Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta inquietud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inquietud. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de junio de 2015

Segundas oportunidades

El ser humano es el único animal que es capaz de caer una y otra en la misma piedra. Los seres humanos somos incapaces de encaminarnos en repetidas ocasiones hacia el abismo. Evidentemente, un servidor no iba a ser diferente. 
¿Y por qué digo esto? Pues tras haberlo meditado un tiempo pensé que "Diario de una Inquietud", merecía una segunda oportunidad. No podía dejar aquella obra en el ostracismo olvidada para la posteridad de los tiempos. Me sentía mal dejando oculto en una carpeta el esfuerzo de varios meses. Por eso he decidido recuperar aquella novela corta de la oscuridad para  tras pasar por un proceso de pulido y nuevas correcciones, mostrarla con mayor lustre. Esta vez a través de la plataforma digital Lektu estará disposición de todo aquel que desee sumergirse entre sus páginas. Y tal como fue en su origen, está para que os hagáis con ella sin que os cueste lo más mínimo. No busco compradores sino lectores, así de simple.
¿Y qué nos ofrece "Diario de una Inquietud"? Esta novela corta escrita en forma de diario podría considerarse como un thriller psicológico donde nada es lo que parece. Su protagonista, Víctor Choquet, una persona con una vida normal y rutinaria como la de cualquiera de nosotros, un día cambia de repente tras el encuentro con un extraño señor. A partir de entonces su vida da un giro de ciento ochenta grados. Su vida se convierte en una vorágine de acontecimientos que no puede controlar. A través de sus páginas, narradas en primera persona tal como corresponde a un diario, su protagonista tratará de hallar la causa de sus males, bucear en busca de la Verdad.
Este verano, disfruta de una literatura diferente por el morro, sin gastarte nada. Darle la oportunidad al profesor de los escritores cutres, al Vendedor de Humos. Piensa que sino lees este libro un unicornio estará muriendo desangrado...

"Cuando me encontré con aquel hombre jamás pensé que mi vida fuese a dar un giro de ciento ochenta grados...Empecé a escribir este diario porque era la única forma de no perder la cabeza...La rutina es un bien que está infravalorado sobre todo cuando te suceden acontecimientos que jamás llegas a controlar...Esta es la historia de la búsqueda del origen de mis problemas...Es la búsqueda de la Verdad...Es el diario de una Inquietud..."

jueves, 17 de mayo de 2012

Una de Leyendas Urbanas

Quizás sea por la calor que hemos venido padeciendo por estas latitudes, pero para salir un poco de la monotonía me ha dado por indagar un poco en las leyendas urbanas que han venido circulando en los últimos años, y es que no hay nada como crear un rumor, soltarlo al viento, y dejar que la gente haga el resto, amoldando la historia a su antojo y creando su popria "verdad". Toda estas historias comienzan con un "A mi me dijo una vez mi tía abuela de un amigo de mi vecino, que su sobrino segundo hijo de su cuñada a la cual detestaba vivió un hecho extraordinario..." Cierto es que son historias que tienen su parte de verdad pero que el vulgo se ha encargado de exagerar hasta limite insospechado. A continuación haremos mención de alguna de ellas:
Entre las clásicas esta la de la muerta de la curva, esa chica que en una noche oscura la recoges en medio de la carretera para que una vez iniciada la marcha del vehiculo te cuente la historia de que justamente murió en la curva por donde acabas de pasar, pierdes el control y mueres. A ver señores seamos razonables: para empezar a quien se le ocurre coger a una extraña en la carretera, que vale que hay mucho tíos salidos que con tal de echar un casquete cogen a su madre, pero quien te dice que esa mujer es de fiar en. Además seguro que ese día te pilla sin condones. Aparte que si esta leyenda fuese cierta habría una mujer en cada curva de las carreteras de España y que yo sepa normalmente si hay mujeres en carreteras solitarias están en lugares de carteles luminosos con nombres tan poco originales como: Petalos, relaja cuerpo y mente. En fin...
Después tenemos la leyenda de la pandilla basurilla que nos habla de un coche que transitaba con las luces apagadas a la par tuya por una carretera solitaria (que manía con las carreteras solitarias, ¿no puede pasar en la M-30 o en la N-IV a la altura de Jerez?). A lo que iba, cuando tu te das cuenta de que va con las luces apagadas tu le haces una señal con las largas para que las enciendan, momento en el cual te adelantan, te obligan a parar, y te dan una soberana paliza que ni tu madre te reconoce. Pero pensemos detenidamente, si te vas a topar con un desaprensivo por la carretera, sera un sabado noche, por una carretera cualquiera que de lo borracho que va chocará contigo, y no creo que precisamente su mayor afán fuese pegarte, para eso, esos desarmados ya lo habrían hecho en la discotecas donde estuvieron antes de salir del coche.
Por no alargarme contaré la leyenda del metro, según la cual, tu te montas tardes en el suburbano, no hay ni un alma en la estación, ni tampoco en el vagón en el que te monta, tan solo un hombre con una mujer con peor cara que marco el día de la madre que va con la mirada fija. Minutos más tarde, se te acerca otro hombre o mujer, que casi te ordena bajarte en la próxima estación, para así poder contarte que la mujer de la mala cara era un cadáver que el señor que la acompaña arrastra por las lineas del metro...y yo ahora me pregunto:¿Pagas solo un billete cuando llevas un muerto por considerarse equipaje de manos, o dos?¿Ninguna camara ni nadie se da cuenta de un señor arrastrando un cuerpo, que por si solo debe ser complicado de mover debido al rigor mortis?¿o es que están cumpliendo la última voluntad de la difuntad.
Quedan muchas en el tintero, pero no quería alargarme. Solo decir que pese a usarlas como recurso literario, hay que tener constancia de que no me las creo hasta que me sucedan, ¿Sabéis cual deseo vivir? Pues aquella leyenda urbana que decía que miles de personas leían mi blog y se descargaban mi Diario de una inquietud (http://www.amazon.es/Diario-de-una-Inquietud-ebook/dp/B007L66LJK)

