel...
-Señora un coche patrulla estará haciendo ronda continuamente por la zona.-intervino uno de los policias.
-Si hubiesen estado haciéndola el resto del día esto no hubiese sucedido.-le remprendió con mirada feroz.
-No te preocupes cariño, reservaré ahora mismo una habitación en el hotel Jerez.-quise zanjar la situación.
Son las tres de la madrugada, Marián duerme relajada entre las sabanas de la cama del hotel, mientras yo escribo esta entrada en el baño ya que necesitaba expresarlo, pero no solo el hecho, sino el motivo que no me deja dormir, y es que tal vez el director de la editorial, o mejor dicho el artista de la muerte, no pretenda matarme, sino tan solo se conforma con arrebatarme la fortuna encontrada, para quitarme los medios para poder hacer público sus crimenes escudados en el arte. Lo que no sabe que no los guardé en casa, sino en otro lugar mucho más seguro...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

diario de una inquietud (decimoseptima entrada-primera parte)

DIECISIETEAVA ENTRADA

Seguro que andáis riendo todavía de la entrada anterior, siendo del todo sincero yo también lo hubiese hecho en vuestro caso, pero os doy mi palabra de honor, aunque en los tiempos que corren apenas se tenga en cuenta, que cuánto os contaré a continuación es cierto:
En un principio no tenía pensado alargar mucho la baja, pero cobrar, aunque sea un poco menos, sin dar ni un palo al agua, es estupendo, así que no dude en echarle cuento a mis dolores para ganar más tiempo para investigar sobre el tal Iñigo de Guzmán, además no hacéis ni una idea de lo rutinario y aburrido que puede resultar trabajar en una entidad bancaria aunque la mayoría de la gente piense que nos tocamos las narices como los funcionarios...en fin que me voy por las ramas. Antes que buscar tesoros ocultos quise descubrir sobre la identidad del firmante del manuscrito.
Lo más lógico hubiese resultado irse al archivo municipal y ponerme a manosear antiguos libros por mi cuenta y riesgo, pero eso sinceramente resulta extremadamente literario, yo tan solo resultó ser un empleado de banca, que no niega su gusto por leer de manera habitual alguna que otra novela histórica, pero de ahí a ponerme a investigar como que dista mucho, así que la opción más lógica resultaba pedir ayuda, aunque esta vez descarte a Babas Sucias. Si había tardado en traducir un texto no me quería imaginar en buscar a un personaje.
No fue hasta que vi un cartel por la calle sobre una conferencia sobre Historia de Jerez en la sede del Ateneo Jerezano cuando me di cai en la cuenta que tal vez allí podrían ayudarme, pues hasta entonces no había pensado a quien recurrir. En una asociación de carácter cultural seguro que habría más de un socio dispuesto a colaborar en desentrañar los entresijos de aquella historia.
Con un poco de timidez me planté en el local para escuchar la charla que resultaba darla un señor de unos setentas años, jardinero de profesión que durante su vida se había ocupado en el estudio del pasado, pero que en definitiva no era un profesional. En un principio dude en pedirle ayuda, no me acababa de fiarme de su formación como autodidacta, pero era la única persona más cercana que no fuese Babas Sucias a quien podía recurrir.
-Interesante charla.-me acerqué a felicitarle en cuanto terminó la conferencia. Debo reconocer que mentí como un bellaco, la verdad que no me había interesado nada, pero debía de reconocer sus grandes dotes para hilvanar todos los datos que había acumulado en su cabeza, ya que en ningún momento utilizó los papeles que llevaba.
-Gracias, solo he intentado acercar un poco de nuestras historia. Solo así podremos comprender mejor el presente.-dijo con total humanidad utilizando aquella frase tan manida por quienes se dedican a estudiar el pasado.
-Claro todo influye.-aporté sin saber muy bien cómo proseguir la conversación.
-Si eso esta claro, fijese usted en la actual crisis, no es más que la repitición del pasado, vivimos en un continuo bucle...-comenzó a politizar el tema provocando que me supiese un esfuerzo seguirle, pues relacionado a partidos políticos actuales con estadista de la antigüedad durante al menos veinte minutos.-Pero seame sincero si se dirige a mi no solo por felicitarme.-soltó de golpe.
-¿Porqué dice usted eso?-me dejó un tanto perplejo.
-Pues porque no paraba de bostezar durante todo el coloquio fuera aparte de mirar constantemente el reloj.-comentó pero sin tono de reproche.
Me ruboricé como un tomate, jamás hubiese pensado que se había estado fijando en mi, sin embargo, parecía haber estado vigilando cada uno de mis gesto. Me vi en una encrucijada, así que decidí ser sincero:
-Realmente estaba interesado en una información concreta.
-Pero hombre, para eso puede pasarse cualquier día por aquí, yo estoy casi todas las tardes aquí a partir de las seis. Es raro la tarde que no este, es más, mi mujer cansada de mi me dice: “no te vas a ir hoy a la asociación”-explicó con una sonrisa.-Si quiere pasase mañana y podré atenderle de mejor manera.
-De acuerdo.-le estreché la mano retirándome aún ruborizado. Desee con anhelo que llegase el día siguiente

