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jueves, 5 de abril de 2012

Espartaco o la Rebelión de los Opromidos

La Semana Santa llega como todos los años con sus mismas rutina que por mucho que se maquillen siguen siendo la misma, al menos aquí en Andalucía, siempre las mismas procesiones y la misma hipocresia de todos los años porque da igual que en el resto del año no hayas pisado una iglesia, o lo que es peor, el resto del año te has portado como un grandisimo hijo de la gran dictadura, pero en esta semana resulta ser el más cristiano y creyente que has pisado la faz de la tierra, todo porque luces ropa nueva queriendo aparentar algo que no eres y encima llevas el pin de tu hermandad en la solapa de la chaqueta. No crítico a los cristianos, sino a la falta de coherencia, me gusta las personas que creen en sus ideales, no simplemente los que lo aparentan...En fin no perderé por derroteros que no llevan a nada.
Como venía hablando en esta semana la rutina nos consume por todos lados incluida la televisión, porque alguien me podrá decir desde cuándo se dejó de emitir un jueves santo "Rey de Reyes", u otros de los clásicos relacionados con Cristo, o similares en el tiempo como "Ben Hur". Por mucho que lo piensen la respuesta será que todos los años ponen las mismas peliculas, aquí en España es un clásico además que el Sabado Santo ponga "Sor Citroën", una reminiscencia a la España más cañí, de aquellos oscuros años de la dictadura que algunos retrogrados miran con nostalgia.
Pero entre todas estas peliculas habrá una que seguiré viendo con la misma intensidad que siempre que no es otra que "Espartaco", pero la clásica, no las versiones modernas. Espartaco para mi será Kirk Douglas, con la dirección del genial Stanley Kubric. Y es que este clásico del cine posee además de sutilezas, como hablar solapadamente de la homosexualidad con esa frase de "¿te gustan los caracoles?", tiene un mensaje que pese a lo épico de la historia es claro, LA REBELIÓN DE LAS MASAS CONTRA LA OPRESIÓN. Pueden que me tomen por un radical al querer un mensaje transcedente pero veo que hoy día es necesario levantarse contra las injusticias que como antaño acosan a los débiles, quizás la democreacia actual maquille el aspecto opresor, pero como dicen el filosofo Hegel, vivimos en una continua dialéctica en la que siempre hay vencido y vencedores. Hoy como en aquella época romana necesitamos de muchos de Espartacos que levanten a las masas, la lástima es que hoy día la manipulación de los medios al revolucionario lo llamarán terrorista y hará que el resto del pueblo tenga miedo de él.
Dejemos de mirar a quien se rebela como alguien peligroso, porque si él se levanta es porque necesitamos un cambio, nos oprimen con reformas laborales, subidas de impuestos, y mil mierdas más que nos consumen día a día, y seguimos callados, cuando deberíamos de decir como en una escena final de la mítica pelicula que a mi particulamente me emociona:"YO TAMBIÉN SOY ESPARTACO" y nos levantamos a la par para ser dueños de nuestros destino ya sea para la derrota o tal vez la VICTORIA.
¿TE QUEDARÁS ESPERANDO A TU DESTINO O IRÁS A POR ÉL?
Seguimos en la yesca...

viernes, 30 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud (CUATRIGESIMA SEPTIMA ENTRADA)

CUATRIGESIMA SEPTIMA ENTRADA

 Son las cuatro y media de la madrugada, a las siete me suelo levantar, pero tengo claro que ya no podré descansar. El motivo de mi insomnio repentino, la lectura del libro. No será de extrañar en muchos que cuando una historia les atrapa no pueden escapar de sus páginas hasta darle fin, a mi antes me pasó con otras novelas, pero en esta ocasión, no ha sido la elaborada prosa del autor, ni tan siquiera unos capitulos sumamente adictivos, sino el contenido en si de la historia, porque aunque no lo creáis Diario de una Inquietud habla de mi, de mi vida, pero no de cualquier manera.
Cuando comencé a iniciar sus primeras páginas el nombre de su protagonista me resultó extrañamente familiar, Victor, pero lo achaque queriéndome calmar, que era una simple coincidiencia, mas tuve que rendirme a la evidencia al ver como los hechos de los que hablaba los conocía yo al dedillo así como al resto de personajes. Alguien se había encargado de copiar mi vida desde que comenzó mis desdichas, o lo que creo que es peor, alguien ha inducido a que mi vida sea así, aunque la cuestión es: ¿Cómo un ser humano puede provocar alucinaciones en otro? ¿O es acaso un ser sobrenatural?
Tengo sospecha de todo, no me fío de nada. En mi cabeza se agolpan teorías confabulatorias, como satánicas, como incluso me llegó a plantear que haya sido la misma Marian quien haya orquestado todo, porque por mucho que he buscado por la red, El Vendedor de Humos, no coincide con una persona real detrás. Lo que para mucho no es más que un plan de marketing, para mi es el motivo de mi vida: descubrir quien ha manipulado todo.
He sido la marioneta de algo o alguien que ha ejercido como mi encaminándome como ha deseado hacia aquellos lados que ha deseado dejando mi libertad apartada de mi lado. Buscando una explicación he enviado un correo electrónico a la editorial del libro, aunque dudo que me contesté.
Miró hacia todos lados en busca de posibles cámaras que me estén vigilando. Me siento como si un gran Hermano me controlasen, como si estuviese encerrado en un escenario como “el Show de Truman”.
Quizás la mejor forma de acabar con esto es hacerlo tal como indica en el libro que debo hacer llegado a este punto. Preparar una bañera de agua caliente, cortarme las venas, y esperar a que la muerte llegue...

miércoles, 28 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud (cuatrigésimo sexta entrada)