sábado, 31 de marzo de 2012

Los Juegos de la Inquietud

Tras varios meses en el blog, Diario de una Inquietud ha llegado al término con respecto a su publicación con respecto a este formato, ya que me guardo el final para el formato en ebook que tenéis disponible en Amazon por tan solo un 1 euro  (http://www.amazon.es/Diario-de-una-Inquietud-ebook/dp/B007L66LJK/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1332714371&sr=8-1)

Pero no quiero cerrar este novela con aquellos que la habéis seguido sin daros una oportunidad de conocerla sin coste alguno, por lo que he decidido en hacer un PREESTENO con los 10 primeros lectores/as que se pongan en contacto conmigo a través de un correo a mi dirección acrata_23@hotmail.com con el asunto PREESTRENO a los cuales me encargaré de enviarle Diario de una Inquietud en PDF totalmente gratis. Además tendrán la oportunidad de intercambiar opiniones, conocer de primera mano de donde nacen los personajes, e incluso si quieres, y vives cerca de Jerez, conocer alguno de los puntos donde se encuadra la acción, o a las personas en las que están basados los personajes...
Y es que una obra no debe quedar limitada a la lectura solitaria sino que puede ser algo vivo que compartir, por eso quiero que exista una retroalimentación entre autor y lector que nos sirva para enriquecer la literatura. Además las reflexiones que se hagan se expondrán en el blog, además de animar a colocar comentarios del tipo que sea, en la página de amazon. Porque en definitiva escribir y leer no dejan de ser más que un JUEGO DE LA INQUIETUD.