martes, 6 de diciembre de 2011

Satán Madrid

"De Madrid al Cielo...o al Infierno", parafraseando esta frase promocional turística de la ciudad de Madrid quería presentaros la novela deMiguel Ángel Linares "Satán Madrid". Un libro editado por Atanor Ediciones en su nuevo sello llamado Imagina del que ya informarmos en el post anterior de Estigia. Y es que esta editorial en una fuerte apuesta por la novela de corte más fantástico ha decidido hacer una apuesta fuerte por el género con la inclusión de nombres relevantes y nuevos valores, aunque su ambición no se limita a un numero de nombres, sino que en una inversión atrevida ha decidido colocar estos libros en un precio de lo más asequible como son doce euros sin que por ello baje la calidad de su presentación, que es a todo lujo. Atanor sin duda sabe cuidar a sus lectores.
Y muchos os estaréis preguntando que vaís encontrar en este libro. Para mi gusto las palabras claves son suspense y misterio a raudales. Una novela donde se conjugan perfectamente varios elementos de una ciudad tan sumamente mágica como es Madrid, que se convierte en un personaje tan fundamental como su protagonista, y es que quienes conozcan al menos de pasada la capital española podrá visualizar sitios tan conocidos como son El Palacio de Linares, más conocido en la actualidad como la Casa América, pasando por el Escorial, el Parque del Retiro, o la pinacoteca más famosa del mundo como es el Prado, donde se alberga el cuadro del Bosco "El Jardín de las Delicias", uno de los elementos claves de la novela, que Linares maneja de forma  magistral. Y es que el uso del cuadro lo han intentado otros pero sin la convicción de este autor...
Y el transfondo del todo, Satanás, Luzbel, o cualquier otro nombre con el que quiera llamarse al diablo. Porque la historia comienza con la desaparición de varias mujeres de nombre María, y una cita junto a la escultura del Ángel Caído de Marcos, el protagonista, un desarrapado periodista sin escrupulos, que acude curioso a recoger una Biblia Satánica...A partir de este momento, la historia cabalga sin pausa, dejando continuamente al final de cada capítulo al lector con ganas de seguir sabiendo más.
Si a esto le añadimos un sacerdote con ganas de satisfacer sus necesidades y placeres de época franquista, además de una mujer de centroeuropa, bastante misteriosa que acompaña a nuestro protagonista a lo largo de sus andanzas. Podemos decir que tenemos una obra de la que no podemos dejar de leer.
Y es que Miguel Angel Linares, este escritor y periodista, se aficionó al género negro a partir de las dobles y triples sesiones que se sucedían a partir de los años ochentas en los cines madrileños, el cual le ha influenciado mucho en su escritura, ya que muchos pasajes de su obra se muestran muy visuales. También ha tenido peso su afición a escritores del género oscuro como pueden ser Edgar Alan Poe, o el más actual Stephen King, demostrando que el también puede describir elementos de tensión en las reflexiones interiores de sus personajes. Aunque para quien crea que este ha sido su único libro siento decirle que posee otras obras de importancia como "El Cid, ¿ganó una batalla después de muerto? (2008) o "Mala Gente. Las cien peores de la historia" (2010). Este autor todo terreno es el director general de la Agencia de colaboraciones periodisticas Magenta Press.
Se autoengaña quien crea que esto no es más que una novela similar al Día de la Bestia, pues su trama es muchísimo más elaborada e impactante. Y tras saber todo esto:
¿No piensas que quizás el Infierno se hallé en tu propia ciudad?