CUATRIGESIMA SEXTA ENTRADA
 Quizás no solo me ha llegado a sorprender hallar un libro en las librerias titulado de la misma manera que yo tenía pensado nombrar a este mi diario personal, Diario de una Inquietud, sino que además resultaba ser un autentico éxito de venta. Miré con curiosidad quienes era el autor, pero curiosamente se escondía bajo un seudonimo, El Vendedor de Humos. Me prometí a mi mismo mirar por internet en cuánto llegase a casa quien se escondía bajo tal nombre.
Sin embargo otra cuestión más importante me preocupaba en aquel momento, y no era otra que la la llegada masiva de correos electrónicos con un contenido espeluznantes. Muchos podrán determinar que todos los días nos llegan mensajes en cadenas a nuestros ordenadores sobre cuestiones escalofriantes, pero lo que más me preocupaba de todo esto era que todos los que me llegaban de un emisor desconocido versaban sobre niños pequeños secuestrados, luego para mayor impacto, se acompañaban de fotos de bebes muertos en condiciones escalofriantes.
Muy posiblemente ese Diablo, tal como lo llamó desde ese mensaje que me envió al móvil haciendo referencia al número de Satanás, sabe cual es mi punto débil que no es otro que mi pequeña Jimena, una niña fuerte y sana, que cada vez se parece más a su madre en la finura de sus rasgos, por lo que no duda en atemorizarme así. El problema es que no se que desea de mi, pese a que más de una vez le he dado a responder el correos electrónico pidiendo una explicación a tales envíos.
Lo curioso que a la vez que llegan los mensajes, la publicidad que aparece en un lateral de la página web es siempre la misma, “De Madrid al Cielo. Conócenos” apoyada en varias fotos de la capital de mi país, donde además de los lugares clásicos como la Puerta del Sol, el Prado, aparece la escultura del Ángel Caído del Parque del Retiro, la única escultura por lo que he podido averiguar dedicada a Lucifer en el mundo. ¡¡Ya lo que me falta es tener que vender mi alma para no ver sufrir a los míos!
Voy a desconectar un poco tras almorzar leyendo un rato, ¿os podréis imaginar que libro? Pues si, es Diario de una Inquietud, me lo ha regalado Marian alegando que ha leido por los periodicos que es todo un éxito con muy buena crítica. Le daremos una oportunidad para ver si así no pienso en el peligro que siento acecharme.

domingo, 25 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud (cuatrigésimo quinta entrada)

CUATRIGESIMA QUINTA ENTRADA
 Quizás a base de mucho indagar en diferentes páginas web, leer revistas especializadas en informática e internet he logrado darme cuenta de una habilidad que no sabía poseía, y no era otra que mi capacidad para moverme con relativa facilidad en el mundo de los ordenadores. Tampoco estoy diciendo que me haya convertido en un hacker pero puedo decir que se moverme con una mínima soltura por la red de redes, soltura suficiente como para identificar el enclave de la IP de un correos electrónico.
Lo que mi habilidad tal vez no dedujo es que la mayoría de las IP existentes son dinámicas, es decir el sistema númerico que identifica al ordenador va variando cada cierto tiempo, sin añadir que aquella persona que me había enviado el mensaje estaba usando varios servidores a la vez que hacían casi imposible la pista, hecho que me hizo desistir de continuar indagando acerca del remitente de la nota.
No voy a continuar por estos derroteros hablando que no me conduce a ningún lado, por lo que voy a comentaros la idea que tengo entre manos, un proyecto literario de un calibre, que no es otro que vender este cuaderno, previamente pasado a limpio gracias al ordenador, a una editorial, ya que pienso que está novela es la más convincente, creible, con los personajes reales más reales, de los que jamás he escrito  para una obra de ficción. El mayor argumento para que sea creible es lo que es real, yo lo he vivido, lo he sentido, y sobre todo padecido.
Tengo hasta el nombre en caso de ser aceptada, y no es otro que Diario de una Inquietud, justamente el sentimiento que me ha embargado desde que escribí las primeras lineas. Pero ahora que lo pienso me surge un problema, que no es otro, que la historia no tiene final. No se si me sabré explicar, pero para cualquier lector llegado a este punto la historia quedaría como incompleta al no saber cuál es el final. Podría escribirlo aunque lo más probable es que quedase anodino sin sentido, fuera aparte de que a mi no me convencería sabiendo que os miento. Quizás tenga demasiado sentido de la honestidad. Nadie excepto aquel que me atormenta podría darme ese final...
...Nuevo mensaje en mi teléfono móvil, quizás llegado a este punto penséis que ya comienzo a invertarme la historia, pero os lo transcribo aquí y cada cual piense lo que quiera:
“Sigue así, vas por el buen camino 666”

viernes, 23 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud (cuatrigésima cuarta entrada)

CUATRIGESIMA CUARTA ENTRADA

Ya Jimena tiene dos meses, es tan hermosa como su madre, y es la alegría de la casa, pese a que algunas noches no me deje dormir de seguido reclamando ser atendida, aunque aún así levantarse por ella es un gusto. Solo ver su carita, todo en esta vida merece la pena. No creo que este diciendo algo diferente a lo que siente el resto de los padres.
Es un tiempo tranquilo sin incidencia alguna, ni más sueños, ni apariciones, ni personajes rocambolescos cruzándose en nuestras vidas, no por ello no dejo de reconocer que me he vuelto más metódico a la hora de realizar mi vida cotidiana. Habrá quien lo pueda considerar paranoia, pero él saberme observado, me hace aumentar las precauciones, con cosas como el correos electrónico, mis movimientos por la red, o mis llamadas de telefono.
Podréis decir que cuál es el motivo de tanta desconfianza si ahora la vida me sonríe con una hija bellísima, una pareja perfecta, y una vida tranquila. Pues os diré que la frase de Amalia me puso en jaque, eso de que son gente como ella eran personajes secundarios en mi historia, no era más que la repetición de una misma frase que ya el testaferro del artista de la muerte me había dicho. Desde mi vuelta de la Habana pienso que hay algo superior a mi, no se si un dios, un gobierno, los ovnis, o vete tu a saber que controla mis pasos, lo que no se bien es para qué.
He comenzado a aficionarme a los libros de corte conspiranoideos que yo ante tanto aborrecía, porque siempre pensé que eran simple literatura inventada para captar ineptos dispuesto a comprar libros con tal de destapar una confabulación de orden mundial, pero tras vivir en mi vida demasiadas casualidades me empiezo a creer todo, incluido la existencia de un dios de la cual yo siempre había renegado.
Estas lecturas quedarían en una simple afición sin importancia, como otros se pueden dedicar a coleccionar sellos, sino fuese por el reciente correos sin remitente que me llego hace un par de horas a mi dirección mail:
“¿Ya te has aburrido de buscarme? Yo que tu no me olvidaría de mi, porque se lo de tus cuentas en Suiza para engañar al fisco...Encuentrame antes de que sea demasiado tarde.”
Respiré hondo al leer aquello, lo que no sabía el muy imbécil que a través de su dirección IP podía detectar desde donde me escribía.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Diario de una Inquietud (...ahora podrás tenerlo al completo)