jueves, 15 de marzo de 2012

Ser escritor...o perecer en el intento

Es curioso pero quizás sea a la más altas horas de la noche cuando la mente se vuelve más clara a la hora de reflexionar sobre cierto hechos, o tal vez no sea que la falta de sueños te hace ver las cosas de otra forma, pero si me he dado cuenta de algo es que hoy día no basta con escribir una buena historia para captar la atención del público, ni tampoco con otro tipo de cosas, me explicó:
Quizás haya sido durante los últimos tres años cuando me he tomado algo más en serio el hecho de hacer llegar mis obras al público. Obviada en muchas ocasiones la idea de la via tradicional de usar las editoriales, aunque no creáis que no la he usado, lo que pasa es que los resultados han sido negativos, he ido trabajando la idea ampliamente elaborada de usar internet como manera de dar a conocer mi obra, como siempre he dicho más movido por una intención de compartir, de ser leido, más que fines lucrativos, pues a la vista está que durante mucho tiempo he venido a tener mis obras en descarga gratuita.
Pero lo que he venido comprobando es que por mucho que uno trabaje en autopromocionarse necesita de la suerte, o más de al menos un grupo de adeptos, en el significado más inocente de la palabra, que hagan circular lo que creas, detalló:
Muy posiblemente mis escritos no merezcan la pena ser leídas ni las primeras cinco palabras, pero lo que no entiendo es como, tan siquiera se logre la participación en un concurso donde se regala un libro de manera gratuita, si participan en su mayoría son amigos que se ven más en el compromiso que en el gusto real de participar, de ahí que venga a hablar de suerte en esto del mundo de la escritura.
Sinceramente ya no se que hacer para captar la atención, ya que viendo la estadisticas del blog, cuando hago aparecer un capitulo de la novela-blog "Diario de una Inquietud", apenas es leída por un par de personas que quizás hayan cliqueado el post por error.
Ya se que cómo se habla en muchas páginas que hablan sobre como promocionarse dicen que escribir post hablando de lo triste que acaba resultando nuestros logros no es algo que ayuda, yo en esta ocasión he necesitado expresarme, porque tal vez ando en la inoperancia de no saber que seguir escribiendo tanto en una nueva novela, en la que me surge dilemas como ciencia ficción o misterio, aunque también me planteo que para qué si nadie lo va a leer, o en el blog sobre crear post que nada tengan que ver con reseñas como el que habla de peliculas basada en libro, ya que remarco lo mismo, nadie al fin al cabo acaba leyendolos...
No se como llamar ya vuestra tensión, no se si tendré que desnudarme, o poner mi culo en promoción para que me visitéis, pero lo que sé es que para esto de la escritura se debe contar con suerte, ya que he visto obras por la red que han sido aclamada, y que son de dudosa calidad literaria, pero ya se sabe lo que dicen, que la suerte está para quien la busca...o no.
Seguiremos en la yesca...si el carisma lo permite.

domingo, 22 de enero de 2012

Diario de una inquietud (VIGESIMO SEPTIMA ENTRADA)

VIGESIMO SEPTIMA ENTRADA

Mi secuestrado sin lugar a duda es un hombre testarudo a la vez que sumamente enigmático. Durantes las más de 48 horas que lleva encerrado apenas ha hablado, ni tan siquiera para pedir ir al baño, limitándose a hacer sus necesidades tanto mayores como menores en el mismo asiento donde lo tenemos maniatados. Es como si le diese igual todo. Tampoco ha querido comer ni beber, algo que el cuerpo debe estar pidiéndole con fuerza.
Esta tozudez es transpolable a su colaboración a la hora de decirnos dónde podemos econtrar a su jefe. Solo encontramos la callada por respuesta, pese a alguna hostia que otra que le va soltando Bedri. Es el croata quien se encarga de preguntar, no deseo verme más enfangando en este asunto más de lo estrictamente necesario, sin embargo parece dispuesto a permanecer firme en su decisión de no colaborar...al menos hasta hace una hora.
A eso de la una de la madrugada del domingo, rompió su silencio, pidiendo hablar expresamente conmigo. Lo hizo pronunciando mi nombre, pese a que tanto el croata como yo, en ningún momento nos habíamos dirigido el uno al otro por nuestros nombres, además de haberle limitado de manera importante la visión colocándole una venda fuertemente apretada en los ojos.
-Deja de pegarme maldito cabrón, y dile a tu jefe, el tal Victor ese, que tenga los cojones suficientes de ser el quien me interrogué.-protestó tras recibir varios golpes seguidos en la cara.
-¿Cómo sabes que he sido yo quien te ha secuestrado?-me acerqué a él pese a la insoportable peste que desprendía.
Quizás lo mejor hubiese resultado callar. Confirmar mi presencia me hacía más culpable a la hora de una represalia policia, pero que supiese quien era me impactó tanto que no calculé las consecuencias.
-¿Quien sino ibas a ser?-comentó con bastante ironía.-Te hemos estado vigilando durante este tiempo. Sabíamos de todos tus movimientos.-reconoció con prepotencia.
-¿Pues si lo sabías por qué no lo has evitado?-le grité quitándole la venda para que viese mi cara enfurecida. Nuevo error claro.
-Forma parte del plan.-rió con malignidad.
Un sudor frío recorrió mi espalda al pensar que me estaban tendiendo una emboscada. De aquella manera se aseguraban mi muerte sin posibilidad de fallo como había sucedido hasta entonces con la bomba en el tren, o el accidente de automóvil. Guardé silencio cayendo en la cuenta de que había actuado sin pensar que como habían hecho hasta entonces me habían estado vigilando.
-Tranquilo no piensan matarte...al menos de momento.-rompió el ambiente tenso el testaferro con aquella frase demoledora que parecía haber leído mi mente.-Debes tener claro que todos cumplimos un papel en este trama. Unos con mucho más protagonismos que otros. Tu amiguito Bedri, Ramón, incluso yo cumplimos un papel secundario...también tu adoraba Marian.-masculló entusiasmado.
Un tenso escalofrío se concentró en mi pecho al pensar que tal vez las represalías de este secuestro se estuviese llevando a cabo con mi pareja, por lo que no dudé en salir de la habitación para comprobar que estaba bien, aunque no sin antes dar una última orden:
-Torturalo como mejor sepás.-indiqué.-No parés hasta que no nos diga el sitio donde esta el Artista.
Rápidamente llamé a Marian. Se sorprendió al notarme tan alterado, pero me excuse diciendo que la conferencia sobre reorganización del banco a la que había acudido, al menos eso había utilizado como excusa para irme el finde, estaban hablando de cargas de trabajo mayores que me habían cabreado.
No dejo de extrañarse que le pidiera que en cuanto viese algo raro no dudase en llamarme. Le colgué el telefono con un palpito en el corazón mientras oía aquel hombre grita entre alaridos de dolor:
-Por mucho que lo intentes no podrás acabar con tu propio Dios.
Abatido por la tensión me quedé dormido en un sillón del salón...