sábado, 26 de noviembre de 2011

diario de una inquietud (decimocuarta entrada)

CATORCEAVA ENTRADA

Nunca he llegado a ser muy amantes de las celebraciones, no al menos de aquellas que supone disfrazarse, con esto no me refiero a ponerse un traje carnavalero sino a vestirse de chaqueta, y mucho más disgusto una boda, pero debo reconocer que en las nupcias de la prima de Marian, una mujer un par de años mayor que mi novia y a la que había visto apenas un par de veces en mi vida, me lo pase bien, pese a tener que ir como ya digo disfrazado, en este caso con peores consecuencias con esmokin ya que era la etiqueta lo requería. Y no me refiero tan solo a pasarlo bien por la cantidad de alcohol bebida que me llevo a deshinbirme por completo, sino por el descubrimiento que hice.
El enlace se celebró sobre las ocho de la tarde en la iglesia de San Miguel de Jerez, hecho que me alegro sumamente porque al menos podía llegar a estar distraido durante la ceremonia, donde también se incluía una eucaristía, con el retablo hecho por el genial artista Martinez Montañez. Contemplé cada uno de los detalles sobre la lucha del Arcángel san Miguel contra los demonios que allí se representaba, y hubiese seguido durante horas sino hubiese sido por el codazo que me dio Marian para que mirase al frente.¡Yo que pensaba que se limitaría a embelesarse en contemplar a la novia mientras soltaba unas lagrimitas emocionadas soñando que la próxima sería ella!
Fue casi sin querer que di un zapatazo en el suelo sintiendo como la loza bajo mis pies zonaba hueca. En un principio pensé que bien podría tratarse de alguna tumba algo muy acostumbrado en tiempos pasados de hacer cuando no existían los campos santos, pero el hecho de no ver una lapida me condujo a pensar que había algo escondido abajo. Ya se bien que pensaréis que se trate solo de una solería destrozada por el paso del tiempo, pero quizás haya sido mis últimos meses de vida, que me hiciesen pensar que allí se escondía un secreto...
No pude remover la piedra en un primer instante, de haberlo hecho me hubiese supuesto llamar la atención de toda la iglesia, cosa que era gran cosa contando que quien y más quien menos sabía acerca de mi ingreso en la unidad psiquiatrica pese a que nadie se había atrevido a decir nada acerca de ello al menos al conversar conmigo. Además tampoco pretendía con ansías de saciar mi curiosidad avergonzar a Marian.
No fue hasta que finalizó el enlace, mientras los familiares y el resto de invitados comentan la ceremonia con el mismo enfasis que un comentarista de fútbol se recrea en la repitición, cuando aproveche que mi novia se había ido a conversar con su tía Celia, cuando con disimulo me agaché simulando atarme los cordones. Removí la loza no sin cierta dificultad, no solo era el hecho de trasladar la piedra, sino de pasar desapercibido. Me llevo más de cinco minutos, pero finalmente logré hallar un manuscrito de no más de un palmo de tamaño donde había inscrito un mapa junto con unas letras más pequeñas.
Deseé poder pedirle prestada las gafas a alguien, pero no encontraba ninguna excusa para hacerlo, así que me tuve que guardar las ganas de conocer el contenido para otro momento, o mejor dicho para ahora mismo, pues son las sietes de la mañana, tengo un ciego de ron bastante curioso, pero unas ansías por conocer que no puedo resistirlo...
...Finalmente todo esto deberá esperar, porque acabo de vomitar encima de la mesa del salón donde ando escribiendo...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (decima entrada)