Como aperitivo para ir abriendo boca, os dejo el primer book trailer de Diario de una Inquietud antes de contaros lo siguiente:
Desde este blog somos totalmente conscientes de que Diario de una Inquietud es una novela diferente al resto, porque tiene credibilidad, es una historia en tiempo real, que a cualquiera de los que anden leyendo este blog podría llegar a sucederle. Creemos bastante en la misma, por lo que hemos decidido apostar por ella haciendoos  participes de esta aventura que ahora mismo os presentamos, que no es otra cosa que ofertar la historia completa, porque entendemos que muchos de vosotros os ha podido costar engancharos debido a que quizás no se haya podido leer de manera seguida al existir otro post entre capítulo y capítulo, por lo que hemos decidido ponerlo más fácil dando la opción de recibirla en vuestro correos electrónico. Seguro que os estaréis preguntando cómo:
Pues muy sencillo tan solo con hacer una donación de tan solo de 1 € (si queréis aportar más se os agradece) en el botón que aparece en la página del blog en lado derecho, y lo más pronto posible será enviado a tu correo electrónico el PDF junto con la clave para poder leerlo. Con este donativo nos encargaremos de lograr mejorar el blog, así como los premios de los diferentes concursos que espero poder seguir presentado a todos ustedes.
No os defraudará la historia, porque novelas peores andan triunfando en amazon y os cuesta más, así que no dudéis en pediros la vuestra. Gracias por vuestra colaboración de antemano, y de paso si podéis difundirlo mejor que mejor.

PD:Para aquellos que intente usar en la novela en su beneficio decirle que está protegida por derechos de autor.

jueves, 1 de marzo de 2012

Diario de una inquietud (trigesimo octava entrada)

TRIGÉSIMO OCTAVA ENTRADA

Ya empieza a notarsela algo de tripita a Marian, eso debiese de hacerme el hombre más feliz, sino fuese porque a nuestra pareja le acecha un miedo atroz, que no es otro que la posibilidad de perder la criatura que esperamos. Es sabido que el proceso de gestación es sumamente complejo y que en cualquier momento podría darse el caso de que mi chica sufriera un aborto, pero no es eso exactamente lo que nos preocupa, sino que la pesadilla que sufre Marian se lleve a cabo.
Mucho diréis que hacer caso de un sueño no tiene sentido, pero como habréis podido ir comprobando a lo largo de este Diario en mi vida las casualidades no son tales, así que lo mejor es hacer caso a las advertencias. Cada noche la misma escena, como protagonista la mujer repintada como una puerta. Una habitación donde un niño de unos seis años sufre una fuertes calenturas haciéndole delirar. Ha dejado de ser una personita para convertirse en una masa de color rojo que lucha por sobrevivir, y al fondo una mujer mulata que se dirige a la mujer pintada:
-No se si lograré que viva, pero al menos conseguiré que se reencarne.-advirte.
-Haz lo que puedas.-le responde hoscamente.
En la pesadilla hay un salto de escena, la propia Marian se ve a si misma en el momento del parto, teniendo un hijo que no reconoce como suyo pues tiene la misma cara que el  niño de la primera parte del sueño, sin embargo, vuelve a aparecer la misma mujer de color para acabar con el pequeño estrellándolo contra el suelo. Solo entonces aquella tortura oniríca finalizada.
Como veréis no es una situación cómoda. Marian en lugar de engordar ha adelgazado, hecho bastante preocupante, pese a mis continuas regañinas porque se alimente de manera adecuada, no logra alcanzar el peso adecuado. Es por ello, y por su petición de que encuentre respuestas (no se fía ya de que un sueño se repita con tanta asiudidad), por lo que he comenzado por buscar la partida de nacimiento del tío abuelo de su abuelo, aunque me he topado con varias dificultades:
Para comenzar el periodo en el que habría nacido aquel señor, los registros civiles no funcionaban de la manera más correcta, puesto que en muchas ocasiones tan solo era registrado durante el bautismo, pero en este caso no tenía ni la menor idea de que iglesia podía haber sido bautizado.
La verdad que era un tanto desesperante no sabe por donde comenzar, tan solo teníamos un nombre junto con un apellido, por el cual no aparecía nada en los registros civiles, y una foto, que como comprobaréis esta la clave de la búsqueda. Os lo contaría ahora mismo sino fuese porque Marian sufre sus nauseas matutinas, las cuales me preocupan, porque no solo puede ser por su embarazo, sino por el malestar que le deja el sueño...

lunes, 27 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo septima entrada)