viernes, 18 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (onceava entrada)

ONCEAVA ENTRADA

Quizás en otros tiempos me hubiese sentido fatal por lo que hice el otro día, pero a estas alturas de la pelicula, puedo decir que incluso me puedo sentir orgulloso. No soy un superhéroe vengador del tipo Punisher, ni tan siquiera el hombre de más recta moral, eso sería pura moralina, sin embargo el haber podido soltar toda la rabia acumulada me hecho sentir vivo. Os cuento:
Tras mi alta en el hospital pude volver a recobrar casi al cien por cien mi normalidad, digo casi al cien por cien, porque en este caso Marian y yo nos pusimos manos a la obra para tratar de encontrar una entidad financiaria diferente a la que yo trabajo, pues como ya conté nos retiraron la hipoteca. Por lo demás todo era casi similar.
En la vuelta al trabajo las actitudes eran similares, habían quienes me odiaban y quienes me apreciaban, aunque alguno de los que antes se habían honrado en llamarme amigo, hoy día eran un tanto receloso al trato conmigo por el simple hecho de haber estado en la unidad de salud mental. Los muy estúpidos se piensan que la locura es una enfermedad que se contagian. ¡Pobres míos! Aunque como digo eran los menos, pero trataré de contar la historia sin desviarme más.
Un par de semanas más tarde de reincorporarme, concretamente mientras la mayoría de la oficina se había ido a desayunar, hice uso del ordenador con fines muy diferentes a los esperados en un banco, y no me refiero a dedicarme a ver páginas deportivas o ver material pornográfico como hace otros tantos, sino que me dediqué con las pocas nociones de hackear que había aprendido a base de unos pocos tutoriales de internet a hacerme con la contraseña del correos personal de mi jefe. Si ese bastardo que quizás recuerden de mi visita al hospital y por el que me sedaron como si de un animal salvaje me tratase.
Me hice con toda su lista de contactos tantos personales como profesionales guardandolos en un pendriver para darle uso una vez que hubiese dado paso a la siguiente parte de mi maquiavelico plan que no era otro que seguirle durante sus correrías extramatrimoniales al cerdo de mi jefe. Fue durante un jueves precisamente, el único día que trabajamos de tarde, cuando tras oírle hablar con su mujer sobre que llegaría más tarde a casa debido a un balance descompensado de la caja, decidí seguirle hasta un prostibulo situado a la entrada del Puerto de Santa María.
Me atavié con un disfraz un tanto cutrez, compuesto por una peluca deshilachada del último carnaval al que acudí, a la par que unas barba postiza, y una gafas sin graduar, pues no podía arriesgarme a que me reconociese, entre en el local.
Siempre he tenido una opinión contraria a la prostutición basicamente por un par de razones, la primera de ella porque me parece un autentico atentado contra la dignidad femenina de tratar a una mujer como si de un objeto se tratase, es el resultado del mercantilismo salvaje de esta sociedad, y la segunda de las razones es que me parece muy lamentable tener que pagar por practicar sexo porque no es más que reconocer que sino por eso, eres un tío tan horriblemente feo que es necesario pagar, aunque debo de reconocer que en un primer instante me impresionó ver a chicas totalmente desnuda que se te acercaban en busca de tu compañía o mejor dicho de tu dinero.
No sucumbí antes las circunstancia, porque básicamente mi objetivo era destruir la imagen de persona respetable de mi jefe, y fundamentalmente porque yo tengo suficiente con Marian en todos los aspectos, no creo que sea necesario dar detalles. Simulé controlar (jamás en mi vida había pisado un sitio como aquel os lo puedo jurar, pues aunque suene creído nunca me hizo falta), me acerqué a la barra y pedí una copa, (¡¡Jamás pensé que podía pagar garrafón como si fuese oro!!). Desde aquel lugar tenía controlado al malechor que creyéndose sin vigilancia daba rienda suelta a sus más bajos instintos con dos prostitutas, una de las cuales creo que no superaría la mayoría de edad. Las besaba y toqueteaba con lujuria mientras estas se dejaban hacer.