DECIMA ENTRADA

Quizás debiese de sentirme feliz, exultante, pero sinceramente me preocupa mucho la forma en que se me ha dado de alta de forma inesperada de la unidad de agudos del hospital...Sinceramente pienso que no estoy totalmente recuperado, puesto que a mi habitación sigue acudiendo ese misterioso personaje que no para de repetirme que busque mi destino, aunque eso jamás se lo conté a mi psiquiatra, tampoco cuando me dieron el alta me hicieron una valoración de mi estado, tan solo me dieron el parte de alta y un apretón de manos.
Puedo deducir que esta repentina “liberación” responde al hecho de que el hospital quiere callar mis labios sobre el ataque al enfermero y suicidio de Nicolás. No les interesa a un enfermo de apariencia cuerda que pueda hablar sobre los despistes del personal en aquella salida. Además en mis últimos días en el hospital sentí como los enfermeros y terapeutas me miraban con miedo, como si yo si fuese el portador de una grave enfermedad. Era como si viesen que mis palabras fuesen un fuerte narcótico que les pudiese contaminar, visto mi capacidad de persuación con el agresor.
No le daré más vuelta al tema, no merece la pena. La vida sigue, y ahora comienza un nuevo periodo que debo de vivir a tope, porque si algo me ha enseñado esta experiencia, es que uno no puedo vivir de manera expectante...para comenzar pienso arreglar ciertos asuntillos que aún tenía pendientes...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (novena entrada)