TRIGESIMO SEPTIMA ENTRADA

Tras la llamada de Marian me lancé como alma que lleva el diablo hasta el coche pese a que una terrible inquietud me recorría la espina dorsal, porque muy probablemente la noticia que fuese a darme decirme no debía de ser otra que nuestra ruptura totalmente definitiva, por lo que deberíamos de ponernos a aclarar temas de papeleo en la repartición o venta de la vivienda que juntos nos habíamos comprado con el dolor mayor que eso provocaba. Era como la sentencia definitiva de que no hay posibilidad de vuelta atrás.
Cuando llegué a casa de sus padres donde habíamos quedado me la encontré sentada en un sillón con las ojeras muy marcada por seguramente noches de imsomnio, y de llanto. Me abrió su madre a quien saludé pero tan siquiera optó por responder, al igual que su padre, que se dispusieron a salir del domicilio. Como siempre Marian era muy reservada con su intimidad incluso con su propia familia.
-Sientáte.-me invitó a colocarme en un sofá próximo a ella.
-Mi amor yo quiero pedirte...-no tuve tiempo a acercarme como pretendía. Quizás el contacto le llegase a enternecer.
-Dejame hablar a mi antes por favor.-me cortó.-Es muy importante lo que quiero decirte.-logró mi asentimiento pese a mi nerviosismo.-Quería decirte que...-pero no pudo proseguir, pues un llanto continuo se alojó en su garganta impidiéndole hablar.
No pude soportar estarme parado como una estatua ante el sufrimiento de la persona a quien más amaba, por lo que me arrojé para abrazarla. No me rechazó, al contrario pareció aceptar de buen grado mi muestra de afecto, quizás por ello pudo balbucear aunque de manera comprensible la noticia que tenía que darme:
-Victor estoy embarazada.-soltó a bocajarro.
Me quede unos segundos sin respiración mientras mi mente procesaba a todo correr la información mientras buscaba una respuesta mi corazón a como debía de sentirme aquello. En mi cabeza se presentaba varios dilemas: no sabía si ella lloraba de emoción porque era lo que más deseaba, quedarse embarazada, o porque al ser mío, y quería perderlo para no tener nada conmigo. Se daban decenas de opciones a la que ninguna sabía darle respuesta. Incluso para mi era algo difícilisimo, pues yo deseaba tanto tener un hijo como ella, pero por otra parte si lo habíamos estado demorando era porque nuestra economía  nos lo impedía. No sabía si reir o llorar.
-No pasa nada, sobre lo que tu decidas te apoyaré.-me mostró ambiguo. Una sola cosa tenía clara, yo quería estar con ella a toda costa.
-Joder Victor, es que no se que hacer.-se zafó de mi abrazo recomponiéndose mientras se secaba las lagrimas.
-Yo solo se que te amo.-le apreté mi mano contra la suya intentando no llorar yo también.
-Esa no es la solución.-me miró intentando mantenerse firme.-No sé que hacer por Dios. Estos últimos acontecimientos contigo me han impactado, no se que creer ni que hacer...Tenía muchísimas ganas de ser madre, pero no se si esta circunstancias son las mejores...-dudó reflejando aquello que yo antes me había planteado.
-Tengamoslo, siempre lo habías deseado.-quise apoyarla porque sabía que su ilusión era tener desecencia.-Yo estaré siempre a tu lado ya sea como tu pareja o simplemente como el padre de tu hijo. Haré todo lo posible por teneros como a reyes.-me sinceré.
Se lanzó sobre mi a volver a llorar, no sabía bien si porque temía retirarse de mi, o tener un hijo como madre soltera.
-¿Porqué me lo pones tan difícil?-gimió.
-Porque por encima de todas las cosas quiero hacerte feliz, me da igual que sea conmigo que sin mi.-le clavé  mi mirada intentado que captase mi sinceridad.
-No puedo estar sin ti, joder.-me besó en los labios.-Aunque lo que me has contado...-se retiró de mi repentinamente como asustada.
-¿Me amas?-me atreví a preguntar sabiendo que podía obtener una respuesta que no podía digerir.
-Pues claro que te amo, sino no me hubiese pasado tantas noches sin dormir.-justificó su amor.
-Hagamos borrón y cuenta nueva. Empecemos de cero.-le sugerí.
Como dos niños nos fundimos llorando en un abrazo que pareció detener el tiempo.
Y ahora que ha pasado el tiempo, ella ha sido quien me ha pedido que por favor averigüé quien es esa mujer de la foto si no quiere acabar loca...

sábado, 25 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo sexta entrada)