Reconozco que hubo un momento de peligro cuando mientras con disimulo grabanbaba con mi camara del movil la escena, se me acercó una mulata de impresionantes pechos:
-¿Oye papito que esos que tienes entre manos?
Reconozco que agobiado tragué saliva porque no supe que responder en aquel momento, hecho que provocó que la voz de la mujer cambiase a un tono más amenazante:
-Espero que no estes grabando, porque si eres un puto periodista tendré que decirselo a aquel chico tan simpático que hay tras la barra.-señaló al camararero de aspecto ruso que servía copa y que para mi desdicha gastaba unos musculos en los brazos tatuados del tamaño de mis piernas.
-¿Qué quieres por tu silencio?-balbucée reconciendo mi grabación.
-Sube conmigo a la habitación, y me olvidaré de todo. Además se te ve tenso.-recuperó el tono mimoso mientras rozaba sus amplios senos sobre mi hombro.
-Le pagaré si quiere un poco más sin subir tan siquiera.-le oferté.-Solo vine a tomarme una copa.-quise demostrar un aplomo que no existía.
-De acuerdo.-me tendió la mano aceptando rápidamente el dinero que le ofrecía.-Pero ahora largate de aquí antes de que avisé a Serguéi de que estabas grabandonos para hacerte pajas gratis.-ordenó de manera tajante.
Sin tan siquiera responder apuré la copa saliendo del local, viendo a través del rabillo del ojo como mi jefe se marchaba escalera con el par de chicas. Quizás esperase a ver conseguido más material videográfico, pero dadas las circunstancias podía darme por satisfecho.
Cómo podréis imaginar el siguiente paso es fácil de preveer. Cree una cuenta fictisea en hotmail para poder enviar a los contactos del correos obtenido las imagenes del prostibulo titulandolo: Imagenes de un señor muy respetable.
A la mañana siguiente el rumor del video era patente en la oficina, ya que había sido reenviado por quienes lo habían obtenido, pues no solo se lo envié a los contactos de mi jefe, sino también a mis compañeros de trabajo. Tres días más tarde en el despacho de mi jefe había una carta de la dirección de la empresa pidiendo la dimisión a su empleado por tan escandalosas imagenes. “Una entidad tan importante como la nuestra no puede verse manchada por su conducta imprudente, y más cuando puede haber un delito de violación de los derechos de una menor de edad, por lo que le rogamos que sea usted mismo quien disponga su cargo a la dirección de esta empresa...”, rezaba una parte del escrito. Aunque no solo eso, pude saber, que su mujer le había interpuesto una demanda de separación.
Y es que quien se mete con Victor Choquet lo paga caro...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (decima entrada)

DECIMA ENTRADA

Quizás debiese de sentirme feliz, exultante, pero sinceramente me preocupa mucho la forma en que se me ha dado de alta de forma inesperada de la unidad de agudos del hospital...Sinceramente pienso que no estoy totalmente recuperado, puesto que a mi habitación sigue acudiendo ese misterioso personaje que no para de repetirme que busque mi destino, aunque eso jamás se lo conté a mi psiquiatra, tampoco cuando me dieron el alta me hicieron una valoración de mi estado, tan solo me dieron el parte de alta y un apretón de manos.
Puedo deducir que esta repentina “liberación” responde al hecho de que el hospital quiere callar mis labios sobre el ataque al enfermero y suicidio de Nicolás. No les interesa a un enfermo de apariencia cuerda que pueda hablar sobre los despistes del personal en aquella salida. Además en mis últimos días en el hospital sentí como los enfermeros y terapeutas me miraban con miedo, como si yo si fuese el portador de una grave enfermedad. Era como si viesen que mis palabras fuesen un fuerte narcótico que les pudiese contaminar, visto mi capacidad de persuación con el agresor.
No le daré más vuelta al tema, no merece la pena. La vida sigue, y ahora comienza un nuevo periodo que debo de vivir a tope, porque si algo me ha enseñado esta experiencia, es que uno no puedo vivir de manera expectante...para comenzar pienso arreglar ciertos asuntillos que aún tenía pendientes...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (novena entrada)

