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martes, 18 de septiembre de 2012

El Alimento del Bloguero

En mi afán pedagógico ilustrativo, o la forma sútil de decir que hay veces que resultó ser un pedante, me gustaría narraros una parabola, o cuentecillo ilustrativo para que entendáis por qué la gente como yo escribe en blog, sea del tipo que sea, aunque como siempre nos centraremos en la literatura...
Al principio de los tiempos no existía nada, al menos en el universo internetero, hasta que apareció el primer blog sobre literatura, y los lectores lo permitieron porque vieron que aquello era bueno...Creo que cambiaré el tono, esto empieza a sonar demasiado biblíco. Pues como iba diciendo antes todo un paramo desierto donde todo nadie escribía sobre Literatura, hasta que algunos comenzaron a hacerlo contando con el beneplácito del público, pero aquellos pocos priveligiados se vieron atacados, por una jauría de nuevos blogueros, que crécidos con facilidad como por esporas, fueron invadiendo como una jauría feroz la Red, haciendo que los primigenios habitantes viesen usurpado sus tronos de poder desde veían a su corte de fieles seguidores acercarse a él en busca de su consejo e ilustración.
Pero al cambiar los medios también cambiaron las formas, y cada bloguero ofrecía su mercancía de la forma más original posible, pero aún así no había comida para todos, pues según cuenta la leyenda, los blogueros se alimentan de las visitas, aunque lo que realmente les hace sacia el hambre, no es otra cosa que los comentarios que los lectores van dejando, porque aunque en esos genes tienen el compartir información sin esperar nada a cambio, son felices cuando alguien escribe en alguno de sus post.
Con esta chorrada que me he inventado lo que quiero decir, que no cuesta nada dejar un comentario en los artículos que escribimos, porque si ya nos es difícil atraer vuestra atención hasta nuestros blogs, nos sentimos mayormente recompensado cuando la información es retroalimentada, es decir, el blog lo hacemos entre todos. A muchos debo recordar que por esta labor, casi ninguno cobramos, salvo raras excepciones, y nuestro mayor alimento es vuestra participación.
Añadir además que en mi caso, también os agradecería que leyeran el libro que ofrezco gratis (algo que no está mal en tiempos de crisis), en la siguiente dirección: http://sdrv.ms/MS5Lt7 Os prometo con él al menos un rato entretenido, y os guste o no, podríais dejar un comentario acercar de él, porque tal como dicen la publicidad aunque mala resulta publicidad.
Por cierto, ¿algún comentario que hacer al respecto?