TRIGESIMO SEXTA ENTRADA

No me fue sencillo convencer al abuelo para hablar con él acerca de la foto. Aunque nadie le había contado nada acerca de la discusión que había hecho a Marian irse de casa, deducía que si su nieta me había abandonado algo malo habría hecho yo. Evidentemente en cuestiones familiares la presunción de inocencia es algo que obvia con facilidad.
-Si me dejase volver a ver el album, podría arreglarlo con Marian,.le supliqué.
-No entiendo que tiene eso que ver con que te haya dejado.-arguyó en su favor no sin cierto desprecio.
-Fue por culpa de una foto que vio por lo que no se siente comoda en casa, siente miedo.-dije en mi favor.-Todas las noches se le repite el mismo sueño, y en él aparece una mujer que aparece en su album de fotografías.
-No se si creerte.-dudó.-Quizás debiese de llamar a Marian para comprobar si lo que dice es real.
-No, se lo ruego.-le sujeté del brazo.-Antes expliqueme quien era la mujer que vio en la foto. Solo cuando tengamos una explicación podrá llamarla.-condicioné.
-De acuerdo.-aceptó invitandome a pasar al interior del domicilio.
Pareció importarle un pimiento el resto de que cosas que le dije a aquel hombre, como que su nieta era la mujer de mi vida (y juro por lo más sagrado que no miento), o que mi vida sin ella no sería absolutamente nada, se había centrado por completo en encontrar el album, que por casualidades del destino no aparecía.
Me llegué a plantear sin apenas dar una tregua en teorías conspiranoideas pero al cabo de más de media hora me di cuenta que la razón estaba en que aquel hombre era sumamente despistados, aunque me atrevería a decir que tiene principio de alzheimer, aunque espero que no tanto por bien de él mismo como de su familia.
-Aquí está.-me mostró con orgullo.-Y ahora bien busquemos la dichosa fotografía.
No tardamos muchos en dar con ella. Allí estaba aquella mujer maquillada de manera lustrosa sostiendo de forma totalmente solemne a un niño pequeño que parecía totalmenta ajeno a la escena que se sucedía a su alrededor, ya que un grupo de mujeres mulatas se arrodillaba a su alrededor como si fuese un dios, aunque sus caras demostrasen más obligación que respeto.
-¿Quien es esa señora?-le interrogué.
-Es la madre de mi tío Abuelo Matías.
-¿Pero no sabrá usted porqué están esas mujeres arrodilladas?-quise saber mientras no paraba de dejar aquella matrona de mirada soberbia.
-No tengo la menor idea...-se encogió de hombros indiferentes.-Es más volviendo a verla no comprendo porque Marian se conmocionó tanto.-cerró el album sin tregua.-Espero que hayas sacado algo en claro chaval.-me clavó su mirada con convicción.-Aunque no lo creas te tengo aprecio...
-Una última cosa, ¿cuál es el nombre completo de su tío?-quise iniciar una investigación acerca de aquella mujer a través del niño que portaba en sus brazos.
No tuvo ningún reparo en darmelo, aunque antes de marcharme me dijo una frase que me dijo un tanto perplejo, más que nada porque me daba la impresión de que me ocultaba algo:
-No remuevas el pasado.-me dijo con un temblor en los labios poco habitual.
No hice ninguna replica porque en ese momento me sonó el telefono. En la pantalla del móvil apareció el nombre de Marian así que no tarde ni una milesima de segundo en responder:
-Hola Marian amor, dime que deseas.-me mostré solícito.
-Debemos de quedar lo antes posible.-comentó imperante.-Tengo algo muy importante de lo que hablarte...

lunes, 20 de febrero de 2012

A la hora de crear...

No hay nada más incierto en el mundo del escritor que enfrentarse a nueva historia, el lograr articular una trama que no solo logré el enganchar al lector, sino también al propio autor, o al menos ese es mi caso. A continuación os hablaré de como es mi proceso creativo, ya que la mejor manera de conocer muchas veces una historia, es sabiendo quien la escribe, aunque evidentemente no es indispensable, aunque ayuda mucho sin lugar a duda. Aparte quiero quizás quitarme ese cariz impuesto de autor hermético que nada tiene que ver conmigo de ahí mis ansías de compartir esta entrada. Todo lo que contaré siempre es referido a mi persona sin ganas de generalizar el contexto.
Como ya venía diciendo hace apenas unas lineas lo primero que uno debe encontrar es una trama que goce de interés. Para mi es fundamental porque si no es imposible mantener la motivación de seguir escribiéndola, porque tal vez a uno se le puede ocurrir la mejor novela de todos los tiempos que inmediatamente se convierta en un best-seller, pero que queréis que os diga, y posiblemente por ello no tengo éxito, si la trama  no me convence no la puedo seguir.
 De la mano de lo anterior necesito que la trama posea mucha vida. Habrá quien consideré este hecho como obvio, pero al referirme a ello no me refiero a que goce de "intringulis" como decimos por el sur, sino que sea capaz de fluir por si  misma sin necesidad de forzarla. No se si me explico, pero con esto quiero decir que por ejemplo cuando un personaje se enfrenta a una situación no solo se me venga una acción, sino varias donde elegir.
Y mucho preguntarán que de dónde se sacan estas tramas, pues yo os puedo decir que la imaginación de la que tanto se habla, no es más que hacer un batiburrillo de todos los pensamientos del autor, es decir, una nueva historia es una mezcla de lo que se lee, lo que se vive, lo que se siente, se oye. Realmente los autores (si se me puede denominar así) no inventamos nada nuevo solo movemos las piezas del puzzle de la realidad para encajarlo de manera diferente sin que por ello se estropee la imagen final. En mi caso todas esas figuras las recopilo en un cuadernillo para llegado el momento esculpirlo y darle forma como si de un trozo de piedra se tratase dispuesto a llegar a ser una escultura.
Y por supuesto las novelas tienen mucho de uno mismo. Como muestra un botón, Diario de una Inquietud, tiene muchas cosas fantasiosas, irreales, que por normal general no deberían de pasar en la realidad, pero lo que es el personaje de Victor contiene gran parte de mis anhelos, mis miedos, mis sentimientos, etc. Aunque no soy yo, que quede claro, es un alter-ego. También están mis gentes, mis amigos, mi amor, incluso mi ciudad a la que honró, que de una manera u otra también contienen su alter-ego.
Son tantas las cuestiones de la creación que no me quiero alargar de momento. Ya habrá tiempo para contaros pequeños "secretillos" de creador, pues como decía en las andaduras de este blog, seguimos en la yesca...

domingo, 19 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (TRIGESIMO QUINTA ENTRADA)