NOVENA ENTRADA

Es complicado alcanzar un objetivo cuando el entorno se niega. Me explicaré mejor, como ya anuncié en el anterior post, mi compañero Floreal entró en mi habitación entre gritos de júbilo anunciando que nos ibamos de excursión, debo aclarar que no toda la sección de agudos del hospital, sino aquellos a los que los terapeutas consideraban en mejores condiciones y pensaban que una salida del entorno psiquiatrico podría venirle bien, entre ellos yo por supuesto.
Esa sería, al menos pensé en su momento la oportunidad más propicia para escapar. Reconozco que no medité la forma de realizarlo, pues pensaba que no sería complicado al tratarse el lugar donde nos llevarían de un bosqueccillo donde podría llegar a ocultarme entre la maleza. Así que confiaba en mi suerte cuando en un despiste de cualquiera de los monitores pudieran lanzarme en carrera hacia algún escondrijo, pero como podréis deducir por el encabezamiento de esta entrada no lo logré, pese a que pude haberlo hecho, aunque no quiero adelantaros nada, ya que procuraré narrarlo de la mejor de las maneras posibles.
El lugar de destino de dicha excursión era el Parque de las Aguilillas situado a poco kilómetros de jerez, justo en una barriada rural, donde los fines de semanas de invierno, muchas familias pasan las horas con ese estilo dominguero que desde pequeño había odiado, pese a que no dejo de reconocer que a mi en mi infancia también me llevaron a correr por allí, además de comer de barbacoas. Fue en un autobus urbano como nos trasladamos hasta este parque periurbano tras sernos anunciado tan solo unas horas antes de nuestra partida para evitar crear situaciones de ansiedad entre los privilegiados elegidos.
Nos hicieron caminar desde la parada del transporte urbano hasta un bosquecillo donde procuron hacer algún tipo de taller para entretener las mentes aturdidas, pero la verdad que nadie apenas hacía caso al esforzado monitor, aún menos yo, que aparte de buscar la ocasión de burlar a los monitores, también debía de burlar al compañero al que me habían asignado, pues como si sospechasen de la posibilidad de una huida, nos habían emparejados con la intención de responsabilizarnos de otro de los pacientes, lo que suponía una nueva traba, más cuando tu compañero resulta ser un tipo especialmente suspicaz a la vez que temoroso del personal psiquiatrico.
-¿Dónde crees que va?-me repitió en más de una ocasión.
En las primeras ocasiones decidí tan siquiera responderle, pero ver su mirada insistente sobre mi cogote me hizo pasada la hora del almuerzo responderle de manera soez y enfretarme a él. No me temblará el pulso al reconocer que pase miedo, pues aquel paciente era un tipo alto y hosco capaz de ponerse violento.
-¿Tan siquiera puedo ir a mear tranquilo?-le contesté en una de las ocasiones.
-Yo te acompañaré.-se mostró imperturbable.
-¿Pretendes vermela?-me mostré lo más cínico que pude.-Eres marica o qué...
Haber puesto en cuestión su hombría me valió para separarme unos metros pese a la advertencia de “Ponte desde un lugar donde yo te pueda controlar”. Tuve ocasión en ese momento de escapar, pero quizás la humanidad que aún me queda me hizo desistir de mi proposito, pues mientras simulaba bajarme la cremallera del pantalón, el alarido de un enfermero, me hizo volverme a ver la causa de tal grito de dolor.
Nicolás, un paciente de edad madura aunque de aspecto senil, y que pocos lo tomaban por un peligro se había abalanzado con una rama afilada sobre un miembro del personal clavándosela en el pecho a la altura del pulmón derecho más concretamente. El resto de monitores rodearon al usuario a excepción de uno que socorría al compañero herido.
-¡Qué os debe importar morir, solo somos personajes fictiseos!-gritaba el paciente mientras lanzaba golpes al aire intentando alcanzar.
Entre todo ese caos, muchos enfermos huyeron mientras apenas dos eran quienes se quedaron contemplando atónitos la escena. Ya se bien que podría haber podido escapar como hicieran otros, pero aquella situación se las prometía complicada, y si podía echar una mano, mi conciencia podría descansar tranquila en los días posteriores, así que sin miedo al riesgo que entrañaba me uní al grupo del personal que rodeaba a Nicolas para así dirigirme a él:
-Tan solo vas a conseguir meterte en problema.-le advertí.
-Retirese Choquet.-me ordenó un monitor.-No es asunto suyo este.-apuntilló con voz alterada.
-Permítame hablar con él.-le rogué.-Además creo que alguno de ustedes debería de llamar a una ambulancia...-sugerí con dotes organizadoras.
-No nos diga que debemos hacer.-refunfuñó el profesional.
Obvié cualquier orden, nadie me iba a decir como debía actuar por muy enfermo que me creyesen, pero personalmente pienso que no estaban gestionando bien la crisis.
-Nicolás suelta el palo y escuchame...-le pedí.
-¡No me digas lo que tengo que hacer.-me replicó el aludido.-Y menos tú que eres el más fictiseo de todos...
-¿Y porqué yo soy el más fictiseo de todos?-quise ganar tiempo para ver si podían asaltarlo por la espalda, aunque el hombre miraba continuamente de reojo a su retaguardia.
-Tan solo eres un personaje, el personaje principal de una historia en la que solo han hecho ponerte un decorado a tu alrededor.-explicó sin dejar de mover el palo aún ensagrentado.
-Pues entonces porque no me atacas a mi, en lugar de a ellos.-lo reté ante miradas reprobadoras.-Si matas al personaje principal adquerirías tu el protagonismo.-recordé mis momentos escribiendo.
-No porque solo soy decorado.-su mandibula se mostraba prieta como si le fuese a reventar.
-Pues entonces olvidate de querer protagonismo...-dije sin saber muy bien porqué.
-Es cierto.-confirmó apesumbrado.-No soy nada...-bajó el arma, pero antes de que pudieran reducirlo él mismo se lo clavó en el pecho.
Nuevos gritos, llamadas de ambulancia, no recuerdo bien lo siguiente, era como si el tiempo hubiese volado tras el incidente. Ando escribiendo en la ducha, ya que la mayoría del personal me mira con mayor desconfianza...