NOVENA ENTRADA

Es complicado alcanzar un objetivo cuando el entorno se niega. Me explicaré mejor, como ya anuncié en el anterior post, mi compañero Floreal entró en mi habitación entre gritos de júbilo anunciando que nos ibamos de excursión, debo aclarar que no toda la sección de agudos del hospital, sino aquellos a los que los terapeutas consideraban en mejores condiciones y pensaban que una salida del entorno psiquiatrico podría venirle bien, entre ellos yo por supuesto.
Esa sería, al menos pensé en su momento la oportunidad más propicia para escapar. Reconozco que no medité la forma de realizarlo, pues pensaba que no sería complicado al tratarse el lugar donde nos llevarían de un bosqueccillo donde podría llegar a ocultarme entre la maleza. Así que confiaba en mi suerte cuando en un despiste de cualquiera de los monitores pudieran lanzarme en carrera hacia algún escondrijo, pero como podréis deducir por el encabezamiento de esta entrada no lo logré, pese a que pude haberlo hecho, aunque no quiero adelantaros nada, ya que procuraré narrarlo de la mejor de las maneras posibles.
El lugar de destino de dicha excursión era el Parque de las Aguilillas situado a poco kilómetros de jerez, justo en una barriada rural, donde los fines de semanas de invierno, muchas familias pasan las horas con ese estilo dominguero que desde pequeño había odiado, pese a que no dejo de reconocer que a mi en mi infancia también me llevaron a correr por allí, además de comer de barbacoas. Fue en un autobus urbano como nos trasladamos hasta este parque periurbano tras sernos anunciado tan solo unas horas antes de nuestra partida para evitar crear situaciones de ansiedad entre los privilegiados elegidos.
Nos hicieron caminar desde la parada del transporte urbano hasta un bosquecillo donde procuron hacer algún tipo de taller para entretener las mentes aturdidas, pero la verdad que nadie apenas hacía caso al esforzado monitor, aún menos yo, que aparte de buscar la ocasión de burlar a los monitores, también debía de burlar al compañero al que me habían asignado, pues como si sospechasen de la posibilidad de una huida, nos habían emparejados con la intención de responsabilizarnos de otro de los pacientes, lo que suponía una nueva traba, más cuando tu compañero resulta ser un tipo especialmente suspicaz a la vez que temoroso del personal psiquiatrico.
-¿Dónde crees que va?-me repitió en más de una ocasión.
En las primeras ocasiones decidí tan siquiera responderle, pero ver su mirada insistente sobre mi cogote me hizo pasada la hora del almuerzo responderle de manera soez y enfretarme a él. No me temblará el pulso al reconocer que pase miedo, pues aquel paciente era un tipo alto y hosco capaz de ponerse violento.
-¿Tan siquiera puedo ir a mear tranquilo?-le contesté en una de las ocasiones.
-Yo te acompañaré.-se mostró imperturbable.
-¿Pretendes vermela?-me mostré lo más cínico que pude.-Eres marica o qué...
Haber puesto en cuestión su hombría me valió para separarme unos metros pese a la advertencia de “Ponte desde un lugar donde yo te pueda controlar”. Tuve ocasión en ese momento de escapar, pero quizás la humanidad que aún me queda me hizo desistir de mi proposito, pues mientras simulaba bajarme la cremallera del pantalón, el alarido de un enfermero, me hizo volverme a ver la causa de tal grito de dolor.
Nicolás, un paciente de edad madura aunque de aspecto senil, y que pocos lo tomaban por un peligro se había abalanzado con una rama afilada sobre un miembro del personal clavándosela en el pecho a la altura del pulmón derecho más concretamente. El resto de monitores rodearon al usuario a excepción de uno que socorría al compañero herido.
-¡Qué os debe importar morir, solo somos personajes fictiseos!-gritaba el paciente mientras lanzaba golpes al aire intentando alcanzar.
Entre todo ese caos, muchos enfermos huyeron mientras apenas dos eran quienes se quedaron contemplando atónitos la escena. Ya se bien que podría haber podido escapar como hicieran otros, pero aquella situación se las prometía complicada, y si podía echar una mano, mi conciencia podría descansar tranquila en los días posteriores, así que sin miedo al riesgo que entrañaba me uní al grupo del personal que rodeaba a Nicolas para así dirigirme a él:
-Tan solo vas a conseguir meterte en problema.-le advertí.
-Retirese Choquet.-me ordenó un monitor.-No es asunto suyo este.-apuntilló con voz alterada.
-Permítame hablar con él.-le rogué.-Además creo que alguno de ustedes debería de llamar a una ambulancia...-sugerí con dotes organizadoras.
-No nos diga que debemos hacer.-refunfuñó el profesional.
Obvié cualquier orden, nadie me iba a decir como debía actuar por muy enfermo que me creyesen, pero personalmente pienso que no estaban gestionando bien la crisis.
-Nicolás suelta el palo y escuchame...-le pedí.
-¡No me digas lo que tengo que hacer.-me replicó el aludido.-Y menos tú que eres el más fictiseo de todos...
-¿Y porqué yo soy el más fictiseo de todos?-quise ganar tiempo para ver si podían asaltarlo por la espalda, aunque el hombre miraba continuamente de reojo a su retaguardia.
-Tan solo eres un personaje, el personaje principal de una historia en la que solo han hecho ponerte un decorado a tu alrededor.-explicó sin dejar de mover el palo aún ensagrentado.
-Pues entonces porque no me atacas a mi, en lugar de a ellos.-lo reté ante miradas reprobadoras.-Si matas al personaje principal adquerirías tu el protagonismo.-recordé mis momentos escribiendo.
-No porque solo soy decorado.-su mandibula se mostraba prieta como si le fuese a reventar.
-Pues entonces olvidate de querer protagonismo...-dije sin saber muy bien porqué.
-Es cierto.-confirmó apesumbrado.-No soy nada...-bajó el arma, pero antes de que pudieran reducirlo él mismo se lo clavó en el pecho.
Nuevos gritos, llamadas de ambulancia, no recuerdo bien lo siguiente, era como si el tiempo hubiese volado tras el incidente. Ando escribiendo en la ducha, ya que la mayoría del personal me mira con mayor desconfianza...