TRIGESIMO QUINTA ENTRADA

Llevo una semana alejado del amor de mi vida, y por más que pretendo hablar con ella, se niega en rotundo a responderme al telefono, es más, incluso he pasado por casa de sus padres donde ahora mismo está, pero su madre me reitera su intención de no querer verme.
Estoy hecho polvo, aunque por los últimos acontecimientos vividos pudiese deducir que Marian no aguantaría la presión de mi conducta esquiva, jamás llegué a creer que se cristalizase como ha sucedido. Mucho menos podía llegar a pensar que sucedería por ser tremendamente sincero...aunque no quiero hablar sin orden así que os explicaré:
Aquella noche cuando calló desmayada al visualizar la foto de su abuelo, sentí que nuevamente las “malditas coincidencias” regresaban a mi vida. Unos hechos que no eran fruto de la casualidad, y que además añadía en esta ocasión a mi amor. No soportaba verla en aquella circunstancia, en aquella incertidumbre que le minaba. Aquellos sueños unidos a la foto, sin olvidar la paliza sufrida podía llegar a minar su salud, no solo corporal sino mental. Por ello, pese a no tener certezas de tan siquiera lo que me había sucedido a mi, decidí contarle todo tras marcharse sus familiares tras ser disuadidos de que había el desvanecimiento tan solo se debía a la tensión sufrida en los últimos días, y que no era necesario ir a urgencias para que se cerciorasen de que no era alguna dolencia oculta.
Cuando la sentí un poco más recuperada la senté en el sofá para que oyese todo aquello que debía de decirle. No fue sencillo resumir tantos acontecimientos pero sin embargo procuré hacer una sintesis bastante aceptable que Marian oyó no sin cierta incredulidad. Todo fue una confesión tranquila hasta que le hablé del asesinato. En un principio no me creyó, pero yo le insistí...fue uno de los primeros errores que cometí.
-No le des más vuelta Victor, estás sacando las cosas de quicio, ni mis sueños ni esas palizas tienen absolutamente nada que ver con una mano negra que nos persigue a los dos. ¡No te montes pelicula!-me dijo con tono alterado.
-No son peliculas, ¿cómo te explicas tantas desgracias seguidas? Desde la muerte de mi amigo, a la paliza que te dieron.-justifiqué.
-Simple casualidades, no más.-resopló indigna.-Creo que deberías retomar tus visitas al psiquiatra...-propuso en un torno conciliador.
-No estoy loco.-grité indignado.
-No vas a lograr nada alterandote.-hizo por mantener la calma.
-Espera, te voy a mostrar una cosa.-busqué dentro de un libro la denuncia policial de la aparición del paquete con la cabeza humana.-Te lo he ocultado pero necesito que me creas...-se lo mostré.
Horrorizada se llevó las manos a la cara al finalizar de leer el documento.
-Yo no puedo seguir aquí, esto ha llegado muy lejos...-se volvió hacia la habitación.
-Espera, juntos podemos encontrar una solución.-le agarré del brazo.
-No me toques.-me ordenó con una mirada que me dejó helado.-No puedo seguir viviendo a tu lado...-soltó una lágrima que más que denotar tristeza denotaba rabia.
No tardó apenas nada en hacerse una maleta con unas pocas de mudas de ropa.
-Ya mi padre vendrá por el resto.-se despidió de aquella manera fría.
Pasan los días y no me acostumbro a estar sin ella. Marian es el ángel que ilumina mi sendero. Sin ella mi vida no tiene sentido. La única forma que tengo de solucionar esto es una: resolver la relación entre el sueño y la fotografía. Solo uniendo cabos podré recuperarla. No perderé un segundo en ir a casa de sus abuelos, si me explica quien es esa señora que tanto le impactó sabré una parte importante de este misterio...

jueves, 9 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo tercera entrada)


TRIGÉSIMA TERCERA ENTRADA

En cuestiones de presentimientos procuró no hacerselos llegar a Marian en ningún momento, no quiero preocuparla innecesariamente, ya tuvo la pobre bastante con ser golpeada por una serie de prostitutas furiosas a las que por cierto la policia aún a fecha de hoy no ha logrado identificar, pero añadirle a tal la repetición todas las noches de la misma pesadilla, no resulta señal de coincidencia. Habrá quien lo pueda juzgar este hecho onírico a la situación de alteración sufrida que hace que el inconciente nos lo devuelva pese a que queramos olvidarlo.
Os explicaré mejor en que consiste el sueño, no se si llegaré a ser todo lo acertado posible, debéis de tener en cuenta que tan solo reproduzco aquello que mi pareja me cuenta. Por lo visto me dice que siempre comienza de la misma forma. Ella misma mirando por una ventana hacia un campo que parece ser de cafetales (que curiosamente nunca ha visto en persona, simplemente por imágenes televisivas), luego se coloca frente a un espejo con intención de peinarse, cuando la imagen que refleja no es la suya propia, sino la de una señora como de unos cincuenta años que va demasiado maquillada y de la que apenas consigue distinguir sus facciones.
Fuera aparte del impacto visual de sentirse como otra persona, comienza a oír una tremenda algarabía como de mujeres gritando. Sale de la habitación y ve a través de la escalera de lo que parece ser una lujosa mansión de época (similar a las que aparece en las telenovelas sudamericanas) que un tumulto de gente, la mayoría jovenes de color o en su defecto mulatas, armadas con palos y cuchillos se le aproximan.
En lugar de ir, pese al deseo irrefrenable de su subconciente, parece que su cuerpo la empuja contras las masas no sin antes dirigirse a ellas en un tono autoritario :“Acaso no sois capaces de venir solas a por mi”. Pero no obtiene respuesta, tan solo una lluvia de golpes que siente como si fueran reales, incluso puede notar como le clavan armas punzantes por los costados. No deja de moverse en la cama hasta que suelo despertarla para tranquilizarla. No es un hecho ocasional, son todas las noches...demasiado
He querido hacerle olvidar todo, no quiero que viva atemorizada, no quiero que siga soñando lo mismo, incluso he llegado a organizar una comida familiar para distraerla, pero su abuelo tuvo que mostrar aquella maldita foto...

domingo, 5 de febrero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesimo segunda entrada)