martes, 1 de noviembre de 2011

Diario de una Inquietud (tercera entrada)

TERCERA ENTRADA

Los vientos cambian en mi vida de manera favorable, no es que haya dejado de recorrerme esa inquietud que de un tiempo hacia atrás vengo padeciendo, pero debo reconocer que empiezo a llevarla de mejor manera. A fecha de hoy he decidido no tener preocupaciones, ni darle mayor relevancia de la que realmente tienen, a los hechos que suceden a mi alrededor, porque por ejemplo, si mi amigo Bernardo ha decidido darme de lado, a mi me viene a traer sin cuidado. Debo reconocer que me he sentido molesto, pero si no quiere relacionarse conmigo problema suyo es, tengo mi conciencia muy tranquila porque siempre he procurado portarme de la mejor manera tanto con él como con su novia. Ya se arrepentirá de no tenerme como amigo...
Además también tengo una buena noticia que poder compartir: acabo de comprarme junto con Marian, mi novia, una casa. Se trata de un adosado pequeño, no muy grande, pero con lo necesario para poder formar nuestro nidito de amor, y quién sabe si en un futuro, formalizar nuestra relación casándonos además de formar una familia...Es todo tan perfecto en este momento, que tengo miedo a que alguna circunstancias inesperada fastidie este momento, tan solo me queda cruzar los dedos para mantener esta espiral positiva. Os tendré que seguir explicando como es mi futuro hogar en cuánto atienda la llamada que suena en mi móvil con mucha insistencia...