lunes, 31 de octubre de 2011

Diario de una Inquietud (segunda entrada)

SEGUNDA ENTRADA

...Si días atrás me embargaba una extraña sensación desde el encuentro con la anciana de la carretera, lejos de amainar, la intranquilidad continua, y lo que es peor creciendo...Y es que hay momentos en la vida que es mejor tan siquiera apoyar un pie en el suelo, como siempre recordé que dijo un tal Murphy, muy conocido por sus leyes, ahora más reales que nunca para mi, si algo puede salir mal, saldrá, y puedo constatarlo. Les explicaré:
A comienzos de semana un error en el cierre de cuentas al finalizar el horario de la oficina donde trabajo, no solo trajo consigo una reprimenda por parte del director del banco, un señor de unos cincuentas años, en apariencia un hombre tradicional atado a las tradiciones, pero en cuánto puede se escapa a un pub de carreteras a desatar sus deseos más lujuriosos con jovenes prostitutas del Este de Europa. Ya se que me desviado totalmente del tema, pero ese engendro al que debo de considerar persona, desata mi rabia. Pues como iba diciendo, el rapapolvo no fue el tradicional: “Debería de centrarse usted más señor Choquet, las cuentas de esta entidad siempre deben ser perfectas”. En esta ocasión el muy desgraciado me dice: “No se confié lo andamos vigilando, su puesto de trabajo pende de un hilo”.
Muchos podrán decirme que en las circunstancias de crisis que vivimos puede resultar de lo más normal que los jefes utilicen todos los medios de coacción a su favor para lograr sus metas económicas, le sean válidas, pero lo más curioso del tema, es que estoy totalmente seguro que esa descompensación negativa en la caja no fue culpa mía, sino de una compañera super estúpida que se que me odia y que me miró de manera socarrona, mientras el director me amonestaba verbalmente. Además esas palabras de “Te estamos vigilando...” me dio la impresión de que no solo se reducía al entorno laboral, pero en fin.
No solo desilusionado con ese tema, para colmo me siento desplazado por mis amigos. No son muchas mis amistades, en esto entorno solo a las personas que son de mi confianza, pues jamás englobaré en este circulo a gente con las que me limito a salir de marcha por ahí. Siempre he sido sumamente desconfiado y tan solo he revelado mi verdadero ser a varias personas.
De un tiempo para acá, no recibo llamada de ellos, aunque siendo sincero, tampoco yo he sido mucho de telefonear, pero el otro día que me puse en contacto con uno de ellos, más exactamente mi amigo Bernardo, se me mostró sumamente cortante, algo extraño en él, porque siempre ha sido una persona afable y bonachona, nada reconrosa por cierto. Aunque si por algo me sentí conmovido fue por su lapidaria frase: “No es por nada Victor, pero te pediría por favor que no me volvieses a llamar”. No me dio opción a replicarle, pues colgó.
Desconcertado por su comentario desee buscar una explicación a tal comentario por lo que no dude en ponerme en contacto con su pareja, Tatiana, una joven a la que siempre he considerado también mi amiga, y de la que esperaba que me aclarase algo, pero lo único que logré fue un mayor impacto, pues sin apenas darme explicaciones me dijo: “Sus motivos tendrán, aunque si realmente nos aprecia, lo mejor que podrías hacer ahora es no hablarnos por un tiempo”.
No se hacia donde se encamina mi vida, pero cada día tiene visos de que esto va a peor, y lejos de mejorar la situación va hacia un profundo tunel oscuro. De momento dejaré de escribir, porque justamente ahora me está llamando mi novia, espero al menos que con ella la cosa vaya bien...