TRIGESIMA SEGUNDA ENTRADA

Ahora con mucha más tranquilidad (o al menos un poco más) que cuando me transmitieron la noticia os puedo revelar lo que le ha sucedido a Marian. Iba ella paseando junto a su madre por el centro de la ciudad, aunque yo más bien diría de compras por las tiendas de moda, hecho que le provoca relajación, y evidentemente toleró gustoso siempre y cuando ella sea feliz. Demasiado ha sufrido con todo lo que me ha padecido a mi lado como que ahora yo encima me dediqué a criticar sus aficiones, que vuelvo a repetir no me disgutan.
Pues como os iba contando, me centraré que sino siempre acabo divagando, pues mi pensamiento es como una liebre que corretea salvaje sin punto fijo ni objetivo, hecho que a veces provoca a quien me lee o oye no acabe por enterarse de nada...pero a lo que voy, que como podéis ver me acabo perdiendo aún a sabiendo de que diserto.
Mientras que paseaba por la Calle Larga donde están situada la mayoría de la tiendas de ropa que le gustan, hecho que evidentemente no revista una acción extraña, un grupo de mujeres, en su inmesa mayoría muletas la rodearon tanto a ella como a su madre, comenzando a increparla. No respondió a las provocaciones, ya que por el aspecto del grupo parece ser que eran prostitutas y con ganas de camorra, aún así pese a obviarla una por lo visto empezó a darle empujones sin venir a cuento.
-Perdone pero no entiendo a que viene esto.-le recriminó Marian.-Y le pediría que nos dejasen tranquila sino quiere que avise a la policia...-le advirtió con un tono diplomático.
-Vaya con la mamita, después de lo que nos hizo se nos pone chula.-le gritó una mulata de amplios pechos.
-Creo que se están confudiendo de persona.-le falló la voz ante la agresividad de aquella mujer.
-No cerda.-le dio un guantazo en plena cara.
Mi suegra pese a ser una mujer bajita, no le falta carácter para ante una injusticia, más tratándose de su hija, responder con la misma violencia que habían empleado las fulanas, pese a que habitualmente es una mujer de carácter tranquilo, que odia el uso de la violencia, pero es que como ella me explicó “cuando te tocan a los tuyos no se puede uno guardar las manos en los bolsillos...”
quizás no he sido todo lo literal que debiese, pero tampoco voy a reproducir uno por uno las palabras malsonantes empleada por mi familia política.
Sin embargo el resto del grupo, al menos cuatro más, se cebaron con Marian, pese a que esta tampoco dudó en lanzar patadas, puñetazos, tirones del pelo sobre sus atacantes, pero el número influyó en el resultado. No fue hasta diez minutos después cuando apareció la policia local haciendo dispersarse el grupo que huyó cobardemente, hasta entonces los viandantes se había limitado a contemplar la pelea como si de un espectáculo callejero se tratase. ¡Maldita falta de empatía social!
La trifulca había dejado lesiones tanto en Marian como en su madre, quien pese a todo se jactaba de haber dejado con un moratón en el ojo a la mulata que parecía erigirse como líder. Para mi pareja el resultado no había podido ser peor: varios puntos de sutura en la ceja, un fuerte moratón en la espalda como consecuencias de las patadas, y varios mechones de menos en su largo cabello.
Costará conseguir que vuelva a salir de casa a la calle, aunque con mucho cariño y esfuerzo se logrará, lo que me empieza a preocupar que visto lo visto hasta ahora no se cuestión de una simple confusión, aparte Marian ha comenzado a tener una pesadilla que se le repite...

jueves, 2 de febrero de 2012

Diario de uina Inquietud (trigesima primera entrada)

TRIGÉSIMA PRIMERA ENTRADA.

-Pase hacía rato que le esperaba.-fue la respuesta al otro lado de la puerta en cuanto golpé un par de veces.
Quizás si hubiese reflexionado un poco más acerca de estas palabras hubiese logrado prever que no me estaba esperando precisamente con los brazos abiertos. Pero la situación de control que me daba el pensar que tenía acorrolado al Artista de la muerte, cuchillo jamonero, comprado el día anterior de oferta en Ikea, me hizo entrar sin esperar que justo detrás de la puerta estaba aquel hombre quien no dudó en apuntarme con una pistola en la cabeza.
-Después de todo lo que has vivido no sé como no aprendes.-me amonestó usando un tono sumamente teatral.-Suelta el cuchillo, y sientate, así podré contarte mejor las cosas.-me ordenó.
-Si tuvieses los suficientes cojones, soltarías el arma para darnos de hostia.-casi grité esperando de esa manera auxilio.
-¿Me lo dice el hombre que viene a mi habtiación con un cuchillo?-se burló.-Y deja de gritar, porque por mucho que grites nadie te hará caso.-dedujo mis intenciones.-Oyeme...
-No tengo nada que escuchar de ti.-negué.-Eres un asesino hijo de puta sin escrupulos...-volqué toda mi rabia a través de los insultos.
-¿Por matar a niños para crear esculturas?¿A eso te refieres?-preguntó de manera retórica con indiferencia.-¿Piensas que todo eso es real?-negó con la cabeza más para si mismo que para mi.-Acompañame tengo algo que mostrarte.
Caminamos hasta un escritorio donde reposaba un ordenador. Con la mano que le quedaba libre tecleó sin dejar de mirar de reojo hacia mi. Al instante apareció en la pantalla un video. Las imágenes me dejaron totalmente helado, pues pude comprobar como las imágenes que había visto en la televisión no eran más que un montaje. Los niños que encerraban en la jaula no eran más que recreaciones digitales perfectamente realizadas, al menos así pude ver en una especie de documental donde un técnico informático iba mostrando el proceso de engaño visual al que eramos sometidos los televidentes.
-Pero si...incluso había salido en las noticias...-balbucée sin dar crédito.-No puede ser...-Tenía ganas de llorar me sentía idiota.
-Mi buen amigo Victor, es puro marketing. Realmente las esculturas son de madera-me tocó el hombro en gesto de consuelo.-¿Acaso no crees que me hubiesen detenido nada más posar un pie en cualquier país occidental?
-Claro.-se me iluminó una idea en la cabeza a la par que una rabia incontrolable.-Tu me perseguiste al saber que podía descubrir tu negocio.-le golpée en la cara sin importante que me disparase.-Mataste a gente inocente.
-Te vuelves a equivocar nuevamente.-se recompusó apuntando directamente a mis sienes para que calmase.-Todo lo que te ha venido sucediendo no tiene nada que ver conmigo, tanto yo como el testaferro al que mataste no son más que secundarios en la historia principal. ¿Acaso yo te conocía cuando te sucedió lo de Cazorla?
-¿Y si no me conocías como lo sabes?-le repliqué.
-Porque es necesario para tu historia.-me contestó clavando sus ojos en los míos.-Siempre has deseado convertirte en el protagonista de una de tus novelas. Ahora tienes la oportunidad de serlo con todas sus consecuencias.
-No entiendo nada.-me desconcertó que conociese un anhelo tan interior.
-De momento no es necesario que sepas nada más, como en tus historias, el tiempo responderá las dudas, hasta entonces limítate a vivir tu vida.
-¿Así de sencillo?-dije irritado.-Ahora voy a bajar a esa conferencia a desvelar tu engaño.-le amenacé.
-Me trae sin cuidado mi tiempo en esta historia ha finalizado...solo te pido que salga ahora por la escalera sino quieres te involucre en nada...-sin decir nada más se colocó la pistola sobre la boca disparándose a bocajarro salpicando toda la habitación.
A fecha de hoy aquel encuentro me deja más dudas que respuesta, sin embargo puedo decir que las apariciones nocturnas han desaparecidos, lo que más preocupa en la actualidad es el estado de salud de Marian, ya que un grupo le han dado una paliza a plena luz del día sin motivo aparente...

domingo, 29 de enero de 2012

Diario de una Inquietud (trigesima entrada)

TRIGESIMA ENTRADA

Yo siempre había sido una persona incapaz de escribir sobre hecho sumamente cotidianos y reales, siempre he tratado de escribir (en mi aspiración de convertirme en escritor) sobre historias fantásticas y creadas por mi imaginación, sin embargo en la actualidad no soy capaz de inventar nada, pero si me es una necesidad vital continuar con este diario cuando de siempre había utilizado mi capacidad creativa como una forma de huida. Son las paradojas del destino. Aún así pienso que muchos de los que lleguéis a leer esta historia pensaréis que me lo he inventado, y mucho más a estas alturas, sin embargo cada vez me viene trayendo más sin cuidado lo que quieran llegar a pensar sobre mi...
Ahora soy un el protagonista indiscutible de la historia de mi vida, muchisímo más tras lo que me dispongo a contaros:
Guiado por mi intución quise saber más acerca de las jornadas sobre arte contemporáneo que tendría lugar en el hotel Jerez. Lo primero que era las primeras en celebrarse en la ciudad. Jamás habían tenido lugar un ciclo sobre el tema en la ciudad al menos que yo recordarse. En segundo lugar me limitaba la posible asistencia a las mismas, aquellas jornadas estaban restringida a profesionales en la materia. Por mucho que en el mundo del arte se moviese mucho dinero, mi situación de empleado de banca me excluía de poder participar. Procuré por todos los medios lograr que mi amigo el recepcionista del hotel me pudiese conseguir una acreditación, pero por lo visto eso lo llevaba la misma organización por lo que no era posible mediar para lograr una, algo compresible de todos modos, si algún personal del hotel fuese invitado sería el director y no un simpleempleado.
No desistí de todas formas de buscarme las formas de ir a comprobar si ese artista por confirmar como rezaba la información de la televisión local, fuese el artista de la muerte. Las evidencias eran claras a mi entender al no querer revelar la identidad, fuera aparte según el secretismo que envolvía al personaje según me comentó mi amigo, amigo al que espero sepa perdonarme robé su uniforme de trabajo para presentarme en el hotel.
Con menos entusiasmo que vergüenza traspasé la puerta del hotel vestido en principio de chaqueta para hacerme pasar por adinerado huesped. El no demostrar pudor a la hora de subir por el ascensor bien me valió pasar desapercibido, además que por una vez en la vida agradecí el recibir la llamada de un comercial de una empresa de telefonía movil ofreciendome una oferta de cambio de compañía. Hablar por telefono me hizo ir más a mi aire.
Una vez en la tercera planta, entre en el cuarto donde las camareras de piso guardaban la lenceria, gracias a la descripciones de mi amigo, que antes de trabajar de recepcionista había trabajado de mozo, pude saber hallarlo. El escuchar sus anecdotas me habían hecho hacerme una idea apróximada del lugar.
Salí de allí comprobando que no había nadie por los alrededores, pero en cuanto me di la vuelta la voz grave de una mujer llamó mi atención:
-¿Por favor podría indicarme donde esta la sala de reuniones?-la contemplé sintiendo como las piernas me temblaban del miedo pensando que me habían descubierto.
-Acompañeme si es tan amable.-le sugirí dudando si sabría llegar hasta donde me pedía.
-Solo me basta con saberlo.-negó seguirme.-Debo encargarme de llevar a mi representado para que de la conferencia.-me explicó.
-Si me dice en que habitación se aloja me encargaré de enviar a uno de los mozos a que lo acompañen.-oferté como si yo fuese el recepcionista del hotel.
-En todo caso preferiría que fuese usted mismo.-opinó con una sonrisa cordial.-Usted tiene cara de buena persona, algo que valora mi cliente que es muy desconfiado, por favor sea usted mismo quien lo conduzca hasta allí.
-No se moleste en excusarle, es nuestro trabajo, ya sabemos que los artista son seres peculiares.-quise mostrarme lo más solícito posible para no levantar sospecha.
-Yo diría excentricos.-comentó soltándo una carcajada.-Y mucho más cuando se trata de un artista que hace esculturas con humanos.-reconoció con total naturalidad.-En diez minutos le esperará...
Sin yo pedirlo me habían conducido hasta las puertas de aquel asesino, aunque nuevamente mi exceso de relajación me jugó una mala pasada...