continuación de la tercera entrada

...Esa sensación de una bomba explosiva que estalla en mis mejores momentos acaba de suceder, pues acaba de llamarme mi amigo Francisco informándome del trágico accidente de tráfico que ha sufrido mi amigo Bernardo que le ha costado la vida a su pareja, Tatiana, volviendo de pasar un finde de semana romántico en la Costa del Sol. Al parecer un turismo de gran cilindrada, muy posiblemente un Volkswagwen o un Mercedes, ha colisionado con el C4 de mi amigo al hacer una maniobra ilegal de adelantamiento. Los dueños de estos coches siempre me han parecido unos prepotentes confiados que se piensan que la carretera es suya...
...Tengo ganas de llorar, de golpear, de romper cosas, pero no tengo ni fuerzas, ni menos tiempo para ello, ahora mismo debo salir para el hospital para saber más acerca del estado de mi amigo y apoyarlo en el momento que se recupere para ayudarle a superar el duro trance de la muerte de su chica. ¡¡Este mundo es una injusticia!! Además mi amigo Francisco me ha comentado que desde que ingresó en urgencias Berni, como cariñosamente lo llamamos, no cesaba de repetir que deseaba hablar conmigo, pienso que tiene la incertidumbre de en el caso de morir, ojala no suceda, pedirme disculpas por los últimos días, para así poder descansar en paz con la conciencia tranquila...en cuánto tenga posibilidad y tiempo os contaré como va la cosas....

lunes, 31 de octubre de 2011

Diario de una Inquietud (segunda entrada)

SEGUNDA ENTRADA

...Si días atrás me embargaba una extraña sensación desde el encuentro con la anciana de la carretera, lejos de amainar, la intranquilidad continua, y lo que es peor creciendo...Y es que hay momentos en la vida que es mejor tan siquiera apoyar un pie en el suelo, como siempre recordé que dijo un tal Murphy, muy conocido por sus leyes, ahora más reales que nunca para mi, si algo puede salir mal, saldrá, y puedo constatarlo. Les explicaré:
A comienzos de semana un error en el cierre de cuentas al finalizar el horario de la oficina donde trabajo, no solo trajo consigo una reprimenda por parte del director del banco, un señor de unos cincuentas años, en apariencia un hombre tradicional atado a las tradiciones, pero en cuánto puede se escapa a un pub de carreteras a desatar sus deseos más lujuriosos con jovenes prostitutas del Este de Europa. Ya se que me desviado totalmente del tema, pero ese engendro al que debo de considerar persona, desata mi rabia. Pues como iba diciendo, el rapapolvo no fue el tradicional: “Debería de centrarse usted más señor Choquet, las cuentas de esta entidad siempre deben ser perfectas”. En esta ocasión el muy desgraciado me dice: “No se confié lo andamos vigilando, su puesto de trabajo pende de un hilo”.
Muchos podrán decirme que en las circunstancias de crisis que vivimos puede resultar de lo más normal que los jefes utilicen todos los medios de coacción a su favor para lograr sus metas económicas, le sean válidas, pero lo más curioso del tema, es que estoy totalmente seguro que esa descompensación negativa en la caja no fue culpa mía, sino de una compañera super estúpida que se que me odia y que me miró de manera socarrona, mientras el director me amonestaba verbalmente. Además esas palabras de “Te estamos vigilando...” me dio la impresión de que no solo se reducía al entorno laboral, pero en fin.
No solo desilusionado con ese tema, para colmo me siento desplazado por mis amigos. No son muchas mis amistades, en esto entorno solo a las personas que son de mi confianza, pues jamás englobaré en este circulo a gente con las que me limito a salir de marcha por ahí. Siempre he sido sumamente desconfiado y tan solo he revelado mi verdadero ser a varias personas.
De un tiempo para acá, no recibo llamada de ellos, aunque siendo sincero, tampoco yo he sido mucho de telefonear, pero el otro día que me puse en contacto con uno de ellos, más exactamente mi amigo Bernardo, se me mostró sumamente cortante, algo extraño en él, porque siempre ha sido una persona afable y bonachona, nada reconrosa por cierto. Aunque si por algo me sentí conmovido fue por su lapidaria frase: “No es por nada Victor, pero te pediría por favor que no me volvieses a llamar”. No me dio opción a replicarle, pues colgó.
Desconcertado por su comentario desee buscar una explicación a tal comentario por lo que no dude en ponerme en contacto con su pareja, Tatiana, una joven a la que siempre he considerado también mi amiga, y de la que esperaba que me aclarase algo, pero lo único que logré fue un mayor impacto, pues sin apenas darme explicaciones me dijo: “Sus motivos tendrán, aunque si realmente nos aprecia, lo mejor que podrías hacer ahora es no hablarnos por un tiempo”.
No se hacia donde se encamina mi vida, pero cada día tiene visos de que esto va a peor, y lejos de mejorar la situación va hacia un profundo tunel oscuro. De momento dejaré de escribir, porque justamente ahora me está llamando mi novia, espero al menos que con ella la cosa vaya